El Grupo de Delitos Tecnológicos de la Policía Nacional pide a los ciudadanos que eviten los pagos por adelantado y cierren la negociación en persona

Marta Perruca

La Policía Nacional de Guadalajara llama a los vecinos de la provincia a ser más precavidos a la hora de realizar compras a través de Internet. El Grupo de Delitos Tecnológicos, perteneciente a la Brigada Judicial, ha registrado un incremento “exponencial” en las estafas, en un momento en el que las compras por Internet han aumentado considerablemente, debido a la Pandemia del Covid-19.

Tal y como publicaba “El Decano” la semana pasada, fruto del incremento en este tipo de delitos, la Policía Nacional ha reforzado con una persona más este grupo especializado.

Los estafadores aprovechan plataformas en Internet de venta de artículos de segunda mano para ofrecer “gangas” y captar a sus posibles víctimas, poniéndose en contacto después con ellos a través de llamada telefónica o por “Whats App”: “No tienen por qué ser auténticos chollos”, comentan desde el grupo especializado. Los estafadores hacen ofertas “creíbles” con unas condiciones ventajosas y piden pagos por adelantado: “Los delincuentes saben lo que se mueve en la calle. Si el producto vale 1.500 euros, te lo pueden estar vendiendo por 1.000. Está dentro del rango que piensas que se podría vender”.

No hace falta explicar que ese artículo no existe y nunca llegará a su comprador.

Son estafadores experimentados, que conocen bien la mercancía con la que pretenden engañar al comprador, por lo que son capaces de aportar todo tipo de información sobre el producto. No son bandas organizadas, según la Policía Nacional, sino estafadores individuales o cómo mucho, grupos de dos o tres personas, y suelen operar desde España.

“Siempre te van a pedir que le adelantes el dinero”. Normalmente piden cantidades inferiores a los 400 euros, porque por debajo de esta cantidad se considera “delito leve” y “sólo conlleva penas de multa”, explican desde el Grupo de Delitos Tecnológicos.

Para ello utilizan un arsenal muy variado de artimañas. “Te pueden decir, por ejemplo, que tienen tres personas detrás y que hagas un ingreso por bizum o por el sistema que se acuerde, para reservar el artículo”, comentan. También pueden enviar una foto de un paquete ficticio, informando de que el artículo ya se ha enviado.

En ocasiones, aseguran, “te envían la supuesta foto de su DNI para que cojas confianza”. También es posible que utilicen perfiles de redes sociales que previamente han secuestrado para conseguir una mayor familiaridad y que la víctima baje la guardia. En estos casos no es extraño que soliciten a su vez la foto del DNI del comprador.

En este sentido, llaman la atención sobre la facilidad de abrir una cuenta bancaria, contratar una línea de teléfono o incluso pedir un préstamo, con tan sólo la fotografía de un DNI. De hecho, señalan, es frecuente que “cuando denuncias a alguien, estés denunciando a otra víctima”.

Los DNI son una mercancía muy valiosa para los delincuentes y según la Policía, existen verdaderas campañas en Internet para conseguirlos, por ejemplo, mediante ofertas de trabajo falsas en las que solicitan a las personas interesadas la fotografía de dicho documento para formalizar el contrato de trabajo.

Este tipo de estafas, tal y como informan desde el grupo policial, “es muy difícil de rastrear”. Aparentemente, indican, “lo tenemos todo, pero no tenemos nada”. Pueden tener la fotografía del DNI, el número de cuenta al cual se ha hecho el ingreso e, incluso, un número de teléfono móvil “pero los datos son falsos” y utilizan identidades y cuentas distintas en cada estafa.

Asimismo, el grupo especializado señala que se trata de delitos muy rentables para los estafadores: “No lleva condenas de cárcel, siempre son multas y además es muy difícil de demostrar que sea un delito continuado. Es una falta y sale rentable, porque ganan muchísimo dinero”, afirman. Incluso admiten que existen estafadores que ni siquiera se toman la molestia de ocultar su identidad.

Recomendaciones

La Policía Nacional recomienda, nunca adelantar dinero en este tipo de compras; garantizar que exista un contacto personal a la hora de realizar la transacción y jamás enviar una fotografía del DNI.  

Además, afirman que estas estafas se detectan de una manera bastante fácil en el momento en el que se trata de establecer una cita personal para formalizar la compra, porque el estafador utilizará todo tipo de excusas para evitar ese encuentro y que el pago se realice por vías telemáticas.

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