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Lidia Casado

El lunes celebraremos el Día de la Mujer, una fecha que suele ser aprovechada para hacer una foto fija de la situación de la mujer en diferentes aspectos. Así que me uno a la tendencia general y voy a intentar hacer una pequeña reflexión sobre la relación entre mujer y literatura.

En primer lugar, hablaré de la parcela en la que ganamos por goleada: la mujer como lectora. No sé por qué pero las mujeres leemos muchísimo más que los hombres (el 66% de las mujeres se declaran lectoras mientras que solo el 48% de los hombres que leen de forma habitual, según el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España de la Federación de Gremios de Editores de España, presentado hace tan solo unos días). Es más, no solo es que leamos más sino que, además, somos mayoría (inmensa; por no decir total) en actos culturales relacionados con los libros e, incluso, en actividades como los clubes de lectura.

Como escritoras, la verdad es que la historia no nos ha tratado demasiado bien (revisa los libros de texto y cuenta el número de escritoras que aparecen. ¿Cómo te quedas?). Hoy en día, afortunadamente, las cosas han cambiado y el número de escritoras que publica (y vende) es muy elevado. Otro debate que podríamos abrir es el del prestigio (¿están igual de considerados los escritores que las escritoras?). O el del canon (¿cuántos libros escritos por mujeres están incluidos en la lista de los “libros que hay leer”?). O del estilo (¿se diferencia en algo cómo escribe una mujer y cómo escribe un hombre?). O el de si existe la literatura “para” mujeres. Pero de eso podemos hablar otro día…

Finalmente, el tercer eje a través del que podemos valorar la relación entre mujer y literatura es el de la representación de lo femenino en las creaciones literarias. Y, en este sentido, también es cierto que hay un cambio. De ser representada como mero “objeto” valorado por su belleza y el placer que produce su contemplación, la mujer ha pasado a ser sujeto de la acción, protagonista de los hechos e hilo conductor de tramas y reflexiones sobre muy diferentes aspectos de la realidad.

Es verdad (desde mi punto de vista) que aún queda mucho camino por recorrer pero no podemos obviar la evolución que se ha producido en la consideración de la mujer en el ámbito de la literatura. Como en otros muchos sectores, no es un suficiente pero es un camino. Solo espero que sigamos transitándolo con el mismo entusiasmo y el mismo compromiso.

Nos seguimos leyendo.

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