TERRITORIO DEPORTE. Horche FS, 37 años de historia y una familia que sigue creciendo alrededor del fútbol sala

Publicado por: Carlos Garrido
22/10/2026 09:00 AM
Reprods.: 53
Foto Horche FS
Foto Horche FS

El club horchano lleva casi cuatro décadas formando parte de la vida deportiva del municipio. Con dos equipos de cantera, una larga trayectoria de éxitos y el compromiso de quienes trabajan por mantener vivo el proyecto, la entidad defiende una manera de entender el fútbol sala en la que el sentimiento de pertenencia, la formación y la convivencia tienen tanto valor como los resultados.

 

Hay historias deportivas que no se explican únicamente a través de los títulos, las clasificaciones o los partidos que se ganan y se pierden. Algunas se construyen durante años, con el esfuerzo de muchas personas, el entusiasmo de quienes descubren por primera vez una disciplina y el compromiso de quienes deciden dedicar parte de su tiempo a mantener vivo un proyecto colectivo. El Horche FS lleva 37 años escribiendo una de esas historias.

 

En este municipio de la provincia de Guadalajara, el fútbol sala se ha convertido en algo más que una actividad deportiva. Es un punto de encuentro para diferentes generaciones, una oportunidad para que niños, niñas y jóvenes crezcan alrededor del deporte y una forma de mantener unidos a quienes comparten su pasión por el balón.

 

Desde el club lo tienen claro. Su principal seña de identidad no está únicamente en lo que sucede sobre la pista, sino en todo aquello que se construye alrededor de ella. “Para nosotros, el club no es únicamente un lugar donde venir a entrenar y competir, sino un espacio de convivencia, aprendizaje y formación”, explican desde la entidad.

 

Una filosofía que ha acompañado al Horche FS durante buena parte de sus casi cuatro décadas de existencia y que sigue marcando el camino de un proyecto que mira al futuro sin olvidar sus orígenes.

 

Una ilusión compartida que terminó convirtiéndose en historia

 

El nacimiento del Horche FS estuvo ligado a la iniciativa de un grupo de personas que compartían un mismo propósito: fomentar la práctica deportiva en el municipio y ofrecer a la población más joven la posibilidad de entrenar, competir y disfrutar del fútbol sala.

 

Aquella idea inicial fue creciendo con el paso de las temporadas. Llegaron nuevos equipos, las primeras alegrías deportivas y distintas generaciones que fueron encontrando en la entidad un lugar en el que desarrollar su afición. Poco a poco, el club fue consolidándose hasta convertirse en una parte reconocible de la vida deportiva de Horche.

 

Han transcurrido 37 años desde aquellos primeros pasos y, aunque las circunstancias han cambiado, el proyecto mantiene buena parte de la esencia con la que comenzó. Los títulos conquistados forman parte de su trayectoria, pero no constituyen el único motivo de orgullo.

 

Cuando se pregunta a sus responsables por aquello que más valoran de todo este recorrido, la respuesta no se detiene en un campeonato concreto.

 

“Los títulos forman parte de nuestra historia a lo largo de los 37 años, pero lo más importante son todas aquellas personas que han ido pasando por nuestro club, marcando su huella y haciendo de él una familia”, destacan.

 

Esa idea de familia aparece de manera recurrente cuando se habla del Horche FS. No como una expresión utilizada para describir el buen ambiente de un vestuario, sino como una forma de entender la relación entre quienes compiten, quienes entrenan, las familias y las personas que colaboran con la entidad.

 

La cantera, una apuesta por el presente y el futuro

 

Uno de los pilares sobre los que se sostiene actualmente el proyecto es el trabajo con las categorías inferiores.

 

El Horche FS cuenta con dos equipos de cantera, una estructura con la que busca ofrecer oportunidades de formación a jóvenes que desean iniciarse o continuar progresando en el fútbol sala.

 

Para la entidad, contar con una base propia representa mucho más que disponer de futuras incorporaciones para las categorías superiores. Supone mantener una continuidad entre generaciones y conseguir que quienes empiezan a practicar este deporte puedan imaginar un recorrido dentro del mismo club.

 

“Tener jugadores de la casa siempre ha sido uno de nuestros principales objetivos”, reconocen desde el Horche FS.

 

La intención es que la cantera funcione como un espacio de aprendizaje deportivo y personal, donde cada integrante pueda evolucionar a su ritmo y encontrar motivos para seguir vinculado al proyecto.

 

Esa apuesta se apoya en una filosofía que sitúa el respeto, el compañerismo y el esfuerzo entre los valores fundamentales de la formación. Desde el club insisten en que transmitirlos no depende exclusivamente del cuerpo técnico, sino que requiere la implicación de todas las personas que forman parte de su actividad.

 

El objetivo no consiste solamente en preparar a jóvenes para competir al máximo nivel posible, sino también en proporcionarles experiencias que contribuyan a su desarrollo fuera de la pista.

 

Una visión que conecta con la importancia del deporte en edad escolar y con iniciativas como Somos Deporte 3-18, impulsado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, que promueve la práctica deportiva y sus valores educativos entre la población escolar de la región.

