Los tres diputados regionales del PSOE detallaron las medidas que contempla esta ley, la primera redactada de forma específica

El Decano

“Tenemos un Gobierno regional que cree en la igualdad de quienes viven en los pueblos”, ha afirmado el secretario provincial de PSOE y diputado regional, Pablo Bellido, en una comparecencia junto a los otros dos parlamentarios regionales por la provincia, María Jesús Merino y Francisco Pérez Torrecilla, para valorar la aprobación el jueves en las Cortes de la ‘Ley de medidas tributarias, económicas y sociales contra la Despoblación’. Todos ellos han calificado esta iniciativa de “imprescindible”, “pionera”, “muy participada”, “transversal”, “consensuada” y “con visión de futuro”.

“Nos sentimos muy orgullosos de que Castilla-La Mancha tenga la primera ley de Despoblación, que va a ser una referencia para el resto de comunidades y esperemos que también para el Congreso de los Diputados”, ha destacado Bellido tras la aprobación por unanimidad en la Cámara legislativa que preside y que considera fundamental en una provincia con más de 100 pueblos con menos de 100 habitantes y con los problemas más severos de despoblación de todo el país, extendidos por el 85% del territorio provincial, algo que recordó subrayando que “somos una de las provincias más desiguales del país en su reparto de población”, con un corredor industrial muy desarrollado que se contrapone al hecho de que “en nuestro territorio tenemos la zona menos poblada de toda Europa”, en referencia al Señorío de Molina.

A su juicio, se trata de una ley “muy participada” en la que han tomado parte “sindicatos, empresarios, partidos de la oposición y “fundamentalmente” el Gobierno de Castilla-La Mancha, que “de manera pionera” ha elaborado una Ley de Despoblación en torno a tres ejes: “blindaje de servicios sociales, incentivos económicos y por primera vez en la historia medidas tributarias y fiscales para fomentar que quienes viven en los pueblos tengan ventajas competitivas”.

En sentido similar, y recordando que esta ley ha recogido las aportaciones del Manifiesto de Sigüenza o las conclusiones de la Comisión de estudio que ella misma presidió, Merino ha afirmado que en la región “hemos llegado los primeros y con los deberes hechos, con medidas claras y con las ideas bien trazadas en una ley participada”.

La también alcaldesa de Sigüenza ha añadido que esta normativa llega “en el momento oportuno para revertir el fenómeno” de la despoblación, al coincidir con la pandemia que ha ofrecido “un cambio de mentalidad” de mucha gente para “de manera voluntaria ir a vivir a los pueblos si tiene oportunidades” y ha destacado además la “visión de futuro” de las medidas contempladas, con un horizonte de acción de una década.

Medidas concretas de fiscalidad, educación y sanidad

Su compañero, el también alcalde de Sacedón, Pérez Torrecilla, ha sido el encargado de desgranar algunas de las principales medidas incluidas en el texto aprobado: la apertura de colegios rurales con solo 4 alumnos, una red de Atención Primaria “continuada” con recursos siempre a menos de 30 minutos de cualquier núcleo; atención de la dependencia en aspectos como el “incremento de la oferta de teleasistencia” o el acceso a recursos residenciales para mayores a menos de 40 kilómetros; nuevas tecnologías aplicadas a la atención personalizada a personas con discapacidad o, entre otros aspectos para garantizar una mejora de servicios sociales, sanitarios y educativos, el impulso del transporte a demanda.

Torrecilla ha puesto también el acento en la creación de un fondo dotado inicialmente con de 10 millones de euros para creación de proyectos empresariales en zona rural y en “dos pilares importantísimos” de la ley como son “frenar la brecha digital y la apuesta por la vivienda”, los aspectos a su juicio más determinantes para que “cualquier ciudadano que ahora esté pensando en salir de las ciudades y se plantee la vida en zona rural” pueda afincarse en pueblos pequeños, desde donde teletrabajar o poner en marcha nuevas iniciativas.

Pero la ley cuenta ante todo con medidas tributarias “inéditas” en todo el país, con beneficios fiscales para los contribuyentes que residan en zona rural como reducción de hasta el 25% en el tramo autonómico del IRPF por residencia habitual en zona rural; desgravaciones del 10% para adquirir o rehabilitar una vivienda; reducción a la mitad del impuesto de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados para adquisición de primera vivienda o de locales para abrir nuevos negocios.

Inversiones en los pueblos

Bellido ha destacado también que, además de esta nueva legislación, el Ejecutivo de Emiliano García-Page está avanzando considerablemente a través de inversiones en la provincia. Así, ha destacado la visita que el propio presidente hacía el viernes a Cifuentes para poner la primera piedra del futuro centro de salud y para firmar con Diputación un convenio que compromete el arreglo de casi medio centenar de consultorios, “dignificando el trabajo profesional de los sanitarios, pero también la atención de los vecinos y vecinas de pueblos muy pequeños”.

Bellido ha recordado que en el pasado, con el PP y María Dolores de Cospedal como presidenta regional, “el Gobierno de Castilla-La Mancha venía a Guadalajara a discriminarnos, a recortar, a quitarnos servicios y a decirnos que no nos merecíamos tener consultorios, urgencias rurales y colegios abiertos, mientras que ahora con Emiliano García-Page y el PSOE, “el gobierno viene a construir centros de salud, arreglar los consultorios locales y colegios, y a garantizar los servicios públicos, la conectividad y el transporte en las zonas rurales”.

El secretario general del PSOE de la provincia también lamentó las imágenes del pasado sábado, con gente que no respetaba las medidas sanitarias acordadas por todos, ya que el estado de alarma ya no está pero el virus continúa.

Abogó por la unidad de acción, por alcanzar un acuerdo del Gobierno central con las CCAA, para frenar el coronavirus.

Por último, mostró su esperanza de que la provincia de Guadalajara, o al menos la parte despoblada de la misma, acceda a las ayudas europeas que se conceden a las provincias despobladas. Añadiendo que en ello están trabajando desde la Junta, y por ello en el texto que el Gobierno central ha elaborado se habla de las provincias despobladas (Soria, Teruel y Cuenca) y de las zonas aledañas, y ahí es donde entra la zona norte de la provincia de Guadalajara.

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