El confinamiento nubló sus expectativas de casarse en mayo y las restricciones impidieron celebrar la boda de sus sueños

Dio y Alex se casarán el próximo 19 de junio.

Marta Perruca

Dio Manzano se estaba probando su vestido de novia justo un día antes de que se decretase el confinamiento. Apenas hace unos días que fue con su padre a comprar el traje del padrino y después de varios meses organizando la boda de sus sueños, se podía decir que ella y Alex, tenían casi todo listo: Más de 180 invitados en una coqueta finca a las afueras de Alcalá de Henares; el vestido y el traje perfectos, los anillos, todos los complementos, el menú, los regalos para los invitados, el transporte y lo más importante, la persona con la que ambos habían decidido compartir su vida.

Todo estaba prácticamente organizado para la fecha que tenían señalada en el calendario, el 23 de mayo de 2020, cuando el mundo se paró: “El día 14 de marzo vimos que el tema estaba muy complicado y, después de sopesarlo, llamamos a la finca para cambiar la fecha. Pensamos en posponerla al año siguiente o apostar por octubre y, finalmente, apostamos por octubre”.

Pero llegó agosto y empezaron a ampliarse las restricciones. En ese momento, indica Dio, la celebración sólo se podía alargar hasta las 01,00 horas y no se contemplaba el coctel y, mucho menos, la barra libre: «Nosotros decidimos que así no nos queríamos casar”.  

Otra vez la misma historia que vivieron en marzo: “Llamar al registro para cambiar la fecha, hablar con la finca… Por suerte en el registro, si nos casábamos antes del 21 de junio, no teníamos que renovar papeles”. El viaje de novios ni siquiera lo habían reservado en esta ocasión, porque ya tuvieron que cancelarlo en marzo, por lo que decidieron ser prudentes y esperar.

“La verdad es que han sido unos momentos muy desagradables, porque todo el mundo opina: No lo hagas, hazlo, vas a poder, no vas a poder. Eso genera mucha ansiedad. No había tenido ansiedad en mi vida y la descubrí organizando mi boda en medio de esta pandemia”, relata la novia.

Según Dio, no ha tenido ningún problema con la empresa organizadora del evento a la hora de cambiar la fecha, pero sí que se ha enfrentado a varios problemas: “Mi sala es mínimo para 120 invitados y en octubre, como estaba más cerca el confinamiento, todo lo que bajara de 120 comensales, me asumían la mitad del cubierto. Sin embargo, ahora no. Además, yo contraté en esta finca, en parte, porque si llegaba a los 180 invitados el coctel no lo pagaba. Ahora no sé siquiera si llegaré a cien”.

A pesar de todo, Dio recuerda con cariño aquel soleado 23 de mayo, porque sus amigos, dentro de las restricciones vigentes en ese momento, les organizaron una “no boda” : “El día anterior tuvimos despedida de solteros y todo» recuerda.

Ese día se vistió de blanco e incluso, se puso un velo y consiguió que Alex se anudara la pajarita. «Un amigo hizo las veces de maestro de ceremonias y nos casó por el rito «Unicornio Brilli-Brilli» a las puertas de la iglesia de mi pueblo: Irueste», relata la novia entre risas. “Nuestro colega preparó un discurso muy gracioso, cargado de anécdotas de los días de confinamiento, en los que seguimos quedando cada fin de semana por videoconferencia. Lo hizo tan bien, que ese día decidimos despedir al maestro de ceremonias de la finca . Luego la madre de Alex llegó con su tía y nos tiraron arroz. Fue un día muy divertido, a pesar de todo”, comenta.

Ha pasado un año desde que decidieran aplazar la boda y esta pareja todavía no ha conseguido su final feliz. Su enlace tiene nueva fecha, el próximo 19 de junio, y desde “El Decano” les deseamos toda la suerte del mundo para que ese día puedan hacer todos sus sueños realidad. A la tercera va la vencida.

¡Viva los novios!

Compartir en Redes sociales