La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) ha ejecutado 2.088 albarradas en la provincia de Guadalajara para reducir el arrastre de cenizas, sedimentos y restos vegetales hacia los cauces y embalses afectados por los grandes incendios forestales del verano. Estas actuaciones forman parte de un plan de restauración hidrológico-forestal declarado de emergencia y dotado con 4,75 millones de euros para el conjunto de la cuenca del Tajo.
Los trabajos, iniciados en agosto, buscan minimizar los efectos que las lluvias intensas pueden provocar en los terrenos quemados, donde la pérdida de vegetación facilita el desplazamiento de materiales hacia los cursos de agua. La intervención prioriza la protección de los tramos próximos a puntos de captación destinados al abastecimiento de poblaciones.
Según la actualización difundida por la CHT este lunes, 26 de octubre, los incendios forestales de este verano afectaron a más de 110.000 hectáreas en toda la cuenca. Para reducir sus consecuencias sobre los recursos hídricos, el organismo ha construido hasta la fecha más de 3.050 albarradas y ha instalado cuatro barreras de contención de cenizas.
Guadalajara concentra la mayor parte de las albarradas ejecutadas por la Confederación en el conjunto de las zonas afectadas. En concreto, se han construido 2.088 pequeños diques en los cauces tributarios de los embalses de Beleña y Alcorlo.
Estas estructuras se levantan con piedras, troncos y otros materiales procedentes de los propios restos de los incendios. Su función es reducir la velocidad del agua, retener sedimentos y limitar el transporte de materiales hacia los cauces principales.
La actuación cobra especial relevancia en el entorno del embalse de Beleña, que abastece a unas 400.000 personas. En este punto, la CHT ha instalado una de las cuatro barreras flotantes destinadas a retener las cenizas que llegan a los embalses arrastradas por la escorrentía tras las lluvias intensas.
Estos dispositivos buscan reducir el impacto de los residuos sobre el estado de las masas de agua y sobre sus diferentes usos, entre ellos el abastecimiento de agua para consumo humano y el riego.
La Confederación recuerda que corresponde a los ayuntamientos y a las entidades locales garantizar el funcionamiento de las tomas de abastecimiento y la calidad del agua suministrada a la población.
Además de las intervenciones en la provincia de Guadalajara, la CHT ha ejecutado 906 albarradas en Ávila, en cauces próximos al embalse de Burguillo y situados en los municipios de El Tiemblo, Piedralaves, Casavieja, Navaluenga y Burgohondo.
En la Sierra Oeste de Madrid, en las proximidades del embalse de San Juan, los trabajos han incluido la construcción de otras 65 albarradas y la retirada de vegetación muerta quemada acumulada en las vertientes.
En cuanto a las barreras de contención de cenizas, además de la instalada en Beleña, se han colocado dispositivos en el embalse de Horcajo, en Piedralaves (Ávila), y en el de Ribera de Castaño, en Casas de Millán (Cáceres). La nota de la Confederación contabiliza cuatro barreras en el conjunto de la cuenca, aunque en el desglose del comunicado identifica expresamente estos tres embalses.
El presupuesto total de las actuaciones declaradas de emergencia asciende a 5,5 millones de euros. De esa cantidad, 4,75 millones se destinan a la restauración hidrológico-forestal de las zonas afectadas por los incendios, mientras que los 750.000 euros restantes se emplearán en construir una nueva oficina de administración en la presa de San Juan, en la Comunidad de Madrid.
El incendio que afectó a esta infraestructura destruyó por completo la casa de administración de la presa. El inmueble albergaba el centro gestor y la sala de emergencias, funciones esenciales para la explotación de la instalación.
Ante la necesidad de recuperar estos servicios, la Confederación ha iniciado la construcción de un nuevo edificio en terrenos de su propiedad situados en la coronación de la presa. La obra se tramita también por el procedimiento de emergencia y pretende restablecer cuanto antes la operativa que existía antes del siniestro.
La CHT, organismo autónomo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, tiene entre sus competencias la gestión y protección del dominio público hidráulico. En ese marco se encuadran las actuaciones de emergencia desplegadas tras los incendios, destinadas a reducir el riesgo de arrastre de materiales y proteger los recursos hídricos de la cuenca.