El Decano de Guadalajara entrevista al empresario alcarreño, José María Alaña, que acaba de recibir la distinción del Gobierno regional como Hijo Adoptivo de Castilla-La Mancha con motivo del Día de la Región

Marta Perruca

La distinción que el Gobierno regional entregaba en el Día de Castilla-La Mancha a José María Alaña Arrinda nos brindaba una oportunidad perfecta para conversar con este escurridizo empresario, responsable de hitos tan reseñables como el desarrollo logístico del Corredor del Henares o la construcción y evolución de la primera terminal ferroviaria intermodal de España, en Azuqueca de Henares. Dos acontecimientos que, por sí mismos, bastan para hacerse una idea de lo importante que es la visión de este empresario vasco de nacimiento, pero guadalajareño de adopción desde que llegara a esta tierra en los años 80′, para entender el desarrollo económico y empresarial de esta provincia, e incluso del conjunto de España.

Alaña no es muy dado a hablar con los medios de comunicación, pese a haber estado detrás de una de las más importantes cabeceras de nuestra provincia, el desaparecido periódico “Guadalajara 2000”.

Tras unos minutos de conversación, parece evidente que no se siente cómodo en el papel de visionario o gurú empresarial de esta provincia. Tímido, humilde y con la mirada curiosa y vivaz de quien no se cansa de aprender, conversa meditando sus respuestas y eligiendo cuidadosamente las palabras.

Tras la entrevista, confesaría que si no habla más a menudo con la prensa es porque, sorprendentemente, no entiende qué es lo que puede aportar a la comprensión de la situación económica de este territorio, puesto que no es economista, ni su percepción está basada en método científico alguno. Para ser exactos, José María Alaña es diplomado en Marketing por la Escuela Superior de Marketing y Administración de Bilbao, pero para ser honestos, el mero título no le otorgaría por sí mismo la autoridad de asentar cátedra en este campo, si no fuera respaldado por una trayectoria.

Si atendemos a sus respuestas, parece claro que para este acérrimo defensor de Guadalajara, detrás de cada acierto empresarial no se encuentra ninguna habilidad sobrenatural, ni mucho menos, la casualidad, el destino o el oráculo. No existen fórmulas mágicas para el éxito. El éxito se alcanza con trabajo, voluntad, apertura de miras y, en ocasiones, cosechando unas cuantas equivocaciones antes.

No obstante, resulta complicado encajar esa respuesta categórica del protagonista que no se siente protagonista. “Hombre, la experiencia es un grado…” , acierto a decir sin demasiado tino, teniendo en cuenta que, basta con echar un ojo a su currículum y trayectoria, para ser consciente de que si alguien tiene algo que decir sobre el pasado, presente y futuro del desarrollo empresarial de esta provincia ese es José María Alaña.

“No soy un experto. Soy un trabajador que intenta dar a Guadalajara lo que ha recibido de Guadalajara”, sentencia el empresario.

El Gobierno regional le ha concedido el título de hijo adoptivo de Castilla-La Mancha, galardón que recogía el pasado martes, 31 de mayo en la ceremonia con motivo del Día de Castilla-La Mancha que se celebraba en Puerto Llano ¿Qué significa para usted este reconocimiento?

Es un reconocimiento de esos que no te esperas, que te hacen muchísima ilusión y te ponen los pelos de punta y, por otra parte, dices: qué contento estoy de haber tomado la decisión de venir a esta tierra a trabajar.

– El pasado mes de abril se celebraba en Guadalajara la I Feria Internacional de la Logística “Logistic Spain”, el sector económico más importante de la provincia, que da empleo a cerca del 80% de los trabajadores por cuenta ajena de este territorio…

Es muy importante, porque por primera vez se ha celebrado en Guadalajara y ha reunido a todo el sector. Es bueno que exista, que haya debate y se vean todas esas cosas que la logística aporta a la economía: Lo que hacen todas las empresas. Que se discuta, se debata y se vea el futuro, porque nuestro futuro, en gran parte, va a estar en la logística.

-Hoy en día parece evidente que el Corredor del Henares es el corazón de la Logística de nuestro país pero, ¿Cómo era este territorio cuando usted llegó aquí en los años 80′?

-Existía fundamentalmente el polígono de Miralcampo en Azuqueca de Henares, donde había algunas grandes empresas instaladas, pero muchas parcelas estaban sin ocupar. Después de la fábrica de cristales, hasta Alovera, estaba todo lleno de girasoles. Ahora, gracias a Dios, el polígono está todo ocupado por empresas.

¿Se adivinaba entonces el peso que tendría este sector en la economía de la provincia?

