La Guardia Civil ha puesto en marcha un Plan Especial de Intensificación de la Vigilancia sobre usuarios de motocicletas en Castilla-La Mancha con el objetivo de reducir la siniestralidad vial y mejorar la seguridad en las carreteras de la región, una medida que tendrá incidencia directa en la provincia de Guadalajara, especialmente en sus rutas más frecuentadas por motoristas.
Este dispositivo responde al incremento de desplazamientos en motocicleta durante los fines de semana y los periodos de buen tiempo, factores que elevan el riesgo de siniestros viales. Por ello, el Sector de Tráfico desplegará un refuerzo de la presencia de agentes en tramos especialmente transitados, con especial atención a las carreteras convencionales, donde se concentra un mayor número de accidentes graves.
Los controles se centrarán en aspectos clave para la seguridad, como el uso correcto del casco, el respeto de los límites de velocidad, la conducción bajo los efectos de alcohol o drogas, los adelantamientos antirreglamentarios y otras conductas de riesgo que incrementan la probabilidad de sufrir o provocar un accidente.
El plan permanecerá activo durante todo el mes de mayo, como antesala a la campaña específica que cada verano impulsa la Dirección General de Tráfico (DGT) dirigida a este colectivo.
Las motocicletas representan un porcentaje significativo de las víctimas mortales en carretera, especialmente en vías convencionales. Muchos de estos siniestros se producen por salidas de vía o comportamientos evitables, lo que ha llevado a intensificar este tipo de actuaciones dentro de la estrategia de la Guardia Civil para proteger a los usuarios más vulnerables.
Más allá del control, el operativo pone el foco en la prevención y la pedagogía. Durante los dispositivos, los agentes informarán directamente a los motoristas mediante la entrega de material divulgativo con recomendaciones prácticas para una conducción segura.
Entre los principales consejos destacan el uso de casco homologado y correctamente abrochado, la conducción defensiva para anticiparse a otros vehículos, el respeto de los límites de velocidad adaptados a las condiciones de la vía, el mantenimiento de una adecuada distancia de seguridad y la atención permanente para evitar distracciones.
En este sentido, desde la Agrupación de Tráfico recuerdan que a una velocidad de 72 kilómetros por hora se recorren aproximadamente 20 metros en un segundo, una distancia que puede resultar decisiva para evitar un accidente.