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Resu Lorenzo (*)

Al nacer un bebé, le ponemos un nombre que tenga significado para nosotros, que nos guste o que nos recuerde a alguien querido. Pues bien, mi verdadero nombre es María Resurrección y no entendía, como a mis padres se les ocurrió bautizarme así, salvo porque mi madre se llama igual, entonces todo tenía sentido. Recuerdo mi infancia siempre dando explicaciones de cual era mi verdadero nombre y sentía que era demasiado largo, no me identificaba (gracias que desde un primer momento se acortó) y hasta que descubrí su significado. Desde entonces quiero hacer honor al mismo: Alegría.

Hoy es Domingo de Resurrección, de Pascua, o de Alegría.

Esta emoción, tiene el mismo significado, sin importar la raza ni el color de la piel, sin importar colores ni religiones. La sensación de felicidad y el trasmitir entusiasmo por todas las pequeñas o grandes personas y cosas, es igual para todos.

Para todos los católicos, este domingo también llamado de Gloria, es un día grande, donde los sacerdotes se visten con sus mejores galas de dorado símbolo de brillar y de luz, pues hoy es cuando para los cristianos tiene sentido toda su religión. Se enciende el Cirio Pascual que representa la luz de Cristo resucitado y que permanecerá prendido hasta el día de la Ascensión. Si Jesús no hubiera resucitado, sus palabras hubieran quedado en el aire, sus promesas hubieran quedado sin cumplirse y dudaríamos que fuera realmente Dios.

Por todo ello, los cristianos conseguimos llevar en el rostro siempre dibujada una sonrisa, y aunque ahora con la mascarilla no se logre ver, los ojos también sonríen, y debemos llevar cara de resucitados. Esto me recuerda una charla de Victor Küppers que dice “la gente somos como bombillas, hay personas que van por la vida a 30.000 watios y hay personas que van fundidas”, te has planteado, ¿qué energía transmites tú?

Y también para los más peques, hoy tienen su motivo de júbilo: recibir huevos de chocolates. En algunos países, se acostumbra celebrar la alegría de la Resurrección, con la leyenda del conejo de pascua, escondiendo huevos de chocolate por las casas o jardines para que los niños pequeños los encuentren, y en la comunidad ortodoxa regalan huevos duros pintados de vistosos y alegres colores.

Hoy, es un gran día para ser y estar alegre, porque si buscas dentro de ti, siempre vas a encontrar alguna razón para compartir tu alegría.

(*) Economista-gestora adtiva. Co-fundadora de Parlorenzo

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