José María Bris Gallego

En una muerte triste, como todas las muertes, inusual por la forma en que se produjo, pero tal vez deseada por el poeta, José Antonio Ochaita, “la voz de la Alcarria”, fallecía el 18 de julio de 1973, cuando en la celebración de “Versos a medianoche” recitaba su poema “Manos nuevas para un Tierra vieja”, bajo el crucero de piedra del atrio de la Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción de Pastrana.

Al recitar la cuarta estrofa del poema “tengo la Alcarria entre las manos”, el rayo de la muerte le llevaba al suelo golpeándose al caer la cabeza contra la dura piedra, “para morir Pastrana”, había dicho a algún amigo” pero enterrarme en mi pueblo, Jadraque junto a mi madre Cesárea y mi padre Antonio”.

Esa noche del 18 de julio una comitiva fúnebre atravesaba la Alcarria y llegaba a Jadraque, vértice de Alcarria, Campiña y Sierra y allí en el cementerio, vigilante del pueblo entre “castillo y camposanto” reposan sus restos desde hace 48 años.

Pero quien era José Antonio Ochaita?, se preguntarán ya varias generaciones que no le conocieron, quién será?, mirando el busto de la Plazuela del Carmen de Guadalajara o la calle que lleva su nombre en el barrio de La Chopera de nuestra ciudad o cuando lean que el nombre que lleva el premio de Poesía de la Diputación Provincial es el suyo, o que en la sede del Club Siglo Futuro de la calle Cifuentes exista un rincón de dedicado a su vida y a su obra.

Y si van a Jadraque, verán su busto en la plaza junto a la iglesia y su efigie recortada en lámina de hierro forjado a la entrada del Parque Municipal que lleva su nombre, como la Sala de la Casona Perlado Verdugo, junto a la Saleta de Jovellanos, donde se ha instalado su despacho, recuerdos fotográficos, cuadros, retratos, manuscritos, copias de sus extensas obras…..

José Antonio Ochaita, folklorista compuso más de seiscientas canciones de copla española, como dramaturgo 20 obras de teatro, la mayoría en verso, 29 espectáculos musicales y fue descubridor y mecenas en sus inicios de artistas, Manolo Escobar, El Príncipe Gitano, Dolores Vargas, Gracia Montes, Marisol Reyes, Antoñita Moreno, El Fari, Rocío Jurado, …

Cómo era?, lo dice en su propio autorretrato: “Soy como soy español y cristiano…. y en lo corporal de muy pequeña talla, esto para galantear es una falla, y acaso por lo mismo yo nunca fui galán… tengo las manos finas nerviosas y pequeñas… manos que gesticulan con un afán atroz y que a veces quisieran ser más voz, que la voz…. nací donde la Alcarria se viste de perfume, Charadaq, hoy Jadraque ….y viví en Salamanca conocí a don Miguel de Unamuno ….vivo en Galicia —-y guardo el triste afán de ver a morir a don Ramón María del Valle Inclán …. tras Santiago, Sevilla, Sevilla nazarena ……soy como soy español y cristiano.

Ochaita había vuelto a sus orígenes, a la tertulia de La Colmena en 1947, con Layna Serrano, Camarillo, Alonso Gamo, Sanz y Díaz, Abánades, Gil Montero,…… en 1961 cofundador de la Casa de Guadalajara en Madrid con Ángel Montero, Manuel Revuelta, Bernardino Pradel, su hermano Luis, José González,…. en 1967 Vicepresidente del Nucleo Pedro González de Mendoza para impulsar la cultura en Guadalajara y en 1969 junto con José Antonio Suárez de Puga, Cronistas Municipales de Guadalajara (ciudad).

Soy como soy español y cristiano, Ochaita moría como dijo Carlos Murciano, su compañero en el último recital con el “verso puesto” en el atrio de la Colegiata de Pastrana, pero con la virtud que tienen los creadores de obras literarias, de que aunque hayan fallecido, su voz permanezca en ellas y se extienda en este caso por nuestras tierras por esa “Alcarria monda y lironda/adusta tierra imporuna/interrogación de luna/ para que Dios nos responda”: ¡…Molina de Aragón… ¡Un vocerío/contenido en tres sílabas, que estalla/ en lira de juglar, donde se engalla/ la médula racial del Señorío… ¡/ : Sigüenza colosal / de místicas lumbres de púrpura …. /y ella prefiere cantar maitines /debajo del fascistol de la luna/: las AES son cinco almendras/ para mordelas despacio/diciendo Gu a da la j ara/ te estoy comiendo despacio/.

Hace ahora 48 años la voz de José Antonio Ochaita calló para siempre, pero su poesía que quiere” ser más voz que su propia voz”, nos traerá cada vez que la leamos su recuerdo en nuestra mente y en nuestro corazón.

Compartir en Redes sociales