Las III Jornadas sobre la Guerra Civil de Cogolludo han confirmado el creciente interés que despierta esta cita cultural e histórica, que año tras año amplía su alcance y continúa aportando nuevas investigaciones sobre uno de los episodios más trascendentales del siglo XX en la comarca. Organizadas por la Sociedad de Amigos de Cogolludo (SADECO), con la colaboración de la Asociación Histórica Frente de Guadalajara, el Ayuntamiento de Cogolludo y Guiarte Guadalajara, las jornadas reunieron durante varios días a investigadores, vecinos y aficionados a la historia en torno a conferencias, visitas guiadas y actividades audiovisuales.
La elevada asistencia registrada en el Salón de Plenos del Ayuntamiento y la gran participación en el conjunto de actividades programadas reflejaron la consolidación de una iniciativa que, según destacó el presidente de SADECO, César Pérez, ha evolucionado notablemente desde sus inicios. “Todos los años van surgiendo documentos nuevos que nos aportan más información sobre la guerra aquí en Cogolludo y con ese ánimo seguimos”, señaló durante el desarrollo de las jornadas.
Precisamente, uno de los aspectos más destacados de esta edición fue la presentación de nuevos documentos hallados en los últimos meses. Entre ellos figuran dos diarios de soldados que permiten reconstruir episodios concretos del conflicto desde ambos bandos y comparar distintas visiones de los mismos acontecimientos. Pérez destacó especialmente el valor de un cuaderno de cuentas perteneciente a un oficial destinado en la comarca entre 1938 y 1939, en el que registraba con detalle gastos cotidianos como el precio de una cerveza, un paquete de tabaco, un viaje en taxi o una sesión de cine. “Nos está permitiendo descubrirlo todo sobre su vida cotidiana. Es un documento fantástico”, afirmó.
La dimensión más humana de la guerra también estuvo presente en una de las actividades más seguidas del programa: la visita nocturna guiada por el propio César Pérez por distintos escenarios de Cogolludo vinculados al conflicto. El recorrido permitió a los asistentes conocer lugares emblemáticos como la Plaza Mayor, la Plazuela, la iglesia de San Pedro, el barrio del Trabuquete, la conocida Casa de los Alemanes o la Fuente Abajo, donde las tropas nacionales hicieron una parada antes de entrar en la localidad el 11 de marzo de 1937.
La programación incluyó tres conferencias que ofrecieron nuevas perspectivas sobre la Guerra Civil en la provincia de Guadalajara. La primera de ellas corrió a cargo del investigador azudense Juan Antonio García, quien analizó el papel desempeñado por la aviación republicana durante las batallas del Jarama y Guadalajara en 1937. A través de la historia de la Escuadrilla Lacalle y del aeródromo republicano de Azuqueca, conocido como Campo X, García recordó que “entre los días 12 y 20 de marzo de 1937, en los cielos de Guadalajara hubo una verdadera batalla aérea”.
Durante su intervención, el investigador también puso el foco en las historias personales de algunos aviadores y recordó el protagonismo que tuvo Cogolludo dentro de la contienda. “Cogolludo fue claramente objetivo de la aviación republicana. Fue bombardeado en varias ocasiones y fue objetivo de la Escuadrilla Lacalle”, explicó.
La segunda conferencia estuvo protagonizada por Carlos Pulido, quien expuso los avances de su investigación sobre el derribo de un bombardero Tupolev SB-2, conocido como Katiuska, en las proximidades de Membrillera durante el verano de 1937. Pulido relató años de trabajo en archivos y sobre el terreno para reconstruir la historia del aparato y de su tripulación. “Soy un ratón de archivo y de biblioteca, pero sobre todo me gusta salir al monte a buscar aviones”, comentó durante una intervención que despertó gran interés entre los asistentes.
La investigación ha permitido identificar correctamente a uno de los tripulantes fallecidos en el derribo, el brigadista internacional francés Roger Ricard, de 24 años, enterrado posteriormente en Jadraque. El investigador dejó abierta la puerta a futuros avances. “A ver si el año que viene les podemos dar alguna noticia más sobre el tema”, apuntó.
La última ponencia fue impartida por Alfonso José López, autor del libro Mientras aún había tiempo, centrado en los grafitis y grabados realizados por soldados republicanos y sublevados en la provincia de Guadalajara. A través de dibujos conservados en búnkeres, trincheras y edificios militares, López reivindicó una visión más humana del conflicto. “Hay que saber buscarla, y en la guerra también hubo humanidad”, afirmó.
El investigador alertó además de la pérdida progresiva de este patrimonio histórico y defendió su conservación al margen de cualquier ideología. “Estamos hablando de personas, estamos hablando de hombres, de un bando o de otro, me da lo mismo”, concluyó.
Las jornadas se completaron con una visita al Monte Trapero, uno de los enclaves más representativos del frente de Guadalajara. Allí, el coronel José Romero y César Pérez explicaron sobre el terreno la evolución de los combates y reconstruyeron algunos de los episodios más relevantes ocurridos en agosto de 1937.
Uno de los momentos más emotivos de la visita llegó con la lectura de una carta escrita por un joven soldado mallorquín destinado en el frente de Cogolludo. En ella relataba cómo, durante las noches, combatientes de ambos bandos conversaban, intercambiaban canciones y compartían momentos de aparente normalidad pese a encontrarse separados por apenas unos cientos de metros. “Por la noche casi nos hacíamos amigos, pero cuando amanecía volvíamos a dispararnos”, escribió el soldado.
La clausura de las jornadas tuvo lugar en el Palacio de los Duques de Medinaceli con el estreno del mediometraje La Plaza Vacía, dirigido por Javier Freixo y rodado parcialmente en la provincia de Guadalajara. La proyección superó todas las previsiones de asistencia y llenó por completo el salón habilitado para el acto, donde posteriormente se celebró un coloquio con el director, la productora y los actores protagonistas.
Con esta tercera edición, las Jornadas sobre la Guerra Civil de Cogolludo refuerzan su posición como una de las iniciativas de divulgación histórica más destacadas de la provincia, demostrando que el estudio de la Guerra Civil continúa generando nuevas investigaciones, hallazgos documentales y espacios de reflexión sobre la memoria colectiva.