• Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:Opinión

Resu Lorenzo

Pocas personas ocupan un lugar tan destacado en la historia de la tecnología como Steve Jobs.

Después de cofundar Apple en 1976, Jobs fue despedido en 1985, solo para regresar en poco más de una década para salvar a la compañía de la bancarrota, colocándola en el camino hacia el éxito y convertirse en la empresa más valiosa del mundo actualmente.

La historia del éxito demoledor de Apple es ampliamente conocida y por eso la mítica figura de Jobs es utilizada como fuente de inspiración para impulsar a jóvenes (y no tan jóvenes) emprendedores a seguir adelante con sus ambiciones.

El relato popular es que Steve Jobs, Steve Wozniak y Ronald Wayne crearon el primer ordenador Apple en 1976 en un garaje. Pero de acuerdo a Wozniak, en una charla celebrada con motivo de la presentación de la escuela de Negocios IMPACT Business School, de la Universidad Europea en Alcobendas, Madrid, ese garaje nunca existió, solo la idea de él.

En realidad, solo había tres muchachos (y solo dos poco tiempo después) que tenían que usar cualquier cosa que estaba a su alcance y trabajar donde mejor les convenía.

En su historia tuvieron que pasar por muchas adversidades para construir el primer ordenador en llevar la marca, el Apple I. Luego mejorarlo y lanzar Apple II, y así sucesivamente.

Y aunque la compañía estuvo a punto de caer en bancarrota en 1997, el liderazgo de Jobs y la ayuda de Microsoft salvaron la empresa y les permitió seguir adelante con sus ideas. Jobs no solo pensaba que Apple podría seguir adelante pese a todas las críticas y opiniones negativas que decían lo contrario, sino que creía fervientemente que tenía la capacidad de liderar el mercado. Después de salvar a Apple, en una entrevista realizada en 1998, Steve Jobs afirmó que su próximo movimiento era “esperar a la próxima gran cosa”. Pocos años después, la próxima gran cosa resultó ser un caos en la industria de la música y en la forma en que las personas la consumían. Jobs vio una gran oportunidad en este desorden.

Tuvo la capacidad de ver que el problema de la industria de la música no era la piratería, como muchos consideraban en ese entonces, sino un desequilibrio estructural debido a la interrupción de la tecnología. Atender ese desequilibrio era la clave de la victoria y Jobs la supo aprovechar. Su respuesta fue la creación del iPod y de la tienda iTunes, lo que marcó el inicio del gran dominio de Apple en el mercado.

El liderazgo en cualquier sector del mercado requiere de control de la industria y de un posicionamiento que permita a la empresa crear valor. En un mercado cuya estructura permanece sin cambios, una compañía con un enfoque comercial extraordinariamente único puede liderarlo. Sin embargo, en mercados altamente competitivos como muchos de los que hay actualmente, no es tan sencillo diseñar y mantener una posición única.

Los lideres poseen la valiosa capacidad de reconocer lagunas competitivas, debilidades, huecos en la industria y aprovecharlas.

Una de las claves para lograrlo es desarrollar un pensamiento propio y único, autenticidad, no dejarse llevar por la opinión general. Ven las cosas más allá de lo que son para observar lo que podrían ser.

La historia de Apple y Steve Jobs es muestra fiel de que querer es poder.

Atrévete a enfrentar tus temores, o a darle rienda suelta a tus talentos para llevar a cabo ese proyecto que tienes en la cabeza desde hace años, y con el cual añoras cambiar tantas cosas en tu vida.

Nadie dijo que fuera fácil pero ya verás que todos tus esfuerzos valdrán la pena si trabajas con pasión, entrega y compromiso y ser un referente en tu sector.

Compartir en Redes sociales