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Antonio Marco

Camino de Soria me entero por la radio de que en la tierra en la que nací, y de la que salí temprano como tantos paisanos, y a la que retorno de vez en cuando atraído por ese vínculo-imán irrenunciable que nos une con nuestra infancia, se está celebrando Presura*20, la IV Feria Nacional para la Repoblación de la España Rural. No podía elegirse lugar más adecuado, reducida toda la provincia a poco más de ochenta y ocho mil habitantes, mal repartidos en diez mil trescientos kilómetros cuadrados, con una equívoca densidad de 8,6 habitantes por km2 porque la mitad de ellos viven en la capital. También Guadalajara, en donde vivo desde el año 1979, tiene similares condiciones demográficas, así como otras muchas provincias de España, sobre todo del Interior.

Podríamos pensar que Presura es una feria más sobre un asunto que en los últimos tiempos parece preocupar y ocupar a la Administración en general y a nuestros representantes políticos de todos los niveles, desde la Europa unida al más pequeño ayuntamiento, pero el extraordinario elenco de participantes que apretadamente se reparten el tiempo de una corta jornada, la mañana del 28 de mayo, nos obliga a quienes llevamos en el alma la “saudade” de la infancia deslocalizada a detenernos un momento y tomarnos más en serio que de costumbre la convocatoria. Asisten el Presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, el Presidente del Partido Popular, Pablo Casado, dos ministras, una de ella Vicepresidenta del Gobierno de España, las presidentas/es de los Gobiernos de La Rioja, Navarra y Castilla y León, el Vicepresidente del Gobierno de Castilla-La Mancha, el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, Presidentes de Comisiones Parlamentarias, portavoces nacionales de Partidos Políticos, alcalde de Soria, presidentes de diputaciones, de la Federación de Municipios de CyL, de empresas y fundaciones de gran importancia nacional (Red Eléctrica Española, Enisa, Hispasat,…), ponentes de diversos estudios, afamados y expertos periodistas. La relación detallada agotaría el escaso espacio que debe ocupar este artículo. ¿Cómo desde la diminuta Soria habrán conseguido atraer y juntar por un rato a tanto prócer nacional con frecuencia en permanente pelea? El encuentro, desgraciadamente, tiene lugar sin público por exigencias del control de la pandemia que todavía nos tiene encogidos, aunque podrá seguirse por internet con los instrumentos telemáticos habituales.

Una de las mesas redondas la han titulado los organizadores, sin duda con toda intención: “¿Piensan los políticos en lo rural?”, y para completar el título preguntan directamente y sin contemplaciones: La despoblación rural está en todas las agendas políticas de las administraciones de nuestro país, pero ¿los políticos verdaderamente creen en lo rural? ¿son conscientes de la situación de la España poco poblada? Les confieso que son muchos los años ya de desengaño acumulado, casi de estoica aceptación de una realidad que parece irreversible, pero una vez más, irreductible al desaliento, como tantos sorianos descendientes de aquellos heroicos numantinos, en mi caso enriquecida la resistencia con el iluso realismo castellano manchego de D.Quijote, no me resigno a la capitulación; la repoblación es posible y es necesaria; veinte años tardaron las legiones romanas en doblegar a los celtíberos y diez duró la resistencia numantina. Probablemente serán necesarios otros veinte o treinta para repoblar la “España vaciada”; pero es posible revertir el éxodo que, sobre todo desde los años sesenta, los del desarrollismo, vació el campo para amontonar a millones de españoles en unos pocos núcleos urbanos.Ojalá esta reunión de tan notables portavoces rompa la historia fallida de tantas reuniones y encuentros habidos en los últimos años y ayude realmente a que la sociedad se tome verdaderamente en serio un aspecto esencial de su futuro y progreso, la repoblación de la España vacía.

Es imposible explicar en unas pocas líneas asunto tan amplio e importante. Resumiré diciendo que, de principio, es un despilfarro irracional vaciar de habitantes la inmensa mayoría del territorio español, renunciando a las innumerables riquezas de todo tipo que encierra en su seno, para amontonar la población y muchos problemas generados con ello en unos pocos espacios urbanos.

Y ya, animado por el evento de los próceres reunidos y con la energía que proporciona un buen “torreno” soriano, (torrezno para los foráneos y puristas de la lengua), mágica barrita energética como algunos lo definen, y una buena caña de cerveza, apurada libremente en el entorno de naturaleza apabullante del “Soto Playa”, junto al río Duero camino de San Saturio, me permito comentar apresuradamente, tal vez soñar todavía, una decena de ideas elementales y complejas a la vez:

1. Si gran parte de nuestra España tiene escasos habitantes, es porque hace sesenta años comenzó un éxodo provocado, todavía no finalizado y contenido, hacia la ciudad, huyendo de la miseria, que la vació. Repoblar hoy lo que antes se vació es posible, genera y reparte riqueza, equilibra los territorios y proporciona más oportunidades de bienestar y felicidad a muchas personas.

