El vicerrector de la UAH valora el desarrollo de estas pruebas en Guadalajara. Los alumnos obtendrán la nota el 17 de junio

El vicerrector del Campus de Guadalajara dispensa gel a los chavales en la entrada.

Las pruebas de la EvAU están desarrollando con “normalidad”, según el vicerrector del Campus de Guadalajara, de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH), Carmelo García. Al menos toda la normalidad que cabría esperar al afrontar esta prueba decisiva en medio de una pandemia, con las “estrictas medidas de seguridad que se tienen que aplicar en este momento” y añadiendo una jornada más a la EvAU prepandemia de tres días, para un mejor cumplimiento de las medidas anti-covid.

 “Les hemos exigido una entrada ordenada, que no haya aglomeraciones; les hemos dispensado gel a la entrada de los edificios y el desalojo también hemos procurado que fuera ordenado”, relata el vicerrector.

De hecho, según García, los chavales parecen incluso “más tranquilos que el año pasado”: “Se ve perfectamente en el comportamiento. El año pasado venían rígidos y eran muy fáciles de controlar. Este año cuesta más, porque durante el año han adquirido hábitos de reunirse más”.

En esto, los profesores juegan un papel importante, a la hora de tranquilizar a los alumnos y resolver sus dudas: “Tratamos de ser cercanos y facilitarles las cosas”, indica consciente de que “hay un procedimiento administrativo de colocación de pegatinas que hay que aprenderlo. A veces se equivocan y tenemos que estar ahí en todo lo que se refiere a mantener el anonimato de los exámenes”, explica.

Una enorme “fila de a uno” se distribuía a la entrada del edificio multidepartamental, una de las sedes de le EvAU junto con la Facultad de Educación. En la misma puerta, el vicerrector disparaba, botella de gel en mano, a todas las manos de los chavales que se iban adentrando en el edificio para afrontar su última jornada de EvAU. Hoy les tocaba el turno a los alumnos que tenían que examinarse de Matemáticas aplicadas a las Ciencias Sociales, Latín y Dibujo Técnico.

“Hemos contado en todo momento con la colaboración de la Policía Local, que nos han ayudado en los momentos más complicados”, comenta Carmelo García, al mismo tiempo que valora que un año más lo que antes se conocía como “selectividad”, se haya desarrollado con éxito.

La pandemia, recuerda García, también ha hecho que los alumnos tengan más opciones, al igual que el curso pasado “para que pudieran elegir y evitar algunos temas que, dada la situación, quizá hayan podido quedarse sin impartir”. Pero si hay algo que no cambia es que “algunos exámenes se aborden con más dificultad que otros, más sencillos”.

Tampoco hay variaciones importantes en lo que se refiere a las incidencias: “Están los típicos olvidos de quien se ha dejado el DNI en casa o se ha equivocado de sede”. Todo esto, se aborda, según el vicerrector, “en un margen que fijamos antes de los exámenes, en el que es posible solucionar todo”.

De cualquier manera, los jóvenes que se han enfrentado a esta prueba “en la que se juegan su futuro”, para bien o para mal, ya han terminado sus exámenes algunos y otros lo harán mañana para disfrutar de un paréntesis de tranquilidad que no se romperá hasta dentro de una semana, el 17 de junio, “cuando tendrán sus calificaciones y se abrirá el proceso para poder reclamar”.

Con las calificaciones en la mano y si la nota lo permite, tendrán que abordar el proceso de prescripción y de matrícula -una vez admitidos- que se desarrolla a lo largo del mes de julio.

En este sentido, la UAH empezará el curso con una mayor oferta de estudios: Un nuevo grado de “Física e Instrumentación Espacial”: “La UAH es muy potente en temas de investigación aeroespacial. Colaboramos en la misión “Solar Orbiter”, una investigación sobre la evolución del sol”, añade Carmelo García. Asimismo, se sumarán nuevos dobles grados “que es una modalidad de estudios que se demanda mucho”, como es el caso del de “Informática y Administración de Empresas”, entre otros.

Estos jóvenes, que estos días han afrontado una EvAU todo lo normal que cabría esperar dentro de esta situación de anormalidad, empezarán sus estudios universitarios el curso que viene, de momento, de manera presencial: “Para el curso que viene ya tenemos un plan aprobado en Consejo de Gobierno, donde se eleva la presencialidad, que es a lo que aspiramos, pero tendrá que ser revalidado en septiembre, según los niveles de vacunación”. Lo que se querría en el Campus de Guadalajara “es volver a la normalidad de la presencialidad total, siempre respetando las normas de las autoridades sanitarias en cada momento. El fuerte de la universidad pública es el contacto entre profesor y alumno y ese intercambio en los centros educativos”, concluye el vicerrector.

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