Se trata del primer nacimiento en la manada y el nombre ha sido elegido por los propios vecinos
La localidad de El Recuenco cuenta desde finales de julio con un nuevo vecino: un bebé de bisonte, el primero que nace en la manada de cuatro machos y cinco hembras que llegó a la localidad en enero de este año, dentro de un proyecto de investigación pionero sobre el potencial del bisonte europeo en la restauración de ecosistemas de montaña mediterránea desarrollado por Rewilding España.
Dada la importancia del aconcecimiento, los propios vecinos de la localidad se reunieron este lunes para decidir en comunidad cómo llamar al pequeño. El nombre elegido ha sido Bienvenido, aunque todos ya le conocen en el lugar como 'Bienve'.
El Decano de Guadalajara ha conversado con el alcalde de El Recuenco, Enrique Collada, quien no puede esconder la alegría por este nacimiento: "Nació más o menos a finales de julio pero no se ha comunciado hasta ahora porque los primeros días era importante que no hubiese mucha afluencia de gente y el animal estuviese tranquilo. La hembra debía venir ya embarazada porque se la veía engordando, pero tampoco se conocía de cuánto estaba. Estamos todos muy contentos y el bisontito es buenísimo y está bien de salud y eso es un síntoma del buen estado de la manada", afirma.
Collada destaca que este nacimiento refuerza la hipótesis de que los bisontes pueden adaptarse bien al clima y a la zona y pueden servir como transformadores del paisaje y como especie potencial para prevenir incendios y hacer frente al cambio climatico a través del pastoreo y la recuperación de los pastizales.
Tras el reciente incendio que sufrió El Recuenco, los lugareños temieron por su afección a la manada. Sin embargo, el alcalde señala que, aunque hubo un riesgo real de que el fuego llegara al monte donde viven, finalmente las llamas no les afectaron gracias a las labores de un retén que participaba en las labores de extinción: "Tuvimos mucho miedo porque el problema del día del incendio fue el viento, que estaba cambiando cada dos por tres. Por suerte no pasó a la zona de los bisontes, pero el riesgo fue real".
Además de la investigación científica sobre los beneficios de la renaturalización en la zona a través de los bisontes, éstos también constituyen un reclamo turístico y de fijación de población para El Recuenco, lo que repercute en la economía local.
Los animales viven en semilibertad en una parcela de 400 hectáreas de un monte de utilidad pública. Existen empresas homologadas que ofertan rutas interpretadas que incluyen la observación de estos bóvidos en el medio natural. El alcalde asegura que, desde enero, ya se han registrado más de 500 visitantes, a los que hay que sumar los particulares que acuden por su cuenta. "Está teniendo impacto. La gente empieza a ver El Recuenco como un sitio atractivo, un sitio al que venir e incluso un sitio en el que vivir. Y no sólo repercute en el pueblo, sino en toda la zona. Muchos negocios están aprovechando muy bien este tema de los bisontes y les está permitiendo tener más visibilidad y salir adelante".
Enrique Collada destaca además que "hay gente joven que ha apostado por hacer su emprendimiento aquí y por quedarse. Los bisontes les están sirviendo también para tener un aliciente más o para tener un atractivo para que puedan venir personas que quieran verlo, que valoren esto, que quieran pagar por una actividad y que les ayude a mantenerse en los pueblos".
Lon interesante del proyecto de Rewilding es que la introducción de los bisontes en un monte utilidad pública permite no sólo el aprovechamiento de los pastos de bovino sino que además, es compatible con el resto de actividades que se venían desarrollando en la zona. "Ellos no están en una finca privada. Lo que tiene Rewilding es uno de los aprovechamientos, en este caso el de pastos. El resto de gente sigue teniendo acceso para aprovechamiento micológico, de leña o recreativo", puntualiza el alcalde.
Para evitar 'sorpresas' al encontrarse con un bisonte o 'decepciones' por no poder avistarlos, Collada recalca que lo mejor es contactar con empresas especializadas: "Puede ir cualquiera pero es difícil verlos. Rewilding da acceso a las empresas a la ubicación que tienen en los collares GPS y entonces planifican una ruta que te haga ver los bisontes. Y también a nosotros nos permite que la gente entre al monte de forma más ordenada, sobre todo por el tema de los incendios".
