El Obispado de Sigüenza-Guadalajara ha mostrado su preocupación por los graves incendios forestales que afectan a la Sierra Norte y al Señorío de Molina de Aragón y ha anunciado que pone a disposición de las personas que lo necesiten sus espacios de acogida para hacer frente a la situación de emergencia.
En un comunicado firmado por el obispo de Sigüenza-Guadalajara, Julián Ruiz Martorell, la Diócesis expresa que sigue "con creciente preocupación los incendios producidos en la Sierra Norte y el Señorío de Molina de Aragón", al tiempo que traslada su reconocimiento a todas las personas implicadas en las labores de extinción y apoyo.
En concreto, el Obispado agradece "el generoso esfuerzo realizado por las autoridades públicas, instituciones, profesionales, agricultores, ganaderos, hosteleros, residentes, veraneantes y voluntarios en las tareas de extinción, seguimiento de la evolución de los incendios y atención a las personas".
El comunicado también pone el foco en las consecuencias que está dejando el fuego en la provincia. La Diócesis lamenta los daños ocasionados y las dificultades derivadas de la emergencia, entre ellas la evacuación de municipios, los problemas para el abastecimiento del ganado, la pérdida de masa forestal, las restricciones a la circulación de vehículos, el empeoramiento de la calidad del aire y "muchas contingencias que requieren respuestas coordinadas".
Ante esta situación, la Iglesia diocesana anuncia que "pone a disposición de quienes lo necesiten sus espacios de acogida" y recuerda que "el apoyo de todos es imprescindible en estos momentos en que se debe contribuir a la seguridad de las personas y la prevención de riesgos".
Asimismo, el obispo hace un llamamiento a toda la comunidad diocesana para que se una en la oración por el fin de los incendios. En este sentido, exhorta "a todos los sacerdotes, personas consagradas y seglares para que eleven oraciones en las Eucaristías, y en la plegaria personal y comunitaria, con el deseo de que se extingan los incendios y se superen sus lamentables consecuencias".
La nota concluye reafirmando el compromiso de la Iglesia con el territorio y con sus habitantes, especialmente en las zonas rurales de la provincia. "La Iglesia continuará estando presente en las zonas menos habitadas de la provincia, acompañando a toda la población, alentando el cuidado de la naturaleza, nuestra Casa común, con total dedicación y actitud de servicio", señala el obispo Julián Ruiz Martorell.