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Antonio Marco

En mi anterior artículo anunciaba la catástrofe que se nos viene encima con la más que probable reducción de los estudios de latín, griego y mundo clásico en nuestros país. Disculpen mi insistencia en la cuestión, pero han surgido algunas novedades que generan alguna ilusión: algún responsable político español se ha mostrado interesado en estudiar el tema y nos llega de Francia un mensaje altamente esperanzador. Francia no solo no reducirá los estudios clásicos sino que los reforzará en sexto grado, que se imparte en los 11-12 años, equivalente a nuestro último año de Primaria y los ofrecerá como opción también a los estudiantes de enseñanzas técnicas en los liceos, equivalente a nuestros estudiantes de “ciencias” en bachillerato. Dicho más claramente, los alumnos franceses de 11-12 años podrán estudiar cultura antigua y los de “ciencias” Latín y Griego si así lo desean.

Una vez más Francia se sitúa a la cabeza a la hora de defender su esencia y su cultura y como en tantas otras ocasiones en la Historia nos sirve de faro o referencia para orientar nuestras acciones.

La frase que pone título a estas reflexiones, “La herencia grecolatina es hoy más útil que nunca” (L’héritage gréco-latin est plus utile que jamais”) es el grito que daba el ministro de Educación de Francia, Jean-Michel Blanquer, en el mes de enero pasado, hace casi un año en una entrevista a un semanario digital, Point.

El ministro francés no gritaba en enero en el vacío, ni impelido por alguna necesidad propagandística de mero interés político coyuntural, al reivindicar la necesidad de mantener los estudios clásicos. El pasado martes, 16 de noviembre, apenas hace unos días, se celebraba en París la “Primera jornada europea de las lenguas y culturas de la Antigüedad, “Première journée européenne des Langues et Cultures de l’Antiquité”, auspiciada por El ministerio de Educación Nacional, de la Juventud y de Deportes, cuyo lema ministerial sigue siendo “Liberté, Egalité, Fraternité”. Reunidos en el Lycée Louis-le-Grandde París participaban en la jornada los ministros de Francia, Italia, Grecia y Chipre y profesores de media docena de Universidades europeas. Ni la ministra española ni ninguna universidad española participaron en la jornada.

En la documentación oficial de presentación del encuentro se dice: Entre los griegos, los romanos y nosotros, hay algo más que una larga relación: un camino trazado juntos. Entre las culturas antiguas, las de Roma y Grecia son, de hecho, las que más nos han hablado, escritas y formadas con palabras y conceptos como los de democracia, justicia, técnica, ciencia, filosofía, razón, cosmos, naturaleza. … que todavía usamos hoy en cada una de nuestras lenguas europeas, la mayoría de las veces sin cuestionar su origen, que, de hecho, es el de nuestro pensamiento y nuestra representación del mundo.

El ministro francés Jean Michel-Blanquer dijo en la ocasión: “Estoy convencido de que debemos ofrecer tanto el aprendizaje de lenguas antiguas a más estudiantes como fortalecer los vínculos entre esta enseñanza y otras disciplinas para mostrar la riqueza y las aportaciones” y por ello, pasando de las palabras a los hechos anuncia para el próximo curso la opción de estudiar lenguas antiguas que tendrán los alumnos de estudios tecnológicos, porque “podrán así desarrollar su cultura y también, mediante el descubrimiento de lenguas antiguas, se apropiarán mejor de sus especialidades, incluido el vocabulario técnico, en salud, en ingeniería , que es en gran parte de origen antiguo”. Dicho en nuestra jerga española, como he indicado más arriba, no sólo los alumnos de Letras, sino también los de Ciencias, podrán estudiar Latín y Griego si lo desean.

Más aún, quiere también desarrollar “la enseñanza optativa de francés y cultura antigua en sexto grado, que es muy popular entre los estudiantes“. El sexto grado en Francia corresponde a los 11-12 años, el último año de nuestra enseñanza “primaria”, naturalmente antes de la secundaria.

Y quiere también el ministro la creación “antes de que finalice el año calendario 2021” de un Consejo Superior de Idiomas, cuya misión será “reflexionar sobre las posibilidades de mejorar el aprendizaje de lenguas, antiguas, vivas, extranjeras y regionales, trabajando específicamente en sus ‘puntos de contacto’“, abriendo una sección específica que se llame “Mare Nostrum” (Mar Mediterráneo). Es una propuesta algo más ambiciosa, desde luego, que el chiringuito madrileño de “Oficina del Español” de Ayuso-Cantó cuyos dos primeros objetivos, según su publicación oficial, son: “a) Promoción de la Comunidad de Madrid como capital europea del español, b) Interlocución con instituciones públicas y privadas para impulsar las oportunidades económicas del español”. Es decir, dinero y catetismo regional-provincial de altura gallinácea.