No, yo creo que entonces no era previsible lo que iba a ocurrir con la Logística. En aquel momento, hubo varios intentos de atraer grandes empresas para que Azuqueca fuera conocido en el resto de España y Europa. Se intentaron muchas cosas.

“La Logística no nació de manera inmediata o casual, sino a través del desarrollo y de ver que en otros sitios, como Alemania, las empresas empezaban a externalizar su producción”

La Logística no nació de manera inmediata o casual, sino a través del desarrollo y de ver que en otros sitios, como Alemania, las empresas empezaban a externalizar su producción. Entonces vimos la oportunidad en eso que parecía ser un poco el germen de la Logística y pensamos que Guadalajara era la ubicación ideal en España.

-… Y entonces, ¿surgió la idea de construir una plataforma ferroviaria intermodal en Azuqueca de Henares?

Como decía antes, hubo varios intentos de proyectos empresariales con QL, Moto Vespa, o incluso una ciudad del Cine, para poner en el mapa a Guadalajara y a Azuqueca, que es donde estábamos, pero no fue posible.

Posteriormente, quisimos hacer una Ciudad del Transporte y después el Puerto Seco. Entonces coincidimos con el Puerto de Barcelona, que tenía también el mismo proyecto y creímos que era necesario poner a Azuqueca en el mapa, para que todo el mundo supiese dónde estaba, porque costaba mucho transmitir dónde estaba Guadalajara y qué bondades tenía para la instalación de empresas.

“Hubo varios intentos de proyectos empresariales con QL, Moto Vespa, o incluso una ciudad del Cine, para poner en el mapa a Guadalajara y a Azuqueca, que es donde estábamos, pero no fue posible”

– ¿Nadie veía entonces esa oportunidad como zona estratégica al encontrarse tan cerca de la capital de España?

Era muy complicado, incluso, que las empresas pensasen en Guadalajara como una posible ubicación. Este conocimiento de la provincia y sus bondades para que las empresas se desarrollen ha costado muchos años e infinidad de intentos, de distintas formas.

Pero finalmente, yo creo que se han creado las condiciones para facilitar la instalación de empresas. Se han llevado a cabo actuaciones muy competitivas para que a las empresas no sólo se les venda o se les alquile, sino que se les dé una oportunidad de negocio para desarrollar su actividad en Guadalajara.

-Decía antes que nuestro futuro, en gran parte, va a estar en la Logística ¿Eso quiere decir que el sector tiene capacidad todavía de seguir creciendo en Guadalajara?

-Sí, yo creo que sigue siendo posible el crecimiento. Quizá no a la velocidad de los últimos años, pero creemos que va a seguir creciendo. Siempre con cuidado y precios competitivos, porque no olvidemos que la Logística no es un sector inmobiliario, aunque se considere así por muchas personas. Es un tema industrial y los precios industriales son los que son.

-¿Y hacia dónde se va a proyectar ese crecimiento? ¿Quizá hacia Torija?

Tenemos que intentar que el crecimiento de Guadalajara, de una manera adecuada, sigua ampliándose hacia otras áreas que todavía no están desarrolladas, pero para eso hay que tener las condiciones de suelo, de clientes, de tiempos, de que la economía se encuentre en un buen momento… Siempre tenemos que estar preparando ubicaciones para que cuando una empresa tome la decisión de instalarse haya suelo preparado para ello.

-De hecho, algunos ayuntamientos del Corredor del Henares como Alovera están desarrollando o ampliando sus polígonos atendiendo a la demanda de las empresas que reclaman grandes superficies para instalarse…

Las empresas buscan grandes superficies en los polígonos para poder desarrollarse, pero no en todos los polígonos se pueden hacer parcelas grandes. Tendrá que haber parcelas grandes, medianas y otras pequeñas. Lo que sí tiene que darse es que el precio sea el adecuado para que una empresa pueda instalarse, se desarrolle y amplíe.

-Nos encontramos con un contexto económico y social muy complejo, con las consecuencias de la pandemia del Covid-19, una guerra en el este de Europa y una crisis de materias primas, por no hablar de la subida de los costes de la energía ¿Cómo valora este momento económico en la provincia de Guadalajara?

Personalmente, yo sigo confiando en el sector logístico porque está acostumbrado a luchar y a pelear, en los momentos buenos y en los malos, y siempre busca la manera de adaptarse a la situación real. Los momentos malos vendrán, pero nosotros tenemos que estar preparados para adaptarnos permanentemente al mercado y a los clientes, para que se siga trabajando y manteniéndose las empresas aquí.

