La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha (UPA CLM) ha trasladado a la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural sus propuestas para la futura Política Agraria Común (PAC) posterior a 2027, con el objetivo de fijar una posición común de la región de cara al Ministerio de Agricultura y a las negociaciones europeas.
El secretario general de UPA CLM, Julián Morcillo, y la secretaria de Organización, Elisa Fernández, participaron en la reunión junto al viceconsejero de Política Agraria Común y Política Agroambiental, José Manuel Martín Aparicio. En el encuentro también estuvieron representantes de ASAJA Castilla-La Mancha y Cooperativas Agroalimentarias de Castilla-La Mancha.
Aunque la negociación se encuentra todavía en una fase inicial y no existe aún un presupuesto ni un acuerdo definitivo a escala europea, UPA considera necesario comenzar a definir una estructura que sitúe en el centro la viabilidad de las explotaciones familiares agrarias. Según la organización, estas representan el 80% del sector en España. "Es la herramienta más eficaz para vertebrar el territorio, fijar población y luchar contra la España vaciada", ha señalado Morcillo.
Una de las principales propuestas de UPA pasa por redefinir y reforzar la figura del "agricultor activo", además de clarificar los requisitos necesarios para acceder a las ayudas.
La organización plantea que, como mínimo, el 25% de los ingresos totales del beneficiario procedan de la actividad agraria y que las ventas de producción representen al menos el 20% de los ingresos agrarios. Asimismo, propone garantizar que la ayuda decreciente a la renta por superficie no supere el 80% de esos ingresos.
UPA CLM reclama también una redistribución de los fondos que reduzca las ayudas destinadas a los grandes perceptores. En concreto, propone fijar un límite de 60.000 euros por explotación para la ayuda decreciente a la renta por superficie, ampliable hasta un máximo de 100.000 euros adicionales cuando se justifiquen costes salariales.
A juicio de la organización agraria, esta medida permitiría liberar recursos para reforzar el apoyo a las pequeñas y medianas explotaciones.
UPA defiende, además, excluir a los fondos de inversión del sistema de apoyo público y reclama que las ayudas destinadas a las industrias agroalimentarias queden condicionadas al cumplimiento estricto de la Ley de la Cadena Alimentaria.
La organización considera que el reparto de los fondos comunitarios debe orientarse hacia quienes desarrollan efectivamente la actividad agraria y contribuyen al mantenimiento del tejido rural.
El cambio climático y el incremento de los costes de producción constituyen, según UPA, una amenaza para la rentabilidad de sectores especialmente vinculados al secano. Por ello, reclama que la futura PAC destine el mayor porcentaje posible de recursos a las ayudas asociadas y que estas cuenten con suficiente flexibilidad para adaptarse a los sectores en crisis.
En Castilla-La Mancha, la organización solicita incorporar apoyos específicos para el viñedo de secano, la apicultura, el girasol, las plantas aromáticas y el azafrán. También plantea modificar y mejorar la ayuda asociada destinada a otros cultivos, como el olivar tradicional.
En el caso del sector vitivinícola, UPA CLM considera prioritario que el Gobierno regional reclame que la próxima PAC mantenga una intervención sectorial específica para el vino a escala estatal.
Otra de las propuestas pasa por elevar hasta los 5.000 euros el régimen destinado a pequeños productores. Según UPA, este incremento facilitaría la gestión de las ayudas.
La organización también plantea relajar las exigencias normativas de condicionalidad para las explotaciones que perciben menos ayudas, al considerar que representan un porcentaje muy reducido de la superficie agraria.
Por último, UPA CLM valora positivamente la desaparición de los derechos históricos planteada en el nuevo reglamento europeo y propone avanzar hacia una región única para acabar con las distorsiones derivadas del actual sistema de regionalización.
"Desde UPA CLM creemos que es necesario avanzar hacia una convergencia con la mayoría de los países europeos que ya aplican una tasa plana por hectárea a nivel nacional", sostiene la organización.
Con este conjunto de propuestas, UPA CLM pretende contribuir a una futura PAC "justa, redistributiva y verdaderamente enfocada en quienes trabajan y viven del campo", y reclama seguir trabajando con las administraciones para defender el modelo de agricultura familiar y su papel en la vertebración del territorio.