Respecto a la peligrosidad de estos animales, Enrique Collada asegura que son tranquilos y muy mansos, pero siempre hay que observarlos a cierta distancia: "Hay vacas más bravas que los bisontes", bromea.
El proyecto de Rewilding España en El Recuenco arrancó en enero de este año con la intruducción de nueve bisontes procedentes de una finca privada de El Espinar (Segovia). Los ejemplares adultos habían vivido allí en semilibertad desde su llegada procedentes de Polonia y Países Bajos hace tres años y los individuos más jóvenes nacieron ya en esta finca, por lo que se trata de una manada cohesionada y aclimatada a las condiciones de la meseta.
Según se explica en la web de Rewilding, el bisonte europeo es el único bóvido salvaje de gran tamaño que ha sobrevivido hasta la actualidad en Europa y el mamífero terrestre de mayor tamaño del continente, por lo que es una especie clave que tiene un enorme potencial de transformación del paisaje. "Entender mejor su capacidad para habitar en ecosistemas como los del Sistema Ibérico Sur y sus efectos sobre la vegetación permitirá tomar mejores decisiones en cuanto al papel que esta especie puede desempeñar en la renaturalización en Europa y en una gestión de la naturaleza que dé lugar a montes más resilientes frente a incendios y otros impactos del cambio climático".
Estos animales forman parte de un pionero proyecto de investigación internacional puesto en marcha desde Rewilding Spain con la colaboración de la Universidad del País Vasco, la Universidad de Manchester (Reino Unido) y Econovo, un centro de investigación especializado en dinámicas ecológicas dependiente de la Universidad de Aarhus (Dinamarca).
Tras su llegada a El Recuenco, los bisontes pasaron unas semanas en un recinto de adaptación durante las cuales se monitorizó su estado de salud y comportamiento. Ahora viven semilibertad, están geolocalizados en todo momento mediante dispositivos GPS y dos miembros del equipo de Rewilding Spain se encargan de monitorizar sus movimientos y situación sobre el terreno de manera permanente.
A partir del análisis de muestras fecales, el estudio permitirá conocer los niveles de estrés de los bisontes a lo largo del año, así como la composición de su dieta, que será estrictamente natural y sin alimentación suplementaria. Gracias a la colaboración con entidades internacionales, entre las cuales figuran otros miembros de la red de Rewilding Europe, estos análisis se replicarán en otras poblaciones de bisontes distribuidas por toda Europa, desde España a Azerbaiyán y Escandinavia, pasando por Países Bajos, Polonia o Rumanía, lo que permitirá comparar resultados y obtener conclusiones sobre la adaptación de la especie en distintos ecosistemas y condiciones ambientales.
Paralelamente, se va a realizar un estudio con el objetivo de reunir información sobre el impacto de los bisontes en la composición y estructura de la vegetación leñosa, tanto en monte sin intervenir, como en parcelas donde se acaban de realizar intervenciones de aclareo previas a la presencia de los bisontes.
La puesta en marcha de esta iniciativa ha sido posible gracias a la implicación decidida del Ayuntamiento y los vecinos de El Recuenco: "Esta actitud proactiva por parte del municipio fue el pistoletazo de salida para la creación de este proyecto de investigación, que se ha desarrollado en todo momento desde el consenso social. El Ayuntamiento ha hecho posible el uso de los pastos y durante el último año ha coordinado el diálogo con todos agentes locales y la difusión de información previa entre los vecinos, que se ha llevado a cabo a través de charlas, reuniones y visitas sobre el terreno", resalta el director de proyecto de Rewilding Spain en el Sistema Ibérico Sur, Pablo Schapira.
"En una zona prácticamente en desuso debido a la desaparición de muchas actividades del sector primario, incluida la ganadería extensiva, la gestión natural que estos grandes herbívoros aportarán al monte de El Recuenco se prevé beneficiosa para mantener un paisaje más diverso y resiliente, además de abrir oportunidades para el empleo y el ecoturismo", concluye.