Malestar entre los Municipios Ribereños, por considerar que la situación hidrológica del Segura no puede ser mejor

El Canal del trasvase Tajo-Segura no está derivando agua por las obras la reparación del embalse de La Bujeda.

La reunión por video conferencia realizada en la tarde del lunes por la Comisión de Explotación del Trasvase Tajo-Segura dio el visto bueno a un nuevo trasvase, cercano al máximo permitido en el nivel 3, en el que se encuentra ahora la cabecera del Tajo, de 17 hectómetros públicos, de los que poco más de la mitad (9,5 hm3) para regadío y los 7,5 hm3 restantes para consumo humano. Esta derivación corresponde al mes de diciembre.

Un trasvase que inicialmente no se mandará al Levante por las obras que se están realizando en el pantano de La Bujeda.

La Comisión, que decide de forma automática en función de las reservas almacenadas en los pantanos de cabecera, constató que el día 1 de este mes la situación continuaba siendo de nivel 3, de situaciones hidrológicas excepcionales, por lo que se puede autorizar un trasvase de hasta 20 hectómetros cúbicos.

Dada esta situación excepcional, queda a la discreción del Ministerio para la Transición Ecológica decidir si aprueba ese trasvase, si lo reducen o lo anula.

Malestar de los Ribereños

Donde la noticia cayó francamente mal fue entre los Municipios Ribereños, que consideran que la Comisión de Explotación vuelve a demostrar su disfuncionalidad proponiendo un trasvase máximo a discreción del criterio del Ministerio, que puede rebajar la cifra como en ocasiones anteriores. Pero, independientemente de la cifra final que se apruebe, los Ribereños claman contra un sistema injusto, alejado de cualquier intencionalidad de protección de la cuenca cedente. Auguran un 2021 trágico mientras las reservas del Segura almacenan 190 hm3 de agua y esperan nuevas lluvias.

Creen que, una vez más, la Comisión deja claro que solo sirve a los intereses del Segura, proponiendo el máximo simplemente porque se puede, aunque los datos gritan que no se debe”, protesta María de los Ángeles Sierra, presidenta de la Asociación de Municipios Ribereños. Pues, a su juicio, las previsiones para la próxima primavera son dramáticas, tras desperdiciar un ciclo húmedo en 2020.

En su opinión, “las reglas son absurdas y confían en que el Ministerio tenga en cuenta sus estudios para su modificación urgente, con criterio de proteger la cuenca cedente y en beneficio de hecho de los intereses de la cuenca receptora”, explica Borja Castro, vicepresidente de la Asociación. “Este criterio de conceder siempre el máximo sólo podría interesar a los regantes si su intención fuera perpetuar los decretos de sequía, porque sólo provoca miseria”, reitera

Castro lamenta que “habiendo constatado la Comisión que en los embalses de la cabecera del Tajo no se ha recuperado volumen este otoño, a pesar de no realizarse trasvases por las obras de La Bujeda, se solicite un trasvase máximo de 20 hm3 hacia una cuenca que almacena 190 hm3 de agua solo en sus reservas conocidas”.

Desde la Asociación, advierten que los informes indican que se continuará en situación extraordinaria de Nivel 3 y aun así habrá de trasvasarse el agua ya aprobada durante estos meses cuando terminen las obras de La Bujeda, por lo que el expolio a comienzos de 2021 puede ser “de órdago” sin contar con la evaporación, que corre a cargo de las reservas propias del Tajo.

“Son aprobaciones de trasvases en diferido, para darnos una estocada mortal en unos meses cuando se lleven todo de golpe”, augura Borja Castro.

Así, los Ribereños exigen a la ministra Teresa Ribera “que haga algo ya, que termine con esta injusticia y decrete un Trasvase Cero mientras se modifican las reglas atendiendo a los criterios de la ciencia; agua en el Segura tienen de sobra”.

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