 

El trabajo que no aparece en los resultados

 

Detrás de cada entrenamiento y de cada partido existe una realidad que pocas veces ocupa titulares.

 

La organización de horarios, la coordinación de los equipos, la gestión de licencias federativas, los desplazamientos, el material deportivo y la disponibilidad de instalaciones forman parte del trabajo cotidiano de una entidad como el Horche FS.

 

Son tareas imprescindibles para que la actividad pueda desarrollarse con normalidad y que, en muchas ocasiones, dependen de la dedicación desinteresada de personas que sienten el club como algo propio.

 

“Hay muchísimo trabajo que no se ve”, reconocen desde la entidad, que destaca especialmente el compromiso de quienes colaboran para sacar adelante cada temporada.

 

Actualmente, la junta directiva está encabezada por Tomás González, presidente del club, junto a Lara González, vicepresidenta; Breogán González, secretario; y Javier Rebollo y Pedro Muñoz, vocales.

 

Una estructura organizativa que debe hacer frente a dificultades compartidas por numerosas entidades deportivas de base. Conseguir recursos suficientes para mantener la actividad, mejorar las condiciones disponibles y contar con personas comprometidas que puedan dedicar tiempo al proyecto son algunos de sus principales desafíos.

 

El crecimiento, además, obliga a revisar continuamente las necesidades del club. Ampliar las posibilidades de participación resulta positivo, pero también exige disponer de medios humanos y materiales que permitan sostener esa evolución.

 

Por eso, desde el Horche FS hablan de futuro con ambición, aunque sin perder de vista la importancia de consolidar lo conseguido durante todos estos años.

 

El reto pendiente del fútbol sala femenino

 

El desarrollo de la participación femenina también forma parte de las cuestiones que han marcado la trayectoria reciente del club.

 

El Horche FS llegó a poner en marcha un proyecto de fútbol sala femenino, aunque aquella iniciativa no pudo tener continuidad debido a la falta de jugadoras suficientes para mantener el equipo.

 

Se trata de una experiencia que refleja una de las dificultades que pueden encontrar los clubes de municipios de menor tamaño cuando intentan ampliar su oferta deportiva y abrir nuevas oportunidades de participación.

 

La posibilidad de formar equipos depende no solo de la voluntad de la entidad, sino también de contar con un número suficiente de personas interesadas y con los recursos necesarios para garantizar la continuidad del proyecto.

 

Aunque actualmente no existe una sección femenina consolidada, aquella experiencia forma parte del recorrido del Horche FS y de los desafíos que supone seguir ampliando las posibilidades de practicar deporte en el municipio.

 

Un club que también hace pueblo

 

El impacto del Horche FS no termina cuando concluye un encuentro. Durante casi cuatro décadas, su actividad ha contribuido a reunir a diferentes generaciones alrededor del fútbol sala. Quienes participan en los equipos, sus familias y la afición encuentran en el club un espacio para compartir experiencias y reforzar vínculos que muchas veces van más allá de lo deportivo.

 

Desde la entidad consideran que esa dimensión social es una de sus principales aportaciones a Horche.

 

“Creemos que el club cumple una función que va mucho más allá de lo deportivo. Es un punto de encuentro para niños, jóvenes, familias y aficionados”, explican.

 

En municipios donde las iniciativas deportivas forman parte de la vida cotidiana, disponer de proyectos estables supone también ofrecer alternativas de ocio, convivencia y participación a la población más joven.

 

El Horche FS aspira a seguir desempeñando ese papel, manteniendo su presencia en el municipio y reforzando una identidad construida a lo largo de distintas generaciones.

 

Seguir creciendo sin perder la esencia

 

Después de 37 años de trayectoria, el Horche FS afronta el futuro con una aspiración que combina ambición deportiva y compromiso social.

 

La entidad quiere seguir mejorando sus equipos, reforzar la formación de su cantera y competir al máximo nivel que permitan sus posibilidades. Pero también pretende consolidarse como una referencia deportiva en el municipio, manteniendo los valores que han acompañado al proyecto desde sus comienzos.

 

Para conseguirlo, será necesario continuar sumando apoyos, fortalecer su estructura y garantizar que las nuevas generaciones encuentren motivos para acercarse al fútbol sala.

 

Desde el club resumen esa filosofía con una idea sencilla: “Queremos que quien entre por primera vez por la puerta del club sienta que tiene un lugar dentro de él”.

 

Una declaración que ayuda a comprender por qué, cuando sus responsables repasan la historia del Horche FS, conceden tanta importancia a las personas que han formado parte de la entidad.

 

Porque los resultados cambian, las plantillas se renuevan y las temporadas terminan dando paso a otras. Lo que permanece es el vínculo que se crea entre el club y quienes han encontrado en él una oportunidad para practicar deporte, aprender y compartir experiencias.

 

Treinta y siete años después de su nacimiento, el Horche FS continúa construyendo su futuro sobre esa misma idea: que cada persona que llega pueda sentirse parte de una historia que todavía tiene muchas páginas por escribir.

 

 

Vídeos de la noticia

Imágenes de la noticia

Categorías:
Tags:
Powered by WebTV Solutions