Marta Perruca

María Jesús Merino mira a la despoblación a la cara y lo hace con optimismo. En parte, porque en la lucha contra la despoblación de nada sirve lamentarse y la actitud es una baza muy importante, pero también porque es consciente de los muchos valores y alicientes de las zonas rurales de nuestra provincia y de que el marco legislativo actual ofrece nuevas oportunidades para seguir en la batalla. Ella lo sabe bien, porque además de ser la presidenta de Comisión de las Cortes de Castilla-La Mancha para alcanzar un Pacto contra la Despoblación, es alcaldesa de Sigüenza desde 2019 y presidenta del grupo de acción local ADEL Sierra Norte, una de las comarcas que más sufre las consecuencias de la despoblación.

De esta manera, si hace unos días, el Decano de Guadalajara hablaba con el comisionado para el Reto Demográfico, Jesús Alique, para conocer de primera mano las herramientas del Gobierno de Castilla-La Mancha para prestar batalla contra el fenómeno de la despoblación, hoy descendemos a la realidad del problema a través de la mirada de esta seguntina, que regresó a su pueblo natal decidida a apostar por el futuro de Sigüenza y su comarca.

  • ¿En qué momento estamos en la lucha contra la despoblación?

Creo que lo primero que tenemos que hacer es quitarnos ese lastre, porque hablar de despoblación tiene un carácter negativo que no nos ayuda a los pueblos que realmente estamos luchando para mantener nuestra población aquí e incluso para atraer nueva población. Es un problema que existe, no lo vamos a negar, pero creo que podemos estar hablando de un momento optimista por varios motivos: Primero, por la pretensión que tenemos los propios alcaldes de los pueblos afectados de revertir este fenómeno pero, además, porque la pandemia que está siendo terrorífica a todos los niveles, nos puede abrir una pequeña ventana para que la gente vea las bondades de vivir en municipios más pequeños o en áreas rurales. Ahora a la gente hay que convencerla o simplemente hacerle llegar y que sepan los beneplácitos que tiene vivir en pueblos más pequeños del medio rural.

  • ¿Y cuál crees que son esos beneficios que ofrecen nuestros pueblos?

Yo creo que aquí en Guadalajara tenemos la Sierra Norte y la Comarca de Molina de Aragón como abanderadas de este fenómeno, que tienen posibilidades a muchos niveles. Primero, calidad de vida. Esto que tenemos en el mundo rural, no lo vamos a conseguir en otros sitios. Luego tenemos pueblos más grandes que pueden ser referencia de toda la comarca: Puedes vivir en un municipio más pequeño -yo en Sigüenza tengo 29 pedanías y puedes vivir en cualquiera de ellas- pero a pocos kilómetros tienes un núcleo de referencia. Y esos núcleos de referencia ofrecen el tener accesibles prácticamente todas las necesidades básicas: Médicos de urgencia, colegios, institutos e incluso actividades de ocio, que son muy importantes, porque al final uno no vive sólo de trabajar, sino que también necesitamos evadirnos. Actividades deportivas, escuela de idiomas, universidad a distancia, etc.

La calidad de vida es algo que tenemos en el medio rural y no lo vamos a conseguir en otros sitios

  • Desde luego, vivir en el medio rural tiene sus ventajas, pero también hay que hacer frente a los retos propios de las zonas rurales…

Sí, en el caso de la Sierra Norte, hay que luchar por esa red de transportes que no era mala antes de la pandemia y que esperamos recuperar, sin ninguna duda, tanto autobuses como trenes que, tras muchas cartas enviadas y muchas peticiones, siempre nos responden que cuando pase esta pandemia volverá a las frecuencias que teníamos antes. Esto es fundamental, no podemos estar hablando de despoblación y quitar servicios básicos.

