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Nacho Redondo

La mayoría de la gente busca un empleo “para toda la vida”, pero en los momentos que estamos viviendo estoy convencido de que cada vez es más difícil conseguir esa seguridad laboral y es que, poco a poco, esa expectativa se va acabando.

Trabajar toda la vida para intentar mantener un empleo se convierte en un trabajo carente de creatividad porque el objetivo se centra en conseguir “aguantar” en tu puesto laboral. Quizás es por ello por lo que en muchas ocasiones nos encontramos con personas carentes de actitud para estar de cara al público e incluso para trabajar con nadie.

Vivimos en una economía de servicios donde el talento, la innovación o el conocimiento son fundamentales, pero también lo son las habilidades blandas como la empatía, el trabajo en equipo, la facilidad de trato, etc. Sin embargo en muchos sitios todavía es muy difícil encontrar este tipo de trato personal.

Todos tenemos claro que las cosas no volverán a ser como antes por lo tanto tendremos que hacer muchas más cosas que mejoren ese “antes”. Es curioso como muchas personas con las que hablamos de los cambios que se están produciendo son conscientes de lo que está pasando y que piensan que necesitamos volver a una senda de crecimiento, sin embargo no muchos piensan que para ello es necesario cambiara muchas cosas y hay mucho miedo a ese cambio.

Está claro que no podemos seguir haciendo lo mismo; debemos empezar a plantearnos cómo desarrollar nuestro talento y ofrecerlo de forma creativa al mundo. Debemos estar constantemente pensando en las oportunidades que se nos plantean, por muy difíciles que estas parezcan.

Hay una realidad aplastante que nos está enseñando el camino a seguir y ese camino noes otro que empezar a hacer las cosas de otra manera. Para la gente que está buscando trabajo, tengan la edad que tengan, ya no vale eso de “es que no sale nada de lo mío”. Pregúntate primero qué es “lo mío” y luego mira si “lo mío” tiene sentido en el momento actual.

Es momento de implementar nuevas cosas, de pensar en cómo adaptarnos a las circunstancias actuales, de pensar que hay oportunidades que se nos presentan de distinta manera y que hay que aprovechar. En vez de mirar atrás con melancolía hay que mirar con una mentalidad de aprendizaje para conseguir identificar errores pasados y lo más importante, mirar hacia delante con esperanza.

Vive la vida pensando que tienes muchas cosas por hacer, no te conformes con vivir en un mundo que ya no existe. Lo que hay son un montón de oportunidades por explorar y por explotar.

Hay mucha literatura escrita acerca que lo que vendría en relación a muchos trabajos donde se hablaba de que el “puesto de trabajo” dejaría de tener sentido. Se hablaba mirando al futuro de que algún día se instalaría en nuestra sociedad el teletrabajo fruto de la sociedad de la información y tecnológica. Y ya se hablaba de que esta nueva forma de trabajar debía ir acompañada de autorresponsabilidad y de resultados. Se elucubraba sobre que este nuevo trabajador estaría más motivado, sería más autónomo, tendría más vida personal y sería más libre.

Y nos encontramos que mucha gente lo que dice ahora que echa de menos estar en la oficina, relacionarse con compañeros, hablar más, que necesita salir para ir a trabajar y un largo etcétera.

Desde mi punto de vista lo que existe es todavía mucho miedo a no ver lo que sucede a tu alrededor. Lo que pasa es que todavía muchas personas trabajan de forma autónoma sin valorar cómo tienen que actuar en la sociedad del S. XXI y que tienen que realizar muchos cambios en su mentalidad para adecuarse al momento actual.

Sal de tu zona gris y empieza a mirar las cosas desde otra perspectiva y, sobre todo, disfruta de lo que haces y haz que lo demás disfruten con lo que haces.

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