Increíble pero cierto. La alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos, acompañada por los concejales de Servicios Municipales, Limpieza y Medio Ambiente, recogía el miércoles en Madrid la Escoba de Platino 2026, una de las 'máximas distinciones' de los premios otorgados por la Asociación Técnica para la Gestión de Residuos y Medio Ambiente (Atregus).
Poco tardó el Ayuntamiento en enviar una nota de prensa presumiendo de premio, algo que también hizo la regidora en su cuenta de X alardeando de una Guadalajara -en sus palabras- "limpia y bonita". El ridículo que han hecho es espantoso. Porque por más vídeos y fotos con caras sonrientes -e incluso con sonrisas forzadas de algunos de los protagonistas- las reacciones por parte de los ciudadanos no se han hecho esperar.
Las redes acumulan un rosario de comentarios no precisamente favorables al equipo de Gobierno y las conversaciones en las calles no dejan lugar a dudas. La contestación ciudadana ha sido unánime: Guadalajara nunca había estado tan sucia y este es un premio 'fake'.
Uno se pregunta entonces por qué se otorga este galardón. Ante la sospecha, en esta Redacción nos preocupamos por ir al meollo del asunto. Y he aquí, que en la web de la asociación que promueve los premios está el quid de la cuestión. En las bases del concurso lo dice bien claro: hay que pagar por participar. De 800 a más de 1.100 euros, dependiendo de la categoría. La más cara es la Escoba de Platino, la que se la llevado el Ayuntamiento, que ya lucirá, esplendorosa, en alguna vitrina de la Casa Consistorial.
Indagando más en la web llegamos al directorio de empresas que forman parte de esta Asociación. Y… ¡Eureka! Ahí aparece Valoriza, la empresa que forma parte de la UTE concesionaria del servicio de limpieza viaria y de residuos sólidos urbanos de la ciudad, junto con la mayoría de empresas dedicadas a los mismos menesteres de las ciudades que han resultado también galardondas. Es decir, que todo huele a que se paga para ganar prestigio y acumular 'curriculum'.
Cabe destacar que la concesión de estos premios ha resultado polémica en numerosas ocasiones en ediciones anteriores, con acusaciones de 'compra' en varias ciudades como en Vigo, Puertollano, Mieres o Toledo, entre algunas de las que que hemos encontrado tirando de hemeroteca. Las críticas han venido de partidos políticos de todos los colores, dependiendo de quién estuviese al frente de los gobiernos municipales.
'Casualmente' Guadalajara ya ha obtenido este galardón en sus categorías de Plata y Oro en los años 2010 y 2014 con Antonio Román como alcalde, precisamente cuando la limpieza en la ciudad también dejaba bastante que desear.
El equipo de Gobierno capitaneado por Guarinos puede recoger todas las escobas de platino, plata, oro e incluso de brillantes que quiera y posar para la foto, pero a quienes debería escuchar es a los vecinos, que son quienes realmente tienen que valorar la limpieza de la ciudad en la que viven. Y, en estos tres años, el suspenso a PP y Vox ha sido sonoro.
No hay más que darse una vuelta por los distintos barrios de la ciudad para ver el estado en que se encuentran las calles. La falta de limpieza es evidente. Contenedores a rebosar que no se recogen y rodeados de enseres, calles sucias, cacas de paloma por doquier e, incluso, ratas. Y esto en la capital, porque si nos damos una vuelta por los barrios anexionados, la cosa aún es peor, ya que parecen no existir para este Ayuntamiento, salvo para saraos varios y fiestas patronales.
Hace unos días, la alcaldesa desplegaba todo un todo dispositivo de limpieza en el bulevar Clara Campoamor. Operarios mil, barredoras, sopladoras, camiones de la basura, hidrolimpiadoras, personal cortando el césped. No importa dónde se dirigiera la mirada, allí había alguien limpiando algo. El motivo, presentar el refuerzo del contrato de limpieza. Todo un zafarrancho para mostrar los nuevos equipos y anunciar por enésima vez -y a las puertas de las elecciones- las 'bondades' del nuevo contrato. Un contrato que, recordemos, se formalizó con el PP por 13 millones de euros, al que se han sumado recientemente 2,5 millones más. Es decir, 15,5 millones de euros a Valoriza por -a la vista de los resultados- hacer mal su trabajo.
Y a este suma y sigue de despropósitos hay que añadir el descontento de los trabajadores del servicio, que han dado por rotas las negociaciones con Valoriza y no descartan realizar movilizaciones en plenas Ferias, al tiempo que el comité de empresa denuncia las lamentables condiciones en las que están trabajando. Vestuarios en un estado insalubre e inservible y la nave municipal de la carretera de Fontanar, a la que acuden los trabajadores a descargar ropa, electrodomésticos y animales muertos, tanto del zoo como de alguna clínica veterinaria, en pésimas condiciones, derruida, con baños impracticables, neveras donde se guardan los animales muertos rotas y abiertas, etc. Instalaciones que son municipales y, por tanto, se exige que el Ayuntamiento vigile para garantizar su adecuado mantenimiento y cuidado.
A pesar de las quejas de los vecinos -a los que PP y Vox se jactan de ‘escuchar’- Ana Guarinos sigue sin poner los pies en la tierra y, tras recoger la 'merecidísima' Escoba de Platino 2026, afirmaba ufana: "Es el resultado de una forma de gobierno basada en la planificación, el trabajo constante y la mejora de los servicios públicos".
Como dice el refranero popular: “Dime de qué presumes y te diré, de qué careces”.