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Nacho Redondo

Vivimos momentos de falta de confianza y desinterés por lo que nos rodea. Es como estar en un callejón y ver pasar a la gente, pero sin interesarnos por nada más. De vez en cuando hay algo que nos llama la atención y es cuando se nos enciende una alarma que, de forma momentánea, nos provoca algún tipo de pensamiento acerca de lo que está pasando. Pero sucede sin más, en el siguiente minuto ya estamos otra vez a lo nuestro.

Resulta interesante ahora, a la vuelta de septiembre que es como el comienzo de todo, volver a interesarnos por nuestro enfoque para encarar el nuevo año que empieza ahora. Puede ser un buen momento para plantearnos el nuevo curso desde el respeto y la colaboración con los demás, desde la generosidad y la amabilidad.

Existe dentro de la filosofía africana un concepto que recoge una forma de vida respetuosa con los demás y que pone el acento en que somos gracias a lo que es el resto, una relación de generosidad y tolerancia en donde las diferencias deben de servir para hacernos crecer de mejor manera. Se trata de una filosofía cuyo centro es el respeto por uno mismo y por los demás. Este concepto es ubuntu, que se define como ponerte en lugar del otro, buscar la unión para ser más fuerte o como buscar las formas de conectar.

Ubuntu es una forma de establecer relaciones desde el alma y con amabilidad, fortaleciendo una noción humanística para relacionarnos con los demás. Supone un crecimiento desde otro punto de vista en el que la reconciliación y reconocimiento deben de ser pilares fundamentales. Es un concepto nacido en un territorio en el que han lidiado con muchas situaciones controvertidas a lo largo de la historia y que han demostrado que el perdón, la diversidad o la esperanza son fundamentales para construir relaciones duraderas.

Ubuntu es un principio que nos insta a la conexión y a la convivencia desde el respeto. Se trata de una idea que nos evoca a vivir con empatía para poder avanzar junto a otros. Es utilizar las palabras para transformar la rutina diaria en una experiencia diferente. Es hacer de este mundo y de esta vida una aventura mucho más divertida.

El termino busca recordarnos la esencia que tenemos como humanidad y que está ligada a la comunidad a la que pertenecemos desde la importancia de todos para contribuir al bien general. Se trata de hacernos crecer buscando la forma de unión que existe en las diferencias y el sentido de hacerlo de forma conjunta.

Nos encontramos en un momento de hiper conexión brutal gracias a la tecnología y a las posibilidades que nos presenta el siglo XXI. Tenemos a nuestro alcance todo lo que queramos y, sin embargo, la sensación de soledad, el sentimiento de vacío e, incluso, la falta de sentido es una constante que nos encontramos en nuestro día a día. Por eso es tan importante tener en cuenta esta filosofía del cuidado del otro, aun con nuestras diferencias, porque es parte del sentido de la vida, creando puentes que disuelvan la controversia y calmen nuestros miedos y soledades.  

Estamos en una sociedad competitiva en la que se cultivan las malas relaciones gracias a envidias y odios. La pregunta es si podemos cambiar esto por el perdón y la solidaridad. Podemos construir teniendo en cuenta las opiniones, las creencias y los sentimientos de los demás para mejorar nuestras relaciones, con nosotros mismos y con el resto. La filosofía Ubuntu, sin duda, aporta una actitud mental que nos invita a mejorar el mundo que nos rodea desde la perspectiva de la persona que somos en función de las personas de las que nos rodeamos.

Recuerda que las diferencias no pueden suponer obstáculos para llevarnos lo mejor posible. Pensar en el bien del de enfrente es pensar en el propio. Saber que la desgracia ajena es la desgracia propia y que los éxitos de los demás son también propios es parte de este sentir Ubuntu.

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