El acceso a una vivienda que sea digna y por un precio asequible es una cuestión fundamental en el medio rural

Hay una cosa esencial, en la que nosotros todavía tenemos que trabajar bastante en muchos municipios, que es el acceso a una vivienda que sea digna y por un precio asequible. Hay que empezar a mirar políticas de acceso a la vivienda para gente joven y e incluso para gente más mayor que no haya tenido una compra de vivienda y esté pagando un alquiler, porque es verdad que aquí nos encontramos con dos fenómenos: Cuando hay turismo, quizá a los propietarios les sale más rentable alquilar su vivienda de manera turística, pero estamos cerrando la posibilidad a que esas viviendas puedan estar alquiladas todo el año por gente que quiera quedarse a vivir.

Y por supuesto, el trabajo, que es algo que queremos fomentar: Los trabajos tradicionales que, a lo mejor, están desapareciendo porque la gente se está jubilando. Motivar al emprendedor, porque a través de los grupos de acción local se puede acceder a ayudas importantes para promover nuevos métodos de trabajo y, además, ese teletrabajo que ha venido para quedarse y que va a permitir a muchos que, aunque tengan una reunión en Madrid o en Guadalajara, pueden ir y volver y el resto de tiempo seguir realizando tu trabajo desde el municipio en el que quieran vivir.

Para ello es fundamental y creo que en ello hemos avanzado muchísimo y el Gobierno de Castilla-La Mancha lo tienen claro y la apuesta es firme, conseguir una red fuerte de telecomunicaciones en Castilla-La Mancha.

  • En este sentido, el teletrabajo parece una buena oportunidad

Sí, el teletrabajo puede hacer viable el trabajar en la ciudad pero residir en tu pueblo. El que no quiera vivir en los pueblos, que no viva, es una obviedad, pero hay que decirlo. Pero hay que dar oportunidades al que quiera hacerlo: que además tenga sus incentivos fiscales; que pueda emprender y potenciar el autoempleo; que la fibra y la banda ancha nos permita que tengamos nuestro trabajo en la ciudad, porque no en todos nuestros pueblos hay posibilidad de trabajar en lo nuestro, que nos permita poder ir y venir algunos días a la semana y el resto quedarnos teletrabajando.

Para eso es importante también tener pequeños espacios, como el espacio de coworking que estoy haciendo en Sigüenza, porque al final hay que salir de casa, sociabilizar, cuando la pandemia lo permita, juntarnos con otros emprendedores, gente que está trabajando en otros ámbitos. Poder intercambiar experiencias y hacer sinergias… Para eso estoy poniendo este espacio en el que ya hay seis personas trabajando y le estamos dando las últimas puntadas para darlo a conocer.

  • Además, se están dando pasos muy importantes en la lucha contra la despoblación en el seno del Gobierno regional

Llevamos unas conclusiones a la Comisión de Despoblación de las Cortes de Castilla-La Mancha que se han integrado en este borrador de Ley que va a ser pionera en España: La Ley contra la Despoblación de Castilla-La Mancha y que además también recoge todos los puntos de aquel manifiesto de Sigüenza, que se proclamó por suerte en mi ciudad, teniendo en cuenta a todos los sectores públicos: a las empresas, a los ciudadanos, a los grupos de acción local que fueron los verdaderos promotores de aquello. Yo creo que estamos en una buena línea y en el camino correcto y ahora falta que todo esto vaya tomando forma.

Esperamos que cuando la Ley pase a las Cortes, sea aprobada por unanimidad de todos los grupos políticos, como así lo conseguimos en la Comisión de Despoblación, que todos los grupos políticos se sumaran a esas conclusiones que vienen a engrosar esta Ley. Luego hay que ir dando pasos poquito a poco. Es una Ley de la que se van a ir viendo los beneficios y los resultados en el medio plazo, no podemos esperar que a corto plazo tenga una repercusión directa.

Esperamos que cuando la Ley pase a las Cortes, sea aprobada por unanimidad de todos los grupos políticos, como así lo conseguimos en la Comisión de Despoblación

Creo que es una Ley muy innovadora que recoge prácticamente todo sobre lo que se viene hablando desde hace años en materia de despoblación y sobre todo en medidas para accionarla: Incentivos fiscales, ayudas a las empresas; ayudas para que los hijos se vayan a estudiar fuera para que tú puedas seguir viviendo en el municipio, porque antes lo que era difícil era mantener dos viviendas abiertas o estar pagando un Colegio Mayor o una vivienda a uno de los hijos y mantener la vivienda habitual en el pueblo; incluso luego incentivar y motivar que se pueda volver a vivir al municipio.

