Pablo Bellido. Presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha

El nacimiento, el renacimiento en este caso, de un medio de comunicación es siempre una buena noticia y, en estos tiempos que corren, andamos necesitados de ellas. Digo que es una buena noticia porque, entre otras cosas, supondrá la generación de empleo en un sector, como es el del periodismo, que siempre sufre mucho con las crisis, a pesar de ser un pilar fundamental para la democracia y la libertad. Y es también un hecho positivo porque la diversidad de medios afianza el pluralismo y apuntala el derecho de información de la ciudadanía, el derecho a obtener una información veraz.

Al hilo de esta afirmación me viene a la cabeza una reflexión del gran Manu Leguineche, maestro de periodistas querido y admirado en nuestra provincia. Decía: “Cuando hablamos de lo importante que es la libertad de prensa, no estamos hablando de otra cosa que del derecho que tiene toda sociedad a estar bien informada. Ese derecho y el de los periodistas a contar lo que pasa son las dos caras de una misma moneda. Por eso tenemos el deber de ofrecer un trabajo bien hecho. Si la absoluta objetividad no es posible, sí lo es el juego limpio”. Es, desde mi punto de vista, una afirmación que ha de constituir un paradigma a seguir por cualquier medio de comunicación que se precie de respetar a quien lee, escucha o ve la información que ofrece. Y estoy seguro de que El Decano de Guadalajara será uno de esos medios.

Es muy necesario en estos tiempos que corren donde la ciudadanía recibe permanentemente una avalancha de información por canales en los que resulta difícil discernir el ruido de la verdad reivindicar el papel del periodismo y de los y las periodistas. Los medios de comunicación y las personas que firman las noticias han de ser una garantía de veracidad, de juego limpio, como diría Leguineche. Más aún si cabe en el ámbito local y provincial, donde la cercanía, la proximidad y la confianza con los informadores puede en ocasiones poner en riesgo esa máxima.

Le deseo, pues, larga vida a El Decano, porque será bueno para el periodismo, para las y los periodistas, para la provincia de Guadalajara, para el pluralismo informativo, la democracia y la veracidad. Y aprovecho el espacio que me ofrece en su relanzamiento para hacer llegar a los profesionales que forman parte de esta casa y a sus lectores y lectoras mis mejores deseos para el año que llega. Espero de corazón que venga plagado de felicidad, bienestar y progreso y que pronto este medio y todos los demás puedan contar la noticia más deseada: el fin de la pandemia y el inicio de la recuperación económica y social que tanto ansiamos.

Felicidades a todas las personas que han hecho posible que El Decano vuelva a Guadalajara. Acabar el año con un nuevo proyecto no deja de ser un canto a la esperanza de lo que está por venir.