Nati Baldominos explica la labor que realizan desde la asociación y la situación que viven en esta época de pandemia

Nati Baldominos

Carmen Ibáñez

‘Mi voz por tu Sonrisa’ nació en 2019 para ayudar con su voz y con la música a niños con necesidades especiales, naciendo así el proyecto «Musicoterapia para todos». Desde entonces colaboran con asociaciones de enfermos y organizaciones que trabajan con personas en riesgo de exclusión social.

Nati Baldominos es la presidenta de la Fundación ‘Mi voz por tu Sonrisa’ y su vida ha estado unida a la música «desde que me conozco»

‘Mi voz por tu sonrisa’ es muy joven, ya que apenas lleváis unos años ¿Cómo nace esta organización?

Comenzamos el 19 de marzo de 2019, un día muy especial. El primer concierto que dimos fue el 21 de marzo en el Teatro Moderno por el Día Internacional del Síndrome de Down y que lo organizó la Fundación Siglo Futuro. Nos dio a nosotros los beneficios para arrancar la organización y ahí empezó todo.

Empezamos un poco por nuestro amor por la música y porque estábamos viendo la evolución tan buena que seguían los niños que realizaban musicoterapia, o que tenían algún tipo de relación con la música. Sobre todo niños con necesidades especiales.

¿Eres amante de la música desde joven?

Desde que me conozco. Creo que empecé a tocar la guitarra con 8 o 9 años y también me gustaba cantarme aunque decían «No cantes que cantas muy mal», pero yo seguía cantando y desde entonces hasta hoy en día que mi vida ha ido haciendo caminos diferentes pero siempre con la música.

¿Qué actividades realizáis desde la organización ‘Mi voz por tu sonrisa?

Nacimos para organizar conciertos benéficos y poder subvencionar, cuando no teníamos asociaciones de enfermos que nos solicitaran ayudas, teníamos un proyecto: subvencionar la musicoterapia para niños con necesidades especiales.

Los conciertos que damos, ahora no porque con la pandemia se ha parado todo, se realizan si alguna asociación de enfermos tenía algún proyecto determinado para el que necesitara financiación: pedía un concierto, lo dábamos y se les entregaba íntegramente la recaudación.

Por ejemplo hemos dado conciertos para la Asociación de Esclerosis Múltiple, porque necesitaban dinero extra para una furgoneta y lo dimos para ellos; también otro para la Asociación de Alzheimer que estaba pasando por un momento complicado, también para Manos Unidas o Cruz Roja.

Pero lo que se quedaba ‘Mi Voz por tu Sonrisa’ cuando se hacía un concierto se ha destinado íntegramente a musicoterapia. ¿El problema? Que ese dinero ya se ha agotado, en junio tendremos que dejar de subvencionar la musicoterapia en centros externos, que estábamos haciéndolo en varias academias a niños de Guadalajara y de la provincia.

Ahora lo que vamos hacer es en octubre empezar en nuestra sede a realizar actividades con música, por supuesto van a ser actividades en las que la musicoterapia y la arteterapia, acompañada de música, van a ir de la mano y serán de integración, inclusión, actividades de respiro familiar… Vamos a tratar de que los padres tengan su tiempo para ellos también. Que hagan actividades aparte, como lo hemos llamado nosotros ‘Un respiro’, no como el que está conocido legalmente sino el respiro que ‘Mi Voz por tu Sonrisa’ les va a ofrecer.

Nosotros pondremos el local y los medios, lo que haremos es que las personas que contratemos hasta que tengamos dinero, se dividirá entre los padres lo que tengamos que pagar. Eso es lo que haremos hasta que podamos volver a dar conciertos.

«Vamos a reinventarnos y a tratar de seguir colaborando con la música, con los niños con necesidades especiales y a seguir integrando a la sociedad»

‘Mi Voz por tu Sonrisa’ nace en marzo de 2019 y justo un año después, en marzo de 2020 nos confinan… ¿Cómo fue todo ese primer año?

Tuvimos la suerte de poder celebrar la primera gala ‘Mi Voz por tu Sonrisa’ y todo ese dinero que recaudamos se quedó para la musicoterapia, no se ha destinado a nada más. Gracias a eso y dos premios que he recibido, que iban acompañados de una parte económica, todo eso se destinó íntegramente a la organización y gracias a eso hemos subsistido.

También desde el ordenador he estado haciendo varias campañas y cosas. Aunque no se ha sacado mucho dinero sí que hemos dado visibilidad y sí que hemos hecho que los niños también participaran y sus familias. Con motivo del Día del Libro volví a publicar el video-relato adaptado que hicimos el año pasado, que lo hicieron los niños el año pasado en su casa en plena pandemia y confinados. Yo les mandé la historia y cada uno mandaba sus fotos, sus diálogos… Hemos estado muy activos pero ahora sin recaudar dinero de conciertos es complicado.

Cuando hemos mirado la memoria de actividades, vimos que habíamos hecho muchísimas cosas. Pero el dinero llega a su fin, subvenciones solo hemos tenido la de la Diputación, que nos di 8.000 euros en el convenio, para alquiler y mantenimiento del local. Hemos firmado hace poco la renovación y tenemos para el local, pero ya se ha terminado y no tenemos ningún otro tipo de subvención.