  • Tenemos la Ley, se está trabajando en la estrategia… ¿Qué va a venir después?

Creo que lo que nos están poniendo son los pilares. Con la Ley, con la estrategia, que es la puesta en marcha y la manera en la que empieza a andar esta Ley, nos abren el camino y nos dan las pautas para que luego, territorialmente, seamos capaces de sacarlo adelante. Estoy segurísima de que según vaya avanzando el tiempo, el Gobierno tiene muchos planteamientos y muchas acciones que llevar a cabo. Debemos tener en cuenta que van a llegar fondos europeos de una magnitud grande. La digitalización, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la Agenda Urbana, el reto demográfico están entre los objetivos prioritarios para repercutir estos fondos, con lo cual el medio rural se va a ver muy beneficiado. Teniendo esta Ley, que ojalá la aprobemos con el consenso de todos, vamos a tener el marco perfecto para invertir esos fondos.

Van a llegar fondos europeos de una magnitud grande y con la Ley vamos a tener el marco perfecto para invertir esos fondos

  • Parece entonces que es un momento ilusionante ¿Quizá para aquellos jóvenes que se marcharon del pueblo en busca de oportunidades y ahora querrían volver?

Totalmente de acuerdo. Yo creo que personas jóvenes que nos gusta el medio rural, que nos gusta vivir en nuestros pueblos y disfrutar de su día a día, es un momento bastante optimista. Yo que he tenido la posibilidad de vivir en Madrid, en el extranjero y en muchos sitios, ahora disfruto mis horas, las aprovecho y las vivo. Las dos horas de transporte que tenía al día; el ir estresada a todos los sitios, corriendo porque no cojo el metro, el autobús… Todo eso lo tengo olvidado y ahora tengo una calidad de vida que antes no tenía. Pero hay que potenciar que haya posibilidades de trabajo, porque la verdad es que, a la mayor parte de nuestra generación, nuestros padres nos han empujado a salir fuera, a estudiar y una vez que estudias y tienes una formación, nos gusta trabajar en aquello en que nos hemos formado.

Creo que es un momento optimista para todas esas personas jóvenes que nos gusta vivir en nuestros pueblos y disfrutar de su día a día

  • A raíz de la pandemia se habla de personas que apuestan por el medio rural para mejorar su calidad de vida ¿Es el caso de la Sierra Norte?

Sí, pero más que nuevos pobladores, sobre todo en la zona de Sigüenza he visto casos de gente que son de aquí y se había ido a vivir fuera y que por las circunstancias han decidido que era el momento de volver, quizá también porque pueden teletrabajar.

También se ha dado algún caso de nuevos pobladores que vienen a emprender una nueva vida y creo que las administraciones tenemos que estar abiertas a ayudarles, desde los ayuntamientos más pequeños, a las administraciones más grandes y por supuesto, los grupos de acción local.

  • ¿El futuro del medio rural es el turismo?

Yo no voy a engañar a nadie. No voy a decir que aquí estamos con el objetivo claro de buscar una gran empresa que venga y se instale, porque creo que no es realista, pero tengo casos. Aquí se acaba de montar una asesoría, que ha venido en mal momento por las circunstancias actuales de la pandemia, pero estoy segura de que va a ser un negocio de éxito. Son gente de aquí, que se estaba trasladando a trabajar fuera de Sigüenza y que han dicho “yo quiero vivir aquí, porque es lo que me interesa”. Son gente joven con ganas y con espíritu.

