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El alcalde de la villa, Fernando Marchán, enumera los principales proyectos abordados con las distintas convocatorias de Diputación

Cubierta de la Torre del Reloj de Milmarcos.

M.P.

Milmarcos es una pequeña villa del Señorío de Molina de apenas 78 habitantes empadronados, pero a diferencia que la mayoría de los pueblos de esta comarca, cuenta con farmacia, tienda, piscina municipal y un bar con servicio de comidas. Con un buen puñado de casonas molinesas y casas-palacio, principalmente del Renacimiento y de principios del Barroco (S.XVI y XVII), constituye uno de los mejores ejemplos de arquitectura popular del Señorío de Molina.

Ahora, además, el Ayuntamiento ha arreglado la cubierta de la Torre del Reloj municipal con cargo a la convocatoria del Fondo de Cooperación Municipal (Focodem) de la Diputación Provincial. Tal y como explica el alcalde de la localidad, Fernando Marchán, según recogen los archivos municipales, este reloj data de la segunda mitad del siglo XIX, y aunque sí se ha intervenido en la mejora de algunos detalles del interior “la estructura no se había tocado desde entonces y la cubierta estaba muy deteriorada”.

Los trabajos, según Marchán, han consistido en la sustitución de las vigas de sujeción y la chapa zinc de la que está hecha la propia cubierta.

El presupuesto de la obra ha ascendido a unos 9.000 euros: “Hemos invertido la cuantía que nos correspondía del Focodem y algo más porque hemos utilizado unos materiales que son caros, como la chapa de zinc, pero para mantener el aspecto tradicional se ha realizado con los materiales originales”.

El único pueblo con Teatro

Además, alberga el único teatro de la comarca, el Teatro Zorrilla, que Santiago Muela, importante comerciante de la localidad en los años 30 del siglo pasado, restauró a partir de un rudimentario local de comedias, dándole una estructura como tal, con butaca de patio, palcos, delantera, anfiteatro y gallinero y salidas de emergencia. La Guerra Civil arrasó con la iniciativa de este comerciante, pero el Ayuntamiento de Milmarcos rescataba este teatro del olvido para volver a ponerlo en marcha en 2014.

“El primer año de la pandemia, en 2020, no se pudo hacer nada, pero este verano elaboramos una modesta programación cultural con cuatro espectáculos, manteniendo las normas y aforos que nos marcaban las autoridades sanitarias”, comenta el alcalde de la localidad, Fernando Marchán.

De esta manera, con motivo del Puente de la Constitución, tendrá lugar el concierto de “Los Sabinos” banda formada por vecinos de la comarca que hace versiones del cantautor madrileño, Joaquín Sabina, y de cara al año que viene se pretende organizar la temporada de representaciones y espectáculos “con normalidad”, a partir de la Semana Santa.

Para dar a conocer los encantos de este municipio molinés, el Consistorio ha diseñado un folleto turístico, aprovechando la convocatoria para la elaboración de material de promoción turística de la Diputación Provincial. Concretamente, la ayuda ha ascendido 450 euros para la elaboración de unos dípticos turísticos que han supuesto una inversión de 2.000 euros: “Estamos rodeados por puntos de turismo de interior de importancia nacional como los balnearios de Jarama y Alama de Aragón, el Parque Natural del Alto Tajo, Molina de Aragón, el Geoparque Mundial de la UNESCO de la Comarca de Molina y el Monasterio de Piedra”.

La intención del Consistorio es distribuir este folletos en las oficinas de Turismo y los establecimientos de estos destinos “para ofrecer a sus visitantes una excursión por Milmarcos, donde puedan contemplar todo el patrimonio histórico que tenemos”.

Los 18.000 euros que le correspondían del Fondo de Inversión Municipal (FIM), una de las convocatorias del Plan Extraordinario de Inversión que la Institución Provincial ha puesto en marcha con cargo a los remanentes de Tesorería, han sido empleados en sustituir la red de abastecimiento de agua de una de las calles “que estaba pendiente de renovar” y el asfaltado con hormigón de los accesos al área de servicios esenciales “que es donde está el sondeo de agua potable, la planta depuradora, la torre de telecomunicaciones, etc.

La inversión total que ha realizado el Ayuntamiento en estos trabajos ha ascendido a unos 25.000 euros.

Asimismo, con el Plan de Asfaltado de la Diputación “hemos recibido una subvención para asfaltar 650 metros cuadrados de calle”, que se ha empleado para arreglar la calles Eras Altas y Matadero.

El sector servicios como fuente de trabajo en el medio rural

Fernando Marchán recuerda que la situación de esta villa, localizada en uno de los territorios más vapuleados por la despoblación del territorio nacional, era “bastante complicada” a principios del siglo XXI. Ahora el número de habitantes sigue siendo “pequeño” con 78 vecinos empadronados de los que, según el regidor municipal, en los meses más duros del invierno sólo quedan 60.

Sin embargo, Marchán se muestra satisfecho de haber conseguido que varias familias y vecinos de menos de 60 años estén residiendo durante todo el año en la localidad: “Hemos conseguido que se vengan a vivir, trabajando permanentemente, más de una quincena de jóvenes menores de 50 años, que son los que sostienen la vida en la localidad: Conseguimos abrir la tienda; vinieron a trabajar algunos bomberos forestales; también en los servicios públicos de transporte zonal y como monitores del transporte escolar; tenemos a la farmacéutica y a su familia y la persona que regenta el bar. El Ayuntamiento con el convenio de Ayuda a Domicilio ha creado otros tres puestos de trabajo para auxiliares”, relata Fernando Marchán.

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