Vamos a reinventarnos y a tratar de seguir colaborando con la música, con los niños con necesidades especiales y a seguir integrando a la sociedad, porque hemos hecho un plan de voluntariado. Queremos integrar a la sociedad. Lo importante es no tirar la toalla.

Ahora tengo un nuevo proyecto, no he estado quieta. He grabado un disco en tiempo de pandemia. Iba grabando en el confinamiento y se las mandaba a un técnico de sonido, Álvaro Mata, uno de los mejores que hay en España. Él a su vez se lo mandaba a una persona en México para hacer los arreglos, ha ido interviniendo gente durante la pandemia de distintos países y de aquí de España. Al final ha salido un disco precioso.

¿Cómo se llama el disco y cuándo sale?

Como no podemos hacer una presentación del disco, vamos a hacerlo por medio de videoclip, con otra persona que se ha ofrecido. Hemos grabado algunas imágenes aquí en Guadalajara, el pasado fin de semana de hecho, y vamos a intentar sacarlo por medios audiovisuales y en redes.

Se va a llamar ‘Mi mundo interior’, uno de los temas se llama así y habla de que todos tenemos que ser iguales, aunque seamos diferentes, porque todos tenemos un mundo interior, diferente que no se ve desde fuera pero se siente. Todos los temas del disco son relacionados con lo que hacemos con las personas; hay una canción que hice para las personas con alzheimer, autismo, síndrome de Down, personas que no se pueden relacionar con la voz pero sí con la mirada y el corazón, canciones de amistad… Son canciones especiales en las que intento que todo el mundo vea la realidad de estas personas.

Todos tenemos capacidades diferentes y quiero que vean a las personas, que aprendamos a convivir y a integrarlas en la sociedad, a integrarnos todos en la sociedad. Porque al final se trata de eso, que todos somos iguales aunque tengamos nuestras diferencias. Es lo que quiero poner en voz en el disco.

Además de los conciertos benéficos en Guadalajara ¿Habéis realizado más actividades por la provincia o el resto de España?

Dimos un concierto en el centro de Caixa Forum Madrid, también hemos estado en Mérida y Toledo. En la provincia hemos hecho varios, aquí cuando acabó el confinamiento el año pasado hicimos uno en Usanos y otro en Valdenoches, que eso también nos dio una pequeña inyección para poder acumular un poco más de fondos para la musicoterapia.

Esperamos algún día que si alguna persona o personas que estén interesadas en la música quieren continuar con esta labor en otras comunidades, en otras provincias, ese sería mi sueño. Me encantaría que ‘Mi Voz por tu Sonrisa’ estuviera presente en toda España y quién sabe si en otros sitios también. Creo que es una labor que podemos realizar todos.

Aunque yo comencé el proyecto ‘Mi Voz por tu Sonrisa’, creo que es un proyecto de todos y que podemos entre todos desarrollar de algún modo. Yo quiero que todo el mundo se implique para poder desarrollarlo, creo que sí que se puede llevar a cabo, un sueño mío pero que puede ser de todos.

¿Cuánta gente formáis parte de la asociación?

Cada vez hemos sido siendo menos por el tema de la pandemia y esto lleva mucho trabajo. Los que éramos en junta directiva, que antes éramos 11, ahora somos cinco. Hay que entender que la gente tiene que trabajar y esto lleva muchísimas horas, quizás yo le dedico todas las horas de salud en las que estoy bien. No hay fin de semana porque cuando te gusta y estás enamorado de lo que haces, dedicas tu vida a ello.

Yo entiendo que las personas que están trabajando no tienen ni tanto tiempo, ni tantas posibilidades, es un sacrificio y una opción, porque esto es por vocación. No está pagado ni reconocido, ni esperas nada a cambio por supuesto, yo solo espero la sonrisa de todas las personas a las que llega: sean familiares, amigos, niños con necesidades especiales… Simplemente espero esa sonrisa.

Luego tenemos los socios-colaboradores, que son las personas con las que interaccionamos, cuando digo socios no tenemos cuota, es simplemente que colaboran porque les gustamos. Tenemos dos asociaciones y unas 150 personas.

El reconocimiento a estas colaboraciones se dan en actos como la primera gala benéfica en el Teatro Buero Vallejo el año pasado ¿No?

Sí, ahí dimos reconocimiento a algunas instituciones que nos ayudaron a empezar sin que nos conocieran. Creo que ahora habría que darle reconocimiento a media Guadalajara, porque con la sede, en vez de aportarnos dinero, las empresas de Guadalajara nos han aportado materiales y mano de obra. Han habilitado una sede preciosa que estamos deseando poder dar a conocer, aunque no es el momento. Si los demás no pueden, como la hostelería o los comercios, nosotros tenemos que seguir esperando un poco más.

Seguimos dando la musicoterapia que es lo más importante y seguimos subvencionándola en los centros que tenemos concertados y seguimos cumpliendo con nuestra labor.

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