Tenemos que pensar en un referente, en un destino turístico al que la gente decida venir una semana y recorrer comarcas enteras

Pero sí, este producto local al final va íntimamente ligado al turismo, no nos podemos engañar, pero no podemos pensar en un turismo que sólo nos dé para vivir el viernes y el sábado o el sábado y el domingo, tenemos que pensar en un referente y un destino turístico al que la gente decida venir una semana entera o cuatro o cinco días y recorrer las comarcas enteras. Está claro que el turismo es una de nuestras fortalezas y ligado a él, es donde podemos buscar ese emprendimiento, porque al final el producto local tiene que ser una base importante que, además, genere de manera indirecta, otros puestos de trabajo. Si tú haces quesos, los distribuyes y compras la leche y todo el material, también generas empleo de manera indirecta. Y quien dice queso dice trufa, mermeladas, jabones o cualquier otro producto artesanal.

Hay otra cosa muy importante e innovadora. Creo que deberíamos ser referente en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la Agenda 20-30. Tenemos una de las zonas donde mejor encajan estos objetivos. Municipios de menos de 5000 habitantes pero que ya tienen una población grande por encima de los 3.500, donde se podrían implantar nuevos modelos de ciudad. Esto tenemos que mirarlo muy de frente y puede ser otra manera de desarrollar nuestras comarcas.

Tenemos una de las zonas que mejor encajan en los Objetivos de Desarrollo Sostenible y creo que deberíamos ser referentes

  • Además, en Sigüenza habéis apostado muy fuerte por el turismo con la candidatura a la declaración como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO ¿En qué momento se encuentra esta iniciativa?

Es un proceso a largo plazo. A corto plazo tenemos la celebración del IV Centenario que hemos conseguido meterlo en la Ley de Presupuestos Generales del Estado de manera que las empresas que acudan a ello tendrán incentivos fiscales. Estoy segura de que en materia de apoyo y ayudas a las empresas no nos va a faltar para la generación de actividad cultural en los próximos tres años. Todo esto va a sumar a nuestra candidatura y, además, dentro de ellas ya estamos trabajando en el Plan Estratégico, que tendremos que presentar en algún momento al Ministerio. También se está avanzando en la investigación, se está hablando con muchísima gente para recabar apoyos para elaborar el criterio histórico y de investigación más certero posible para poder ser declarados Patrimonio de la Humanidad.

  • Todo esto es muy ilusionante, pero se percibe cierto pesimismo en las zonas rurales de la provincia cuando se habla de despoblación

No debemos llorar por lo que no tenemos. No debemos flagelarnos con el tema de la despoblación. No debemos quedarnos sentados y lamentarnos continuamente. La parte política tenemos que ser emprendedores y tener proyectos de futuro para nuestros municipios y tratar de incentivarlos con lo que está a nuestra disposición. Tenemos que ser capaces de ilusionar a la gente y de que la población local sea la verdadera impulsora del desarrollo de las comarcas. Que además viene gente de fuera y nos da ganas y alegría, pues claro que sí.

Yo te pongo el caso de Sigüenza en un tema muy concreto que es el gastronómico. En un municipio de menos de 5.000 personas tengo dos estrellas Michelín, pero a una de ellas prácticamente todos los restaurantes del municipio han hecho bandera de la gastronomía con una altísima calidad. Yo creo que podríamos ser referentes y que ya lo empezamos a ser, en nuestra comunidad autónoma y eso es algo que han hecho ellos, los propios empresarios y emprendedores. Es verdad que ha habido gente joven, que lo ha impulsado, lo ha empujado y el resto se ha subido al carro, pero es que eso en todos los ámbitos es fundamental por algo o que algo que emprenda o que le llega de sus padres, pero le ha dado un toque más innovador. Es uno de los casos de la estrella michelín, una empresa familiar, pero el cambio ha sido radical.

Esa mirada al futuro depende de ellos y de que luego los responsables políticos seamos capaces de acompañarles y de tener proyectos para el municipio que hagan viable tener esa mirada en el futuro y esa esperanza. Es verdad que hablar de esto en unos momentos como los actuales, es complicado, porque la gente puede decir “lo estamos pasando fatal”, pero estábamos en un camino buenísimo, que yo creo que en los próximos meses vamos a recuperar.

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