Solo deseo con toda ilusión el éxito de esta propuesta europea y solo siento tristeza y pena de que entre esos ministros y profesores universitarios no haya estado ningún español. ¿No se enteraron a tiempo ? ¿no se percataron nuestras autoridades de la importancia de la reunión? o ¿tan irrelevantes somos que ni siquiera nos invitaron?

No deberíamos estar ausentes de esos foros, porque incuestionablemente España es Europa y Mediterráneo, con una enorme proyección en América. Sin duda en la próxima convocatoria estaremos presentes, espero, aunque no logro imaginarme un Ministerio de Educación español ni unas consejerías regionales de Educación y Cultural con la clarividencia y visión de nuestro pasado y de nuestro futuro como muestra tener el ministerio de Francia; a lo más que llegamos, según parece, es a reducir la gramática en aras de la expresión oral, como si no fueran dos realidades complementarias necesitadas una de la otra y no antagónicas.

Aunque cedamos en esta ocasión al ensueño e ilusión e ingenuamente imaginemos una posible jornada en la que todas las Consejerías de Educación de nuestro sistema autonómico, que tienen competencias en ello, acuerdan la necesidad de estudiar Cultura Clásica en Secundaria,( recuerdo que en Francia lo harán antes), y la obligatoriedad de estudiar Latín en Cuarto curso de la ESO, así como Latín y griego en el Bachillerato de Humanidades.

Como en toda reunión europea de cierta entidad, la reunión acabó con una declaración conjunta con el estilo propio de estos documentos, que me atrevo a reproducir, a pesar de su extensión, porque en ella se resume toda la importancia que para nuestros ciudadanos y para Europa tienen el conocimiento del mundo antiguo clásico y de sus lenguas, el Latín y el Griego.

Declaración conjunta de los ministros europeos responsable de la educación para fortalecer la Cooperación europea alrededor del latín y del griego antiguo

Los ministros francés, griego, italiano y chipriota responsables de la educación, en adelante “los signatarios”,

Convencidos de que el latín y el griego antiguo son el patrimonio vivo y estructurante de una fundamentación común de cultura europea y mediterránea, y la savia de cada una de sus lenguas,

Conscientes de que estas raíces comunes promueven y fortalecen el acercamiento así como los intercambios entre pueblos, y que el conocimiento de lenguas antiguas es una ventaja valiosa y tangible para dominar los idiomas modernos, para realizar estudios de educación superior y para la realización en la vida social, cívica, cultural y profesional,

Convencidos de que aprender los idiomas y culturas de la antigüedad, la práctica de la traducción, así como la comprensión de una cultura humanista, permiten desarrollar conocimientos y herramientas fundamentales que lleven a la reflexión y a la comprensión sintética del mundo y la sociedad modernos, a una mente crítica y a la retrospectiva necesaria para la emancipación de los alumnos, para la ciudadanía europea y la defensa de sus valores comunes,

Ansiosos por construir, a través de los puentes entre los pueblos que constituyen la latinidad y el helenismo, un nuevo eje estructurador y un nuevo impulso cultural en la construcción del espacio europeo de educación,

Afirmando su deseo común de poner las humanidades en el corazón de la Escuela, para mostrar la actualidad y modernidad del latín como las del griego antiguo, promover su renovación y desarrollar sus enseñanzas para ayudar a fortalecer el futuro de la Unión Europea,

Se comprometen a fortalecer su cooperación en torno al latín y el griego antiguo, esforzándose todo lo posible para que se desarrollen asociaciones bilaterales y multilaterales como intercambios y movilidad de estudiantes o profesores, con el fin de crear una dinámica global en torno a nuevos proyectos conjuntos, abiertos a todos los públicos y todas las trayectorias formativas, con un enfoque inclusivo, en línea con la aspectos más modernos e innovadores de la civilización contemporánea.

Los signatarios constituyeron un grupo internacional de expertos de alto nivel responsable de pensar en una promoción global, internacional, desarrollo del latín y griego antiguo, y para hacer nuevas propuestas concretas en este sentido. Los países signatarios invitarán, cada año por turno, a los países socios para participar en sus discusiones remotas y presenciales.

Jean-Michel Blanquer, Ministro de Educación Nacional, de Juventud y Deportes

Patrizio Bianchi, ministro de Educación de la República Italiana

Niki Kerameus, Ministro de Educación y Cultos de la República Griega

Prodromos Prodromou, Ministro de Educación, Cultura, del deporte y la juventud de la República de Chipre

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