El CD Guadalajara rescató este sábado un punto ante la Gimnástica Segoviana después de levantar un 0-3 en el Pedro Escartín y establecer el definitivo 3-3 en el minuto 90. Miguel Flaño valoró la capacidad de reacción de los suyos, pero puso el acento tras el encuentro en una asignatura pendiente que considera fundamental para seguir creciendo: ganar estabilidad y mejorar defensivamente.
Un punto, una remontada para recordar y bastante trabajo por delante. El CD Guadalajara comienza una nueva semana después de protagonizar este sábado uno de esos partidos difíciles de explicar únicamente a través del resultado.
Los morados empataron 3-3 frente a la Gimnástica Segoviana después de verse con un 0-3 en contra nada más comenzar la segunda mitad. Una reacción que permitió rescatar un punto sobre la bocina, aunque no consiguió ocultar aquello que más preocupaba a Miguel Flaño cuando compareció después del encuentro.
El entrenador del Dépor diferenció claramente las dos caras que había mostrado su equipo. Por un lado, la capacidad para creer cuando prácticamente todo parecía perdido. Por otro, una falta de solidez que considera necesario corregir cuanto antes.
“Debe haber una autocrítica y un análisis”, señalaba Flaño, que incidía en determinadas acciones y comportamientos sobre el terreno de juego antes de resumir una de sus principales preocupaciones: “Tenemos que trabajar para ser un equipo sólido, que hasta ahora no estamos siendo”.
De un buen comienzo al 0-3
El desarrollo del encuentro explica esa mezcla de sensaciones. El CD Guadalajara comenzó bien e incluso Roni dispuso de una oportunidad cuando apenas habían transcurrido cuatro minutos. El propio Flaño destacó posteriormente esos primeros compases y las situaciones generadas por su equipo para haberse adelantado.
Sin embargo, fue la Gimnástica Segoviana quien golpeó primero. Sanchidrián estableció el 0-1 en el minuto 16 y el encuentro comenzó progresivamente a inclinarse hacia el lado visitante. En el 32 apareció Tito para ampliar la diferencia y colocar un 0-2 con el que se alcanzó el descanso. La situación se complicó todavía más nada más regresar de vestuarios. Tito volvió a marcar en el minuto 49 y situó el 0-3. El partido parecía muy cuesta arriba.
Flaño, sin embargo, no considera que el problema pueda reducirse a una determinada elección de jugadores o al centro del campo utilizado de inicio. “No lo achaco a eso. Es una cuestión más general”, explicaba el técnico.
El entrenador recordó que el equipo ya recibió tres goles frente al Salamanca y puso el foco en la necesidad de corregir una sensación que se está repitiendo en este comienzo de temporada. Ante la Segoviana, consideró que el Dépor no había sido claramente superado en el juego durante la primera mitad, pero sí castigado con enorme contundencia. “La primera situación en la que medio se acercan es un gol. Esa sensación la tenemos que ir quitando”, apuntaba.
También señaló las dificultades sufridas en algunas transiciones y situaciones por el eje, al tiempo que reclamó mayor precisión para aprovechar las oportunidades propias.
Del 0-3 al 3-3
Pero el encuentro tuvo una segunda lectura completamente diferente. Con tres goles de desventaja, el Deportivo Guadalajara no desapareció. Los cambios aportaron energía y el equipo comenzó una remontada que terminó convirtiendo el tramo final en uno de los momentos más emocionantes de este inicio de temporada en el Pedro Escartín.
Juancho abrió la puerta en el minuto 62 con el 1-3. Hubo que esperar hasta el 83 para que el partido terminara de incendiarse. Un penalti favorable al Guadalajara, acompañado por la expulsión de un futbolista de la Gimnástica Segoviana, dejó al conjunto visitante con diez jugadores. Buba Barri transformó desde los once metros y colocó el 2-3.
El Dépor se lanzó entonces definitivamente a por el empate y encontró el premio cuando el encuentro alcanzaba el minuto 90. Dani Martínez apareció para establecer el definitivo 3-3, culminando una remontada que pocos podían imaginar cuando la Segoviana había marcado su tercer tanto al comienzo de la segunda mitad. Flaño concedió mucho valor a esa respuesta.
“No es nada sencillo el partido que estaba”, reconocía. Para el técnico, la “actitud”, el “querer” y el “seguir insistiendo” demostrados por sus jugadores merecen ser destacados.
También señaló una circunstancia que empieza a repetirse en el Escartín. Frente al Salamanca, el Guadalajara consiguió transformar un 0-1 en un momentáneo 2-1; contra el Alcalá remontó nuevamente después de comenzar perdiendo; y este sábado fue capaz de levantar tres goles de desventaja. “Le doy mucho mérito y valoro mucho, en esa situación tan compleja, ser capaces de seguir, insistir, remontar un partido y sacar un punto valioso”, explicaba.
“No nos podemos quedar ahí”
Precisamente por eso, Miguel Flaño no quiere que la espectacularidad de la remontada esconda las carencias mostradas. El entrenador reconoció la alegría provocada por el 3-3 y destacó también el empuje recibido desde la grada, pero su discurso posterior volvió una y otra vez hacia la misma cuestión. “Nuestra versión tiene que ser mucho más estable, más sólida”, insistió.
Para el técnico, el partido puede ayudar al equipo a madurar siempre que sea capaz de aprender tanto de lo positivo como de lo negativo. “Maduras cuando lo que pasa te mueve algo”, reflexionaba Flaño, antes de volver a señalar directamente el apartado defensivo: “Necesitamos una mejora, sobre todo en el tema defensivo, para poder competir de la mejor manera. Si no, no es posible”.
También hubo reconocimiento para el banquillo. El entrenador destacó que los cambios aportaron la reacción que necesitaba el equipo y contribuyeron decisivamente a conseguir un punto que durante muchos minutos parecía muy lejano.
Cuatro puntos en cuatro partidos
El empate deja al CD Guadalajara con cuatro puntos después de cuatro encuentros disputados, pese a encontrarse ya el campeonato en su quinta jornada. Todavía es pronto para extraer conclusiones definitivas, pero el encuentro ante la Gimnástica Segoviana volvió a mostrar dos realidades que el propio entrenador tiene perfectamente identificadas.
El CD Guadalajara tiene capacidad para reaccionar. Ya lo ha demostrado varias veces en el Pedro Escartín. Incluso con un 0-3 en contra fue capaz de continuar creyendo hasta rescatar un punto en el minuto 90. Pero también está concediendo demasiado. Y ahí quiere centrar Miguel Flaño buena parte del trabajo inmediato.
El 3-3 dejó una celebración enorme sobre la bocina y un punto que, por cómo se había puesto el encuentro, adquiere mucho valor. Pero el mensaje del entrenador después del partido fue igualmente claro: disfrutar de la remontada, sí; conformarse con ella, no.