En contra de lo que muchos podrían pensar por el alto grado de incertidumbre regulatoria, los problemas de competitividad por una población cada vez más envejecida y la inestabilidad política, lo cierto es que la inversión extranjera en Europa y, en concreto, en España entre los cinco países europeos más atractivos para la inversión internacional, siguen creciendo a buen ritmo.
Frente a las continuas críticas internas, en un absurdo ejercicio de autoflagelación exagerando las faltas propias, las empresas internacionales se mantienen mucho más optimistas sobre el potencial de la región de lo que sugiere el debate.
Esta sería una de las grandes conclusiones que se desprenden de la encuesta de ‘Deutsche Bank Global Sentiment Survey on Europe 2026’, realizada entre 1.200 altos directivos y responsables de la toma de decisiones de empresas de 13 mercados no europeos que ya invierten en Europa o tienen previsto hacerlo.
Más de un tercio de los encuestados identifica a Europa como la región más atractiva del mundo para su negocio, por delante de Asia-Pacífico, Norteamérica, Oriente Medio, China y Latinoamérica. Una amplia mayoría del 81% de los ejecutivos, además, asegura que Europa ha ganado peso en sus decisiones de inversión y el escenario de riesgo económico mundial aumenta con el conflicto de Oriente Medio enquistado durante los últimos tres años.
Europa destaca por su resiliencia económica respecto a otras regiones
Desde la perspectiva de las empresas internacionales, tal y como pone de manifiesto el estudio, Europa ofrece mucho más que estabilidad. El 74% de los encuestados señala las oportunidades de crecimiento en Europa y el 71% destaca su capacidad de innovación, especialmente en combinación con la inteligencia artificial. Para el 71% se trata de una región económicamente resiliente frente a los retos económicos y geopolíticos.
El mensaje que se desprende, por tanto, según Alexander von zur Muehlen, miembro del Consejo de Administración de Deutsche Bank, es que “La economía global confía en Europa, confirmando lo que constatamos cada día en nuestro negocio con clientes de todo el mundo. Los directivos ven Europa como un destino de inversión atractivo, un mercado en crecimiento y un polo de innovación”.
España entre los mejores países de Europa para invertir
De hecho, la encuesta muestra que Europa todavía tiene terreno que recuperar en materia de competitividad y condiciones para hacer negocios. Por eso son necesarias ahora reformas decididas que impulsen un mayor crecimiento y atraigan más inversión por encima de América y Asia”.
Y es que la confianza va en aumento. Para el 81% de los encuestados, Europa tiene hoy más peso en sus decisiones de inversión que hace tres años. El 28% la considera mucho más importante y un 53% adicional de los directivos globales afirma que ha ganado algo de importancia. Solo un 3% cree que Europa ha perdido relevancia. Esta evolución demuestra que Europa gana peso como mercado estratégico y las empresas españolas con ingresos en el exterior respiran con alivio con la mayor solidez del dólar de futuro gracias a su resiliencia frente a otras regiones.
De este modo, seis de cada diez ejecutivos internacionales ya invierten en Europa y tiene intención de ampliar su actividad eso es solo una muestra el creciente interés de los inversores por dar el salto a Europa gracias a su base industrial y su mayor innovación con España en el top cinco europeo.
La creciente confianza se refleja también en la Bolsa española que salva agosto en zona de máximos y eleva el optimismo para la recta final del ejercicio. Los inversores internacionales han alcanzado un récord histórico de más del 50% en las empresas cotizadas españolas a junio de este año. Para ello solo basta una cifra clave. Más de 9.200 fondos privados institucionales de todo el mundo participan en el Ibex 35, por un importe conjunto de 307.634 millones de euros.