Los principales problemas a los que se enfrentan las personas que se acercan a la entidad son la vivienda y el empleo. Sus responsables llaman a la contribución ciudadana en la cuestación del Día de la Caridad este domingo
Bajo el lema 'Elige amar, elige comunidad', Cáritas Diocesana de Sigüenza-Guadalajara celebra este domingo, 14 de junio, el Día de la Caridad, coincidiendo con la celebración del Corpus Christi.
Todas las parroquias de la Diócesis se sumarán a una cuestación, cuya recaudación se destinará íntegramente a la entidad de modo que pueda seguir desarrollando su labor de apoyo y ayuda a las personas mán vulnerables de la provincia a través de distintos programas.
La delegada diocesana de Cáritas Guadalajara, Lourdes López, ha llamado a la colaboración de los particulares, entidades, empresas y comunidades: "El mensaje de la campaña nos invita a mirar a nuestro alrededor, a fortalecer los lazos que nos unen y a construir una sociedad más humana, más cercana y más fraterna. Esta campaña es el reflejo del compromiso de toda nuestra organización. Cada día acompañamos a personas y familias que necesitan apoyo para acceder a un empleo digno, afrontar situaciones de soledad, superar dificultades económicas y recuperar oportunidades de futuro. Cada aportación, por pequeña que parezca, se transforma en oportunidades, acompañamiento y esperanza para muchas personas de nuestra provincia", ha afirmado.
Las cifras demuestran en ingente trabajo que desarrolla Cáritas Diocesana en Guadalajara, una provincia en la que atendió a más de 6.300 personas en situación de vulnerabilidad a lo largo del pasado año, que han sido beneficiarias de alguno de los programas que desarrolla la entidad en las áreas de empleo, inclusión, infancia y familia, mayores o cooperación internacional.
Así lo reflejan los datos de la Memoria 2025 presentada esta mañana en rueda de prensa en la Casa de Nazaret de la capital por la coordinadora de Acción Social de Cáritas, Clarice Barp, en la qee se pone de manifiesto la necesidad de apoyo de miles de personas en la provincia, tanto locales como inmigrantes.
Barp ha destacado la apuesta por el empleo como herramienta de inclusión social. El servicio de intermediación y la agencia de colocación atendieron a más de 450 personas, de las cuales 65 encontraron un trabajo. El problema al que se enfrentan los demandantes de empleo es la homologación de títulos y la falta de formación, de ahí la importancia del área formativa a tgravés de la cual se trabaja en itinerarios personalizados de inserción, intermediacón laboral y cursos formativos.
En este capítulo destaca la empresa Reciclamoda, que regogió más de 400.000 kilos de ropa a través de 88 contenedores distribuidos en 23 municipios, generando 22 puestos de trabajo, 15 de ellos para personas en situación de vulneravilidad.
Otro de los temas más preocupantes es el acceso a la vivienda, fundamentalmente por los elevados precios de los alquileres, las exigencias de los avales y la falta de pisos. A este respecto, el servicio de acogida temporal de Betania atendió a más de 440 personas, mientras que el Centro Belén para familias en situación de sin hogar acogió a seis familias que suman 24 personas, 16 de ellas menores.
El asesoramiento jurídico también es uno de los servicios esenciales, con más de 490 personas asesoradas para garantizar sus derechos y favorecer los procesos de inclusión.
En el área de mayores, se atendió a más de 370 usuarisos de la capital, Iriépal, taracena, Cabanillas y Azuqueca a través del programa Comida Sobre Ruedas, que se ha desbordado ante la demanda y cuenta con una importante lista de espera.
En cooperación internacional se desarrollaron proyectos en Perú, Haití, Ecuador, Angola y Mozambique.
A pesar de que no existe un perfil general del usuario de los servicios de Cáritas Diocesana de Guadalajara ya que se trabaja en muchos campos, la media de edad de los atendidos se sitúa entre los 20 y los 45 años, en su mayoría mujeres, familias monomarentales y demandantes de asilo.
No obstante, Clarice Brap ha recordado algo que no hay que perder de vista a la hora de abordar los fríos datos de la Memoria: "Detrás de cada cifra, hay una persona".