Quedan exactamente 44 días para la cita con las urnas. El 29N, los ciudadanos y ciudadanas decidirán el rumbo político que quieren para su país y algunos jefes de campaña de determinados partidos políticos ya han comenzado a emponzoñar el ambiente. Aprovechando el 'tirón' de las redes sociales, se están afanando en propagar bulos y en desinformar para dejar caer sospechas sobre sus oponentes.
En esta estrategia del bulo son especialistas la ultraderecha y la derecha, conocedores de la capacidad del algoritmo y de su poder exponencial para multiplicar los mensajes. Y en estas andan, en plena precampaña, poniendo toda la carne en el asador por aquello de "Calumnia, que algo queda".
Ejemplos los tenemos todos los días a nivel nacional, pero en las últimas semanas esta denunciable campaña de descrédito ha llegado a la provincia. Con el controvertido asunto de la vivienda como bandera, los fabricantes de bulos han encontrado un objetivo a 'batir': Alberto Rojo, diputado nacional, secretario general de la Agrupación Local del PSOE en Guadalajara, concejal del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de la capital, alcalde de la ciudad en la anterior legislatura y candidato a la Alcaldía para las municipales de mayo de 2027.
Desde hace días, está circulando por X, Facebook, TikTok, Instagram y grupos de Whatsapp una información falsa en la que a Rojo se le atribuyen ocho viviendas en propiedad y se le incluye en una lista que se titula "Estos son los verdaderos fondos buitre" junto a otros diputados y diputadas -'curiosamente' todos socialistas- y a artistas como Joan Manuel Serrat, Javier Bardem, Pedro Almodóvar o el Gran Wyoming -que tampoco se caracterizan por ser muy 'diestros'-. Se da la circunstancia de que se incluyen fotografías de todos ellos y que la publicada de Alberto Rojo ni siquiera se corresponde con su imagen real, lo que da idea de la chapuza que se han marcado sus autores.
Cabe destacar que la mentira se cae por sí sola con una simple consulta a la última declaración de bienes de Alberto Rojo, que es pública y se puede consultar en la web del Ayuntamiento de la capital. En ella aparecen dos viviendas y un solar. Desde luego muy lejos de las ocho casas que se le atribuyen de forma totalmente falsa.
A poco que se revisen las cuentas de las que ha procedido la 'información' y en función del resto de contenidos que publican, se detecta claramente la ideología de quienes han esparcido el bulo, que también aparece en cuentas 'fake' desde las que se está dando difusión a estas afirmaciones falsas sobre las propiedades inmobiliarias de Rojo.
Y la cosa no queda ahí. Esta misma semana, han comenzado a aparecer en distintos puntos muy céntricos de la capital unas pegatinas con la imagen de un buitre cuya cabeza es -ahora sí- la del candidato y diputado socialista- en las que se puede leer: "Alberto Rojo. Fondo Buitre. Ocho inmuebles declarados".
Hay quienes están poniendo mucho empeño en que la campaña electoral, que arrancará el 13 de noviembre, se convierta en un verdadero lodazal y en un continuo ejercicio de difamación contra el adversario, en lugar de utilizar esos valiosos 15 días para debatir, proponer y argumentar en un tono constructivo y respetuoso. Porque al final es de lo que se trata en unas elecciones democráticas: convencer a los votantes con argumentos y propuestas serias y viables. Desde luego, muy lejos de la actual estrategia del descrédito, el insulto, la agresividad verbal y la crispación constantes.
A tenor de los peligrosos derroteros que está tomando la precampaña, no queremos pensar el nivel de porquería que algunos se van a empeñar en esparcir en plena campaña. Como decía el título de aquella famosa serie de televisión: "¡La que se avecina!".