Ante la paralización continuada de la cosecha de cereal debido a las restricciones horarias establecidas por la Junta ante los riesgos de incendio
Vehículos agrícolas de todo tipo (cosechadoras, tractores, remolques y otros) están circulando de manera individual hoy miércoles por el tramo en protesta por la carretera Nacional 211, entre Alcolea del Pinar y Molina de Aragón en protesta por la prohibición de cosechar y los IPPs extremos. No se trata de un convoy, ni de una concentración y no se cortará ninguna carretera.
Esta actuación se enmarca dentro de las movilizaciones anunciadas ayer martes por la Comisión Permanente de la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos de Guadalajara (APAG), que ha decidido movilizarse tras la sucesión de IPPs extremos "injustificables, cambios constantes en los mismos, e incluso la posibilidad de que se publiquen dos IPPs diarios.
El presidente de APAG, Juan José Laso, ha manifestado que esta situación no se puede aguantar más y ha calificado de "vergüenza" la gestión de la Consejería de Desarrollo Sostenible y de "situación gravísima" la que están viviendo los agricultores de la provincia y de la región, por lo que en cuanto haya un nuevo mapa con IPP extremo, los agricultores saldrán a las carreteras con las máquinas cosechadoras, tractores, camiones y cualquier otro vehículo.
Según se denuncia desde la Asociación, las provincias de Cuenca y Guadalajara, donde queda todavía el 50% del cereal, por cosechar son las más afectadas. Durante la última semana se han encadenado varios días consecutivos de riesgo extremo precisamente en las comarcas donde se está desarrollando la campaña de cosecha. "Esta situación está provocando una creciente desesperación entre los agricultores, que ven cómo el cereal permanece en el campo mientras el grano se desprende de la espiga y cae al suelo, ocasionando pérdidas económicas irreparables en una campaña que ya estaba siendo complicada", se afirma en nota de prensa.
El mapa elaborado por la Agencia Estatal de Meteorología en el que se fijan las zonas con riesgo meteorológico extremo, no se corresponda con el IPP publicado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, una circunstancia que vuelve a repetirse y que incrementa las dudas del sector sobre la elaboración de este índice.
Ante la grave situación que se ha generado, a nivel regional Asaja Castilla-La Mancha está estudiando con sus servicios jurídicos emprender acciones legales contra el viceconsejero de Desarrollo Sostenible, que podrían derivar en petición de compensaciones por las pérdidas que este sinsentido está ocasionando al sector.
Asaja denuncia que el mapa del IPP extremo afecta durante todo el día cuando en la práctica, en las primeras horas del día en ningún punto de la provincia se dan las condiciones de riesgo extremo ya que las temperaturas no pasan de los 20 grados. La organización plantea que se eliminen todas las restricciones al menos hasta las 14 ó 15 horas con el fin de que en ese tramo se pueda aprovechar todos los días, aunque a partir de esa hora, dependiendo del color del mapa, hubiera restricciones.
"En días con índice extremo, hay muchos agricultores que no tienen los medios para poder cosechar y pierden el día, si tenemos que disponer durante la cosecha de un tractor con cultivador, una persona dedicada exclusivamente a estas labores preventivas, un depósito de agua de 400 litros y una manguera de 50 metros, es inasumible para la inmensa mayoría de los agricultores, que trabajan en explotaciones familiares y, en muchos casos, sacan adelante ellos solos toda su actividad agraria", se afirma desde Asaja.
La organización agraria critica igualmente el "sinsentido" de que el mapa del IPP se publique a las siete de la tarde, impidiendo que agricultores, cosechadoras y empresas puedan planificar con antelación la jornada del día siguiente. "Esta incertidumbre genera un grave perjuicio económico y organizativo para todo el sector".
Desde Asaja CLM se vuelve a exigir el cese del viceconsejero de Medio Ambiente, José Almodóvar, por una gestión que, a juicio de la organización, no sólo ha demostrado una absoluta falta de empatía con los agricultores, sino un permanente ensañamiento hacia un colectivo que trabaja para garantizar la producción de alimentos.
La organización advierte además de que la paralización continuada de la cosecha está provocando que se opten por trasladar las cosechadoras a otras provincias o comunidades autónomas donde sí pueden trabajar, dejando sin cosechar cientos de hectáreas de cereal en la provincia de Cuenca y agravando aún más la situación de los agricultores afectados.
"Los ánimos entre los profesionales del campo están cada vez más caldeados. Los agricultores se sienten criminalizados, perseguidos y tratados como delincuentes cuando son los primeros interesados en evitar cualquier incendio, ya que son ellos quienes ponen en riesgo su patrimonio, su trabajo y su futuro cada vez que entran en una parcela", concluye el comunicado.