La opinión de los guadalajareños está dividida entre los que prefieren tener una hora más por la tarde o al amanecer

El Decano

Los relojes se adelantarán una hora en la madrugada de este domingo, 28 de marzo, con la llegada de la primavera astronómica, por lo que a las 02.00 horas, serás las 03.00.

El objetivo de este cambio es adaptarse a las horas de luz para promover un ahorro energético, que el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía estima en un 5 por ciento.

Sin embargo, los cambios de hora no han estado exentos de polémica. De hecho, la Comisión Europea acordó su supresión en 2018, pero su aplicación se va a hacer esperar. Aunque los cambios horarios son competencia de la Unión Europea, la decisión debe ser consensuada con los países miembros y la Ley se tiene que aprobar en el Parlamento Europeo.

Otra cuestión a debatir es si se apuesta por el horario de verano o de invierno, lo que determinaría una hora más o menos de luz al amanecer o al atardecer.

Los expertos señalan algunos efectos sobre la salud como la alteración en las hormonas, variaciones en el ritmo cardiaco, trastornos del sueño o irritabilidad, pero año tras año, acabamos adaptándonos con normalidad a estas variaciones en el reloj.

La realidad es que, a partir del domingo, muchas personas volverán a comenzar el día en medio de la oscuridad, pero contarán con una hora más de luz al final de su jornada.

Esta cuestión ha encontrado tanto defensores como detractores entre los guadalajareños consultados por el Decano. Por ejemplo, Guillermo reconoce que le afecta tener que levantarse en medio de la noche para ir a trabajar. “No me gusta este cambio de hora porque dormimos una hora menos”, indica Alicia.

Sin embargo, María prefiere el horario de verano “porque tienes una hora más de luz y eso te invita a hacer cosas por la tarde” y Lorena opina lo mismo y asegura que no le gusta terminar su jornada laboral en medio de la noche, lo que sólo invita a “irte a casa a dormir”.

Por su parte, Juan José se muestra indiferente a este cambio: “No nos roban una hora de sueño. Tal vez una hora de vida, pero en todo caso nos la devuelven en invierno”, señala. En este sentido, Diego indica que realmente “no me importa” porque en cualquier caso, “nos terminaremos adaptando”.

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