La guadalajareña que recibió el ‘Award for Scientific Cooperation’ del Gobierno chino lanza una iniciativa de recogida de firmas

Sonia Pérez Díaz es profesora titular del Departamento de Física y Matemáticas de la Universidad de Alcalá de Henares.

M.P.

¿Cuántas mujeres aparecen en los libros de texto que enseñan biología, geología, física o matemáticas? ¿Qué teorías o descubrimientos protagonizados por mujeres se enseñan en la escuela? Basta con hacerse estas preguntas para darse cuenta de que en pleno siglo XXI y a pesar de que la mujer, no sin esfuerzo, ha conseguido una igualdad de derechos efectiva -al menos sobre el papel-, la figura de la mujer sigue siendo invisible.

Una guadalajareña, Sonia Pérez Díaz, profesora titular del Departamento de Física y Matemáticas de la Universidad de Alcalá de Henares, acaba de escribir una página importante de la historia de la ciencia, al convertirse en la primera mujer a la que el Gobierno chino le concede el “Award for International Scientific Cooperation of the Chinese Academy of Sciences”, de manera conjunta con el profesor Liyong Shen, de la University of Chinese Academy of Sciences (Beijing). El hito es doble ya que, este premio creado en 2007, nunca se había concedido en la disciplina de Matemáticas.

Ahora pretende que este reconocimiento, no sólo le permita avanzar en sus proyectos de investigación para que sus conocimientos reviertan en mejoras a la sociedad, sino que se propone un nuevo hito: que su logro sirva para generar nuevos referentes que puedan servir a las niñas del mañana a sentir la confianza necesaria para elegir una carrera de ciencias, si ese es su camino.

La clave para alcanzar este logro se encuentra detrás de una pregunta: ¿Por qué en los colegios no hay más iniciativas que den visibilidad al trabajo de la mujer en la ciencia? y la herramienta, una plataforma “Osoigo” que requiere de 1.500 firmas para que los políticos que forman parte de este proyecto lleven esta pregunta al Congreso de los Diputados.

“Se trata de una plataforma en la que al final se consigue que los políticos nos oigan, porque tiene mucha visibilidad”, comenta Sonia Pérez Díaz.

La matemática recientemente galardonada entiende que es importante que los alumnos conozcan desde jóvenes ejemplos femeninos que han desarrollado su profesión dentro del campo de la ciencia, a partir de la motivación y la puesta en marcha de iniciativas como los días de la ciencia: “Acabo de estar en la clase de mi sobrino y han tenido la oportunidad de conocerme. Yo hablo de las matemáticas con mucha pasión y les enseño que todo son matemáticas y comprenden que ellos pueden llegar a sentirlo así. No se trata sólo de aprobar el examen, sino de abordar iniciativas, como los días de la ciencia, en los que ellos comprendan que lo que estudian sirve para algo”.

Asegura que los alumnos le preguntan por qué hay tan pocas mujeres en la Ciencia y que, de alguna manera, conocer a mujeres que se dedican a estas disciplinas les trasmite que es posible y que “yo puedo llegar a ser eso, aunque parezca difícil”.

Ha sido bien entrado este siglo, cuando las distintas organizaciones internacionales y administraciones han empezado a impulsar iniciativas para dar visibilidad el papel de la mujer con fechas en el calendario, como el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia o iniciativas culturales, como muestras, exposiciones o conferencias, que ponen de relevancia figuras femeninas que fueron determinantes en las distintas disciplinas a lo largo de la historia.

“Hace unos años motivamos el Día de la Mujer, dentro del campo de la Ingeniería, en la Escuela Politécnica de Alcalá de Henares. Nos pusimos a investigar y a buscar y durante un día se inundaron los pasillos con fotografías de mujeres. Entonces nos dimos cuenta de que había un montón, pero al final las mujeres pasamos desapercibidas”, relata Sonia Pérez Díaz.

El problema está ahí y la sociedad puede ser consciente de ello, pero mientras los libros cuenten una historia escrita por sólo el 50 por ciento de la sociedad, será complicado superar estas barreras.

“Si no se parte de la base, desde los primeros cursos de Primaria, es dificilísimo. Cuando estaba en el Instituto nunca me hablaron de ninguna mujer matemática y cuando estudié matemáticas lo hice con la intención de ser profesora, porque eso sí que lo había visto. Luego decidí ser doctora en Matemáticas y era un poco raro, porque era la única”. Ahora está a punto de sacarse la cátedra, y recuerda que el hecho de ser madre ha supuesto un hándicap por las dificultades que una mujer se encuentra a la hora de conciliar y dedicar las horas de investigación que requiere la carrera científica: “El motivo por el que no tengo todavía la catedra es porque me faltaba un proyecto”, apunta.

Sobre el “Award for International Scientific Cooperation of the Chinese Academy of Sciences”

El el “Award for International Scientific Cooperation of the Chinese Academy of Sciences”, indica la científica, suelen ser concedidos a investigadores extranjeros que trabajan en cooperación con científicos autóctonos y están dirigidos a profesionales de cualquier área, “que hayan resuelto problemas de gran relevancia; hayan asentado bases innovadoras y hayan sido reconocidos por investigadores de relevancia internacional”. Esto quiere decir que sus investigaciones tienen que haber sido publicadas en revistas de reconocimiento “y que investigadores de prestigio le hayan dado el visto bueno”.

La entrega de este galardón iba a tener lugar en el mes de mayo, durante una ceremonia oficial que suele celebrarse en Pekín, pero se ha retrasado hasta el año que viene “porque aunque el ritmo de vacunación es bueno, consideran que somos un país de riesgo”. Para entonces, espera “no sólo ir a recoger el premio, sino quedarme un mes allí”. No obstante, el proyecto de investigación comenzará en septiembre, momento en el que también recibirá la compensación económica asociada al galardón.

Concretamente, en lo que se refiere a la investigación de Sonia Pérez y Liyong Shen, han desarrollado su trabajo en el campo de la Geometría Algebraica que consiste en “la visualización de entidades geométricas como pueden ser las curvas y las superficies, utilizando ecuaciones que permitan describirlas”: “Hemos pensado en ciertos problemas que podrían solucionarnos un poco la vida, porque el mundo al final está hecho de curvas y superficies. Un ejemplo visual de ello podría ser el codo de una tubería. Nosotros hemos desarrollado esas ecuaciones que describen el codo, algoritmos que luego se pueden introducir en programas de diseño geométrico asistido por ordenadorpor ejemplo, y ser utilizado por ingenieros para desarrollar diseños de automoción, robótica, industria y otros muchos campos. Somos la parte que desarrolla esas ecuaciones, que permiten moldearlo de acuerdo con las necesidades que se tengan”.

Actualmente se encuentra trabajando “en cómo proporcionar herramientas útiles para diversos ámbitos como los mencionados anteriormente utilizando, por ejemplo, ecuaciones más simples” que permitan  representar curvas y superficies: “En muchas aplicaciones, no es bueno utilizar una función con denominadores porque son problemáticas para algo tan simple como es su representación. Yo trabajo en cómo evitar esas funciones con “transformándolas” en polinomios, con los que es mucho más fácil trabajar, por ejemplo, a la hora de representar su grafo”.

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