El Guadalajara Basket recibe al Alcalá este miércoles (20,30 horas), todavía muy mermado por las bajas.

Difícil cita para los morados. Foto: Guadalajara Basket.

JJOD

Un partido esperado durante años, sobre todo en épocas pretéritas y que este miércoles viviremos sin tanta emoción. Porque Guadalajara y Alcalá cruzarán de nuevo sus caminos en el mundo del baloncesto, todo un clásico décadas atrás; pero muy marcados ahora por el sinfín de bajas que atenaza a los de Román Peinado.

Superada la cuarentena a finales de la semana pasada, el técnico arrastra las bajas de cuatro jugadores. Un número de por sí significativo, pero que se convierte en una hecatombe al ponerles nombres: Raúl Lázaro, Paco Santos, Sergio Martínez y Tim Kent. Cuatro hombres muy importantes para el plan de juego de los morados.

La mejor muestra de la importancia de estos jugadores la tuvimos el pasado sábado, en las Islas Afortunadas, cuando el Guadalajara Basket cayó en Tenerife ante un club con nombre premonitorio: La Matanza.

Allí, el simple transcurrir del tiempo fue dictando la sentencia de un cuadro alcarreño que apenas tenía rotaciones.

Ese es el principal temor para la cita de este miércoles en el Palacio Multiusos (20,30 horas). De hecho, desde la entidad reconocen que su Liga no es este partido, ni siquiera el próximo ante Tenerife. Los morados miran ya a la semana que viene, con su particular cuesta de enero. En siete días los alcarreños se enfrentarán a Boadilla por dos veces y a Tobarra, partidos que sí marcarán mucho el futuro del Guadalajara Basket y su permanencia en la Liga EBA.

Al partido de este miércoles podrán acceder hasta 80 aficionados.

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