“Sigo confiando en el sector logístico porque está acostumbrado a luchar y a pelear, en los momentos buenos y en los malos, y siempre busca la manera de adaptarse a la situación real”

-¿Y hacia dónde cree que avanza la economía de Guadalajara?¿Puede darse un cambio en el paradigma actual y que otro sector le gane terreno a la Logística?

Podría pasar, pero lo que tenemos que intentar es que haya oportunidades de todo tipo de empresas. No podemos abandonar el tema industrial. Hay que seguir impulsándolo y también, la Logística y la habilitación de ubicaciones. Siempre hay que buscar de manera permanente nuevos nichos de mercado donde se facilite la instalación de empresas y su desarrollo.

Nosotros tenemos que estar abiertos, como tierra abierta que es Guadalajara, a todo tipo de empresas que cumplan todas las condiciones de normalidad. Tenemos que apoyar todo su desarrollo para que puedan situarse en Guadalajara. Para eso hay que dar facilidades y luego las empresas deciden. Lo que está claro es que si cuando las empresas deciden no tenemos la ubicación preparada, habremos perdido una gran oportunidad y también muchos años, con el retraso que eso supone.

“Siempre hay que buscar de manera permanente nuevos nichos de mercado donde se facilite la instalación de empresas y su desarrollo”

-Ahora mismo se está apostando fuerte por los proyectos de energías renovables ¿Considera que podría ser una opción de futuro con un desarrollo importante en la economía de la provincia o tiene un recorrido limitado?

Si la empresa privada toma la decisión de invertir será porque considera que es rentable e interesante. Yo creo que para Guadalajara no deja de ser una actividad muy importante para su economía y un complemento para todo lo que hay. En mi opinión, no tenemos que poner puertas al campo, sino abrir nuestras fronteras para que vengan todas las actividades empresariales potenciales posibles, para que la gente se sienta a gusto aquí, pueda desarrollarse, pueda vivir, trabajar y disfrutar de la vida.

-Hablamos mucho del Corredor del Henares, pero ¿Qué pasa con el medio rural? ¿Cuáles cree que son sus oportunidades de futuro?

El medio rural tiene que ser un complemento de la actividad económica, pero el medio rural también se puede complementar con una actividad industrial. Lógicamente, va a haber unos pueblos que van a tener más desarrollo logístico e industrial, pero estos núcleos también van a aportar a esos pueblos de alrededor desarrollos de viviendas, de pequeñas industrias, de otras actividades económicas…

La actividad agrícola tiene que mantenerse, porque todas las actividades que den sustento y que tengan sentido económico son importantes que existan. Todo ello servirá y creará más valor y riqueza para los pueblos.

-Por ejemplo, ¿Qué oportunidades considera que podría tener una comarca como Molina de Aragón?

No soy ningún mago, pero siempre he pensado que si la mejora económica llega al pueblo de al lado tendré más posibilidades de que llegue algún día al mío. Todo lo que se vaya trabajando hacia el norte serán posibilidades para desarrollar la parte de Molina también. Si en Molina, por la razón que sea no hay una empresa, pero hay en Alcolea o en otros pueblos cercanos, al final, la gente puede trabajar, puede vivir y desarrollarse. Poco a poco, lo que es importante, es generar cultura de la empresa y del desarrollo: que todo el mundo sepa que hay que saber ganar, hay que saber perder y ser competitivo para facilitar entre todos la ubicación de empresas y, por tanto, el mantenimiento de los puestos de trabajo que den seguridad a un pueblo. Hagamos por facilitar esa labor para que se cumpla esa finalidad.

-¿Cómo ve el futuro de la provincia de Guadalajara, por ejemplo, dentro de veinte años?

Yo sigo pensando que Guadalajara es la mejor ubicación de España, porque tiene todo y tiene las posibilidades de seguir desarrollando y facilitar el desarrollo de algunas localidades que todavía no han conseguido acercarse a las mejoras a las que les correspondería llegar.

“Guadalajara no deja de ser lo que llaman en la parte logística, la tercera corona de Madrid, y a eso habría que añadir, la primera corona de España, porque es el centro”

Siempre he creído en los ratios de desarrollo de una unidad de actividad económica. Torija puede tener un radio 10, 20 ó 25 o Azuqueca, Alovera, Cabanillas, Fontanar o Yunquera, donde uno necesitará viviendas, naves, empleados de un determinado tipo… Es decir, que al final se vaya sumando, creando una economía circular empresarial, familiar, de trabajo y empresas en la provincia de Guadalajara.

Por otra parte, Guadalajara no deja de ser lo que llaman en la parte logística, la tercera corona de Madrid, y a eso habría que añadir, la primera corona de España, porque es el centro.

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