José María Bris Gallego

Hace unos días nos vimos desagradablemente sorprendidos, por la intervención en televisión, en el programa La Resistencia que presenta y dirige David Broncano, de la atleta española de origen senegalés, Fátima Dihame, especialista en salto de longitud y triple salto, en la que “despreciando” a la ciudad que la acoge y en la que se entrena con el exatleta cubano Iván Pedroso, medalla de oro en los juegos olímpicos de Sidney (2000), en los campeonatos mundiales de Gotemburgo (1995), Atenas (1997), Sevilla (1999) y Edmonton (Canadá 2001) y en los campeonatos mundiales en pista cubierta de Toronto (1993), Barcelona (1995), París (1997), Mebashi (Japón 1999) y Lisboa (2001), así como tres medallas de oro en los Juegos Panamericanos y una en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, junto con otras saltadores de la categoría de Ana Peleteiro medalla de broce en la olimpiada de Tokio (2021) y de oro en el campeonato de Europa en pista cubierta en 2019 y de la venezolana Yulimar Rojas, campeona olímpica en triple salto en Tokio, récord del mundo con un salto de 15,74 ms, campeona mundial en 2017 y 2019 y en pista cubierta en 2016, 2018 y 2022 afirmó que en “Guadalajara no hay nada, solo personas mayores”.

He leído que desde el Ayuntamiento han tratado, no conozco si lo han conseguido, ponerse en contacto con ella, supongo que para que explique las razones que le llevan a hacer estas desafortunadas declaraciones, por una persona que desconoce la realidad histórica y social de la ciudad, los más de dos mil años de existencia de la misma, la presencia en ella de romanos y árabes, con vestigios que se conservan de los mismos (el puente sobre el río Henares y el Alcázar), la ciudad de las tres culturas como también se la conoce junto con Córdoba y Toledo, forjadora de Castilla, corazón de España, precursora del renacimiento, el Palacio del Infantado es una clara muestra de ello, con monumentos tan significativos como los torreones de Alvarfáñez de Minaya y del Alamín, la Puerta de Bejanque, todos ellos restos de la antigua muralla y tan singulares como la cripta de la Iglesia de San Francisco (S. XVII), los frescos de la Capilla Luis de Lucena, la Sixtina de la Alcarria (S. XVI) , el Panteón de la Condesa de la Vega del Pozo (S. XIX), el Salón Chino del Palacio de la Cotilla (S. XIX),….

En cuanto a que es una ciudad en la que solo hay personas mayores, si eso fuera cierto supondría que Guadalajara tendría una población no de 87.064 habitantes, la segunda después de Albacete en Castilla la Mancha, sino de 15.421 que son los que hay en ella de más de 65 años, los restantes 71.643 habitantes son menores de la misma, de los que 28.043 tienen menos de 30 años e importante saber que la edad media de los ciudadanos de Guadalajara es de 40 años, 4 años mas joven que la de toda España.

Estos datos son objetivos, los señala el censo de nuestra ciudad y los monumentos indicados junto con las iglesias del casco histórico, la Concatedral de Santa María, Santiago Apóstol, San Nicolás, San Ginés, el Carmen y el Santuario de la Virgen de la Antigua y fuera del mismo como en los barrios modernos de Aguas Vivas las de El Salvador con un mosaico de 150 metros cuadrados realizado por Marko Ivan Rupnik y San Diego de Alcalá salvado de las aguas del embalse del Atance, dicen mucho de la historia pasada y presente de la ciudad.

Y volviendo a los tiempos actuales decir que mientras Valencia, donde Fátima vive, esperaba la llegada del AVE que se produjo el año 2010, nosotros ya teníamos la estructura de la estación construida desde el año 1999 y la circulación de los trenes hacia Cataluña y Madrid el año 2003.

Dado que a nuestro juicio Fátima Dihame estaba equivocada con sus declaraciones, creo que a los ciudadanos de Guadalajara les gustaría que públicamente se disculpara ante ellos y en el mismo medio en que nos “despreció” se retractase, ya que es de justicia lo que la ciudad de Guadalajara se merece.

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