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La Federación de Asociaciones del Alto Tajo ha iniciado una campaña en Change.org que ya suma más de un millar de firmas

M.P.

La brecha financiera se abre cada vez más en las zonas rurales de la provincia de Guadalajara. El último municipio en denunciar esta situación ha sido Villanueva de Alcorón, cuya oficina de Ibercaja lleva tiempo amenazando con eliminar el servicio de cajero automático, el único existente en alrededor de 40 kilómetros a la redonda, que da servicio a una decena de localidades como Zaorejas, Armallones, Arbeteta, Valtablado del Rio, Poveda de la Sierra, Peñalén e incluso el Pozuelo, en la vecina provincia de Cuenca.

Así lo explica el alcalde de esta localidad con alrededor de 160 vecinos, José Martínez Mozo, quien asegura que el cierre definitivo del cajero “es inminente” y que la entidad no ofrece ninguna alternativa, salvo que el Ayuntamiento se haga cargo de su mantenimiento, que ronda en torno a los 15.000 euros, una cantidad que se escapa de las posibilidades de un Ayuntamiento pequeño.

La oficina, no obstante, seguirá prestando servicio como hasta ahora, tan sólo un día a la semana.

Una vez se haga efectivo el cierre, los habitantes de esta zona del Alto Tajo tendrán que salvar distancias de alrededor de 40 kilómetros, hasta Trillo o Molina de Aragón para hacer uso del cajero automático, algo que además de los vecinos de la zona, perjudica al turismo, uno de los principales motores de desarrollo de esta comarca.

La Federación de Asociaciones de Municipios del Alto Tajo ha iniciado una campaña en Change.org que ya suma más de un millar de firmas y está corriendo como la pólvora por las redes sociales.

Cabe señalar que la Diputación Provincial ha sacado a licitación el contrato para la instalación y mantenimiento de cajeros automáticos en 33 municipios de la provincia. También la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha suscribía un acuerdo con Recamder para impulsar este servicio en un centenar de pueblos de Castilla-La Mancha.

En este sentido, y a falta de conocerse el adjudicatario del servicio, el alcalde de Villanueva de Alcorón señala que no tiene sentido que las entidades bancarias estén “retirando cajeros y por otra, la Administración les esté dando dinero para mantenernos. Es la pescadilla que se muerde la cola”, afirma. El primer edil entiende que este tipo de contratos tendrían que contemplar una cláusula para evitar que el dinero público caiga en manos de los responsables de la eliminación de los servicios financieros en el medio rural.

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