Las escuelas infantiles de Castilla-La Mancha han vivido este jueves una jornada de huelga inédita en defensa del ciclo educativo de 0 a 3 años y de las condiciones laborales de las profesionales del sector. La convocatoria, respaldada por CCOO, UGT y la Plataforma Escuelas Infantiles 0-3, ha registrado un seguimiento masivo en toda la región y ha llevado a cientos de trabajadoras a concentrarse ante las subdelegaciones del Gobierno, también en Guadalajara.
Según los datos aportados por CCOO, el seguimiento medio del paro ha superado el 57%, mientras que UGT Servicios Públicos Castilla-La Mancha lo sitúa en torno al 65%, llegando incluso al cierre de algunas escuelas infantiles. En la comunidad autónoma existen alrededor de 620 centros y unas 3.000 profesionales, en un sector fuertemente feminizado.
Entre las principales reivindicaciones figuran la reducción de ratios, el reconocimiento educativo pleno de la etapa 0-3, la implantación de la denominada “pareja educativa” en las aulas, el refuerzo de apoyos para alumnado con necesidades especiales y la mejora de las condiciones laborales, especialmente en centros privados o de gestión indirecta. También reclaman una normativa unificada para todos los modelos existentes.
En Castilla-La Mancha conviven actualmente tres sistemas de gestión: 38 centros autonómicos, 360 escuelas municipales de gestión directa y 219 centros privados o de gestión indirecta.
Durante la concentración celebrada en Toledo, la secretaria de la Federación de Enseñanza de CCOO Castilla-La Mancha, Ana Delgado, subrayó que “las escuelas infantiles no son guarderías, ni parques de juegos ni un lugar para conciliar”. La representante sindical lanzó además un mensaje directo a la Consejería de Educación de la Junta: “Dentro de sus competencias está poder regular una normativa específica para esta región y eso es lo que le pedimos, que nos sentemos a negociar condiciones, ratio y normativa”.
Delgado denunció además la falta de inclusión real para el alumnado con necesidades educativas especiales, asegurando que “los niños con necesidades educativas especiales tienen que estar dentro de la regulación de la orden de inclusión y no lo están”. También reclamó mejoras para el personal de limpieza, cocina y servicios auxiliares, pidiendo “una equiparación de condiciones sea cual sea el titular del centro”.
Las concentraciones estuvieron marcadas por consignas como “No guardamos, educamos” o “Lo llaman guardería y no lo es”, convertidas ya en el lema de un colectivo que denuncia sentirse “desbordado” y poco reconocido. Desde la Plataforma Escuelas Infantiles 0-3 reclamaron una “bajada urgente de ratios” y la inclusión efectiva de esta etapa dentro del sistema educativo obligatorio.
“Nos piden la misma labor burocrática y no tenemos una inclusión real respecto al resto de etapas”, denunciaron sus representantes, quienes alertaron también de la precariedad salarial existente en numerosos centros, donde muchas profesionales “apenas llegan al SMI”.
Por su parte, desde Albacete, la secretaria de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO Castilla-La Mancha, Carmen Juste, calificó la movilización de “clamor” y exigió al Ministerio de Educación que “se siente” para regular de forma homogénea las ratios y las condiciones laborales de todas las trabajadoras del sector. Además, criticó los servicios mínimos establecidos por la Junta, a los que definió como “abusivos”.
UGT Servicios Públicos Castilla-La Mancha insistió en que la educación infantil de 0 a 3 años “merece un reconocimiento pleno como etapa educativa esencial”, además de reclamar una legislación común en todo el territorio nacional que establezca criterios homogéneos en pedagogía, seguridad y estándares de calidad. El sindicato considera que estas cuestiones deberían abordarse dentro del futuro Estatuto del Docente que negocia actualmente el Ministerio de Educación.
Para UGT es una cuestión de justicia social y laboral implementar medidas como la subida de salarios -muchas educadoras infantiles no alcanzan el SMI-; la reducción de ratios; la adecuación de las jornadas; y la introducción de apoyos educativos. Sostiene que las protestas continuarán si no se atienden estas reivindicaciones.
En Guadalajara, representantes de la Plataforma de Educación Infantil 0-3 fueron recibidos en la Subdelegación del Gobierno por la subdelegada, Susana Cabellos, tras la concentración celebrada frente al edificio oficial.
Durante el encuentro, Cabellos escuchó las reivindicaciones del colectivo y trasladó el “compromiso del Gobierno de España con la mejora de las condiciones en las escuelas infantiles”. Asimismo, recordó que el Ministerio de Educación ya ha mantenido reuniones con el sector y que prevé presentar antes del verano un Real Decreto para regular la reducción de ratios y los horarios del personal docente en las escuelas infantiles de 0 a 3 años.
No obstante, la subdelegada también incidió en que las competencias educativas corresponden a las comunidades autónomas, responsables de adoptar las medidas concretas en esta materia.
Las organizaciones convocantes ya han anunciado nuevas movilizaciones si no hay avances. La próxima gran cita será el 23 de mayo en Madrid, donde las trabajadoras de algunas comunidades mantienen ya una huelga indefinida.