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Resu Lorenzo (*)

Esa pequeña casa a las orillas del Mediterráneo donde el sol, la arena, los atardeceres en familia y amaneceres sin estrés regalan un nuevo sentido a nuestras vidas… Ese libro que llevaba meses esperando para abrir sus páginas, recuerdos del verano, en el pueblo con experiencias vividas que guardamos con cariño, pues si, el mes de agosto es todo esto y mucho más, son los días que todos deseamos a lo largo del año que lleguen pronto … y ya están aquí, ya ha llegado este tiempo para disfrutarlo.

Y, aprovechando que estoy fuera del despacho, lejos del ruido del móvil, del tráfico y de las prisas que, queramos o no, terminan afectándonos, y ahora con el fantástico ruido de las olas y en el vacío más pleno y virgen de mi pensamiento, me pregunto ¿por qué son tan importantes las vacaciones? ¿Por qué, las consideramos cómo una parte esencial de nuestras vidas? La respuesta puede ser bastante sencilla para algunos, mientras que para otros no tanto. Las vacaciones pueden ser tan grandiosas cómo tú quieras —o te puedas permitir— cómo un viaje a ese sitio que tanto has soñado visitar, o tan simples cómo despertarse más tarde de lo habitual cuando tu cuerpo lo decide y no la terrible alarma del despertador. La realidad es que el inicio de las vacaciones es un momento que trae alegría a todo el mundo, pero qué significa diferentes cosas para diferentes personas. Para algunos significa planificar un viaje a la casa de los abuelos y para otros es simplemente holgazanear, tomar una pausa, descansar, olvidarse de las preocupaciones y recargar energías. Y aunque seguimos envueltos en las restricciones a causa de la pandemia de Covid-19, lo que dificulta aún más la tarea de planificar un viaje —si es que todavía es posible ir al destino que tenías pensado visitar— las vacaciones continúan siendo una parte importante del año.

Y son miles los beneficios de tener vacaciones y el merecido descanso… O la necesidad de escapar de la rutina. Si no paramos el tiempo , de vez en cuando, hacer todos los días lo mismo termina afectando nuestra productividad y, peor aún, nuestras relaciones. El exceso de trabajo produce estrés, ansiedad y hasta episodios de depresión en algunas personas, y precisamente por eso es que las vacaciones son fundamentales, en mi opinión, son un bálsamo y un excelente remedio para cuidar el cuerpo y la mente. De nada sirve alejarse físicamente del trabajo si la mente sigue ocupada con problemas de la empresa, o de algún cliente que siempre te necesita de forma urgente, o del jefe que te quiere de vuelta lo antes posible… Las vacaciones son eso: un tiempo libre de toda la rutina del año, para pasarlo en familia, para reflexionar, para retomar viejos pasatiempos o comenzar otros nuevos, para viajar, conocer y redescubrir. Recargar tu energía, tu corazón-mente y aumentar tu producción cuando vuelvas al trabajo. Es por estas razones y muchas otras que no puedes saltarte las vacaciones. Así que, aprovecha que apenas están empezando y recuerda: tanto si es necesario que viajes al otro lado del mundo, cómo si solo necesitas dormir un poco más de la cuenta… Descansa, recarga las energías y disfruta de la vida que solo hay una.

(*) Economista- gestora adtiva. Ceo Parlorenzo

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