Julio Muñoz Gil

El sector automovilístico atraviesa por uno de sus peores años en la última década. El impacto de la inflación en la renta de las familias y los mayores gastos por el impuesto de matriculación son dos de los principales factores que explican las reticencias de los consumidores españoles a la hora de cambiar de coche y pone de manifiesto un peligroso y preocupante envejecimiento del parque automovilístico español. Dos de cada tres de los cerca de 23 millones de vehículos que circulan por las carreteras españolas, cuentan con más de una década de antigüedad y 16,2 millones superan los 15 años. 

Las carreteras españolas se han convertido así en todo un museo con modelos de coche dignos de colección, matrículas provinciales en vez de europeas y millones de vehículos con sistemas de seguridad completamente obsoletos. Un problema que afecta con especial virulencia a Castilla La Mancha. Si la edad media de los vehículos en España se sitúa en torno a los 13,5 años, en el caso de la comunidad se sitúa en 14,6 años, solo por detrás de Extremadura con 15,1 años. Una situación que preocupa en extremo al Gobierno de la región. 

Las razones son muchas y complejas. La situación económica, los cambios sociales relacionados con la movilidad y la conciencia medioambiental, la crisis de los suministros o, más recientemente, la inflación o el encarecimiento del combustible han lastrado gravemente las ventas de vehículos.  

Cae la fabricación de coches en España 

A ello se suman tensiones desde el lado de la oferta con una subida de los precios del 6 % y un aumento en los plazos de entrega debido a los problemas en la cadena de suministros, en especial de semiconductores. Problemas que están afectando a la venta de coches nuevos frente a otras alternativas como los vehículos de ocasión. 

Para este 2022, la Comisión de Industria Constructora, Sernauto, prevé menos de 2,3 millones de vehículos fabricados en España cuando en años previos a la pandemia la cifra se situaba sobre los 2,8 millones. La previsión es que a fabricación de vehículos en las fábricas españolas caerá un 22 % respecto a 2019. Una negativa tendencia que también se viene observando en el resto de Europa y Estados Unidos. 

Las matriculaciones se han desplomado así un 35 % en los últimos tres años, convirtiendo el parque español en uno de los más antiguos de los países de nuestro entorno. Además, la evolución de la antigüedad de nuestros vehículos arroja unas cifras preocupantes, ya que el parque automovilístico en España es un 38 % más antiguo que hace una década. 

Esta obsolescencia no es para tomársela a broma ni para justificarla, pues genera un aumento exponencial del riesgo de accidente, tal y como recoge un reciente estudio elaborado por la Fundación Línea Directa en colaboración con Centro Zaragoza.  

El estudio, denominado Coches obsoletos, riesgo real. Influencia de la antigüedad del parque automovilístico en la accidentalidad (2011–2020)” concluye que la falta de renovación de nuestros coches supone un grave desafío para la seguridad vial. 

En la última década, casi 2.700 personas fallecieron en accidentes con vehículos de más de 15 años y el porcentaje de coches de más 15 años que se vieron implicados en accidentes mortales se triplicó, pasando del 15% al 44% del total. La proporción de accidentes con heridos graves en los que se han visto implicados coches de más 15 años también se ha triplicado desde 2011, pasando del 12% al 39%. 

Además, el informe ha tratado de cuantificar cuántas vidas se salvarían con la renovación del parque automovilístico, con unos resultados impactantes. Atendiendo a la letalidad que presentan los vehículos según su antigüedad, si se lograra rebajar la edad media de los coches españoles por debajo de los 10 años, se podrían salvar anualmente hasta 260 vidas. 

El mantenimiento, clave para la seguridad vial 

Con todo, el informe de Línea Directa apunta a que un buen mantenimiento es tan importante o más para la seguridad vial que la antigüedad de un vehículo. Los datos son claros. La distancia de detención de un coche con los neumáticos gastados puede llegar a ser un 53% superior que la de un automóvil con sus ruedas en buen estado, independientemente de su fecha de fabricación. 

En este sentido, los españoles suspendemos de plano a la hora de tener nuestros vehículos en perfecto estado de revisión. El 50 % de los coches que pasan la ITV tienen defectos en la primera inspección y uno de cada cinco cuenta con deficiencias graves o muy graves. Eso sin contar con un hecho gravísimo que nos afecta a todos. Un 40 % de los vehículos que deberían haber pasado la ITV en 2021, no lo hicieron.   

Eso se refleja en un descenso del gasto familiar en la puesta a punto. En los últimos 10 años, el coste medio en el mantenimiento pasó de 625 euros a solo 497 euros, lo que supone un descenso del 20 %. 

No es extraño, por tanto, que los defectos hallados en las ITV no dejen de agravarse, en especial los más importantes para la seguridad vial. En los últimos cinco años, los defectos graves o muy graves se han incrementado sensiblemente en el sistema de alumbrado (44 %), dirección (34 %), ruedas, ejes, neumáticos y suspensión (26 %), motor y la transmisión (10 %) y frenos (10 %).  

Esta tendencia se recrudece con la antigüedad, ya que, en la ITV, los coches de más de 10 años aportan el 88 % del total de los defectos graves en los neumáticos y el 93 % de los de alumbrado.  

Es evidente, señala Mar Garre -directora general de la Fundación Línea Directa-, “que las prestaciones y la seguridad pasiva de los coches nuevos han dado un salto cualitativo en los últimos años”. Es cierto que la adquisición de un coche nuevo supone un gran esfuerzo para las familias españolas en un momento como el actual, marcado por la inflación y el encarecimiento de la financiación.

Por eso, añade, “ahora más que nunca, es vital mantener los vehículos en perfecto estado, pasar la ITV en los plazos oficiales y realizar las revisiones pertinentes”.  Conviene tener siempre presente que son nuestras vidas y la de nuestras familias y amigos las que está en juego cuando nos ponemos al volante. 

Julio Muñoz Gil es periodista de información económica  y experto en comunicación.

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