Las mujeres que durante siglos estuvieron vinculadas a algunos de los grandes linajes nobiliarios de España recuperaron el protagonismo en la historia de Cogolludo durante una visita nocturna que reunió a unas 150 personas y convirtió las calles y plazas de la localidad en escenario de un recorrido por varios siglos de historia.
La actividad, titulada Mujeres de la nobleza en Cogolludo, estuvo conducida por el guía turístico Javier Segura y se desarrolló dentro de la XLII Semana Deportivo-Cultural Villa de Cogolludo. Vecinos de la localidad y visitantes procedentes de otros municipios de la comarca, entre ellos Veguillas, Arbancón, Fuencemillán, Espinosa de Henares, Zarzuela de Jadraque e Hiendelaencina, participaron en una propuesta que combinó divulgación histórica, patrimonio, música y teatralización.
La ruta permitió conocer la trayectoria de mujeres relacionadas con los Mendoza, los de la Cerda y la Casa de Medinaceli, poniendo el foco en su papel dentro de las relaciones familiares, políticas, sociales y patrimoniales que contribuyeron a configurar el poder de estos grandes linajes.
La iniciativa da continuidad a las visitas nocturnas que comenzaron a celebrarse en Cogolludo en 2019, coincidiendo con la apertura del Convento del Carmen. En aquella primera experiencia, Javier Segura se caracterizó como Fray Juan de la Cruz. Desde entonces, él mismo y César Pérez, presidente de SADECO, han impulsado diferentes propuestas de divulgación histórica. Tras dedicar la ruta del pasado verano a la literatura, Segura planteó en esta ocasión una mirada a la historia de la localidad a través de sus protagonistas femeninas.
El recorrido comenzó en la Plaza Mayor y pasó por la Cuesta Salcedo, Fuente Abajo, Plaza de la Acacia, Plaza de la Farola, iglesia de San Pedro y Calle del Comercio, antes de regresar al punto de partida. El itinerario permitió vincular cada espacio con los episodios históricos que fueron explicándose durante la noche.
Uno de los primeros contenidos abordados estuvo relacionado con las colecciones históricas vinculadas durante siglos al Palacio Ducal. Segura recordó la figura de Zenón de Afrodisias y una estatua romana perteneciente a las colecciones de los Medinaceli en Cogolludo, actualmente conservada en el Palacio del Infantado de Guadalajara.
La genealogía de los de la Cerda permitió recuperar figuras como Violante de Aragón, esposa de Alfonso X el Sabio, y Blanca de Francia, hija de Luis IX de Francia y esposa del infante Fernando de la Cerda, primogénito del monarca castellano.
Entre las protagonistas de la noche ocupó un lugar destacado Aldonza de Mendoza, señora de Cogolludo y duquesa de Arjona, hija del almirante de Castilla Diego Hurtado de Mendoza y hermanastra del marqués de Santillana. Su trayectoria sirvió para explicar el papel de las mujeres en las estrategias familiares de la nobleza castellana, basadas en buena medida en matrimonios, herencias, propiedades y señoríos.
Durante la visita también se abordó la tesis que relaciona a Aldonza de Mendoza con Cristóbal Colón dentro de las hipótesis que defienden un origen castellano del almirante. Se trata de una interpretación histórica controvertida que fue incorporada al relato junto a otros episodios y teorías relacionados con los personajes estudiados.
La genealogía condujo después hasta Leonor de la Cerda y Mendoza, hija del marqués de Santillana, cuyo matrimonio con el IV conde de Medinaceli permitió enlazar directamente con la historia de la Casa de Medinaceli. Su hijo, Luis de la Cerda, V conde de Medinaceli, recibió de los Reyes Católicos en 1479 el título de I duque de Medinaceli y quedó estrechamente vinculado a la transformación renacentista de Cogolludo y a la construcción del Palacio Ducal que todavía preside la Plaza Mayor.
El recorrido continuó con otras mujeres de la Casa de Medinaceli, entre ellas Mencía de Portugal y Luisa de la Cerda, hija del II duque de Medinaceli.
La historia de Luisa permitió acercarse a su relación con Santa Teresa de Jesús. Tras quedar viuda, recibió a la religiosa en su palacio de Toledo, donde Teresa permaneció varios meses en 1562. Entre ambas nació una estrecha amistad que se prolongó mediante correspondencia y que tuvo también consecuencias en la actividad fundacional de la santa, especialmente en Malagón.
La visita amplió además el foco hacia mujeres relacionadas con otros ámbitos culturales, como Mariana de Rueda, esposa del dramaturgo Lope de Rueda.
La genealogía de los Medinaceli llevó posteriormente hasta Juana Manuela de Portugal y Noroña, vinculada al IV duque de Medinaceli, y Catalina de la Cerda, cuyo matrimonio con Francisco de Sandoval y Rojas, duque de Lerma y posteriormente valido de Felipe III, volvió a conectar la historia familiar con los principales círculos de poder de la Monarquía Hispánica.
El relato llegó hasta 1711, año de la muerte del IX duque de Medinaceli, cuando la sucesión supuso el final de la línea de los de la Cerda al frente de la Casa y el paso del ducado a la rama de los Fernández de Córdoba, con el X duque de Medinaceli.
A partir de ese momento, la visita avanzó por las generaciones posteriores hasta llegar a Ángela Pérez de Barradas y Bernuy, XV duquesa consorte de Medinaceli. Su figura destacó por su actividad en la administración del patrimonio de la Casa y por su faceta filantrópica. Fue además una de las impulsoras de la implantación de la Cruz Roja en España y fundó y presidió su Sección de Señoras.
También se recordó a Victoria Eugenia Fernández de Córdoba y Fernández de Henestrosa, XVIII duquesa de Medinaceli y cabeza de la Casa desde 1956 hasta su fallecimiento en 2013. Durante su etapa se creó la Fundación Casa Ducal de Medinaceli, destinada a conservar y difundir el patrimonio histórico y cultural acumulado por la familia.
El recorrido histórico terminó en la actual XX duquesa de Medinaceli, Victoria Elisabeth de Hohenlohe-Langenburg, cuya línea sucesoria mantiene la conexión de la Casa con la historia de Cogolludo. La actual titular reúne más de cuarenta títulos nobiliarios y es la persona que ostenta un mayor número de títulos de la nobleza española.
La visita tuvo además un componente teatral que convirtió algunos de los episodios explicados por Segura en escenas representadas durante el propio recorrido.
En diferentes puntos aparecieron personajes vestidos de época que representaron, de manera sorpresiva para los asistentes, escenas basadas en acontecimientos reales relacionados con algunas de las protagonistas. La música y la teatralización se integraron así en las explicaciones y contribuyeron a que calles, plazas y monumentos formaran parte de la propia narración.
La fórmula permitió combinar el contenido histórico con el entretenimiento y acercar a vecinos y visitantes a espacios patrimoniales conocidos desde una perspectiva diferente, utilizando el propio casco histórico de Cogolludo como hilo conductor.
La respuesta del público, con alrededor de 150 participantes y presencia de asistentes procedentes de distintos municipios de la comarca, puso de manifiesto además el potencial de este tipo de iniciativas para reforzar el atractivo cultural y turístico de la localidad.
La actividad se enmarca en la recta final de la XLII Semana Deportivo-Cultural Villa de Cogolludo, una programación que está combinando deporte, cultura, patrimonio, tradición y divulgación y que concluirá el próximo 13 de agosto.