2. Si la escasa población actual es además una población envejecida, es necesario atraer sobre todo a población joven y fértil, garantía de continuidad y de renacido dinamismo.

3. La consecución de los puntos 1 y 2 sólo es posible con una política y actitud cívica de “brazos abiertos”, de aceptación sin condiciones, dando todas las facilidades para recibir sin prejuicios obtusos y suicidas a quien, proceda de donde proceda, tan solo busque una vida digna en un entorno social adecuado.

4. Los nuevos pobladores, jóvenes ilusionados, necesitan sobre todo primero educación y formación, luego trabajo y salario acorde con esa preparación y también facilidades para acceder a una vivienda, en propiedad o alquiler para formar una familia propia si así lo desean.

5. La población rural tiene derecho a los mismos estándares de calidad de servicios públicos (fundamentalmente sanidad, educación, bienestar social), pero también cultura, ocio, deporte, y a las mismas facilidades de movimiento y traslado físico y comunicación on-line que los ciudadanos que se amontonan en las ciudades, atiborradas de antenas y cables telefónicos.

6. Todo esto a su vez solo se podrá conseguir con una Administración ágil, lejos de la pesada y arcaica burocracia actual, capaz de desmotivar al más ilusionado promotor, por lo que son necesarios cambios radicales.

7. A su vez será absolutamente necesaria una cantidad verdaderamente relevante y suficiente de recursos públicos, de presupuesto, de dinero, para crear las condiciones esbozadas en el punto 4 y para crear oportunidades de riqueza, en algunas ocasiones tomando directamente la Administración la iniciativa creadora y en la mayor parte de las veces ayudando a sacar adelante los proyectos fruto de la iniciativa de ciudadanos emprendedores. Si no hay prevista una inversión suficiente, continua y sostenida durante décadas, al margen de las veleidades oportunistas de los partidos políticos de cada momento, no se podrá realmente avanzar. Para ello es necesario el acuerdo a largo plazo de los partidos políticos y movimientos sociales y no el encontronazo cortoplacista permanente.

8. Se debe apoyar de múltiples maneras cualquier iniciativa y oportunidad, sin restricción, sea agrícola, turística, medioambiental, fruto del aprovechamiento de recursos naturales o fruto de la utilización de una inteligencia repartida en todas partes e inherente a todo ser humano. Todas las propuestas deben ser apoyadas, aunque sin duda no todas con la misma intensidad ni prioridad.

9. Dada la atomización de la población en las provincias “vaciadas” deben potenciarse especialmente las capitales de provincia, de población insuficiente para fijar un elevado nivel de servicios públicos (Soria tiene poco más de cuarenta mil habitantes, Teruel, la menos poblada, apenas treinta y seis mil, … Guadalajara, en un extremo de la provincia vacía, en el pujante corredor del Henares, ochenta y seis mil…). Deben potenciarse preferentemente también los centros comarcales mucho menos poblados, sin que ello suponga el olvido sistemático de los núcleos más pequeños, que se cuentan por miles.

10. Hay motivos y razones para el optimismo. La Unión Europea es consciente de los desequilibrios y “vacíos humanos” en gran parte de su territorio, el Gobierno de España y las diversas fuerzas políticas también, los Gobiernos Regionales, con muchas de las competencias e instrumentos necesarios en sus manos, así como los propios ayuntamientos independientemente de su dimensión, también;2 muchos ciudadanos se sienten atraídos por la vida en el campo y en un entorno rural natural. La reciente Ley de Medidas contra la Despoblación de Castilla-La Mancha aprobada el pasado día 6, apenas hace veinte días, es todo un ejemplo de legislación completa y seria para la recuperación de la población perdida. El Vicepresidente manchego José Luis Martínez Guijarro ha hecho su presentación en la feria de Soria. Ojalá sea imitada pronto en otras Autonomías. Añado el enlace al Boletín en el que ha sido publicada para quien desee tener una información completa, tan solo insinuada en este artículo. Hasta donde yo conozco es el documento legislativo más completo y mejor estructurado de los aprobados en España sobre esta cuestión.

https://docm.castillalamancha.es/portaldocm/descargarArchivo.do?ruta=2021/05/12/pdf/2021_5888.pdf&tipo=rutaDocm Su compleja puesta en marcha con todas las consecuencias supone un reto enorme. Estoy convencido de que esta vez la apuesta va en serio, así lo deseo. Tantas personalidades juntas no pueden reunirse en vano.

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