La Revuelta de la España Vaciada quiere reforzar su papel como espacio de coordinación de las plataformas y organizaciones que defienden el medio rural. Para ello, su VIII Asamblea General, celebrada en San Pedro de Gaíllos (Segovia), ha puesto sobre la mesa la iniciativa "Resistencia Rural", con la que pretende reunir reivindicaciones frente a la despoblación, la falta de servicios básicos y los proyectos que, a juicio del movimiento, amenazan los recursos naturales y el futuro de los pueblos.
El encuentro, cuya jornada central tuvo lugar el sábado 24 de octubre, contó con representantes de organizaciones y plataformas de La Rioja, Aragón —Teruel y Zaragoza—, Castilla y León —Soria, Salamanca, Zamora y Segovia— y Castilla-La Mancha, con presencia de Guadalajara, Cuenca y la comarca de Talavera de la Reina.
La Asamblea, tal y como apuntan en un comunicado de prensa, pretende transmitir que el movimiento mantiene su actividad y quiere consolidarse como un punto de encuentro para las distintas luchas rurales, desde las relacionadas con la conservación del territorio hasta las que reclaman una sanidad, una educación y unos servicios públicos adecuados."Nacimos para denunciar el abandono de nuestros pueblos y seguimos aquí, porque ese abandono no ha terminado", señalan desde la organización.
La propuesta debatida en San Pedro de Gaíllos busca facilitar la coordinación entre colectivos que trabajan en territorios distintos y afrontan problemas diversos. Mientras algunas plataformas se movilizan contra proyectos que consideran perjudiciales para el medio natural, otras centran sus esfuerzos en denunciar la pérdida de servicios esenciales o las dificultades para mantener población en sus municipios.
La Revuelta pretende organizar estas demandas por temáticas y darles visibilidad conjunta, sin asumir todas las causas del movimiento rural, sino aquellas que guardan una relación directa con la despoblación y con las dificultades de los pueblos para mantener y aumentar su población.
"Hoy son muchas las plataformas que, cada una en su territorio, defienden su agua, su paisaje, su sanidad o su escuela. Queremos ser el lugar donde todas esas luchas se encuentren y sumen fuerzas", explican desde la organización.
La iniciativa da continuidad a las reivindicaciones recogidas en el Modelo de Desarrollo de la España Vaciada, presentado en el Congreso de los Diputados en 2021. La asamblea ha servido también para revisar la trayectoria del movimiento desde su anterior encuentro, celebrado en Molina de Aragón, y establecer las líneas de actuación para los próximos meses.
Durante la asamblea, el movimiento ha vuelto a poner el foco en problemas que considera pendientes, como las dificultades de acceso a la vivienda en los pueblos y la vulnerabilidad frente a los incendios forestales. Según la organización, ambas cuestiones forman parte de sus reivindicaciones históricas y todavía no han registrado avances significativos.
A estos desafíos se suman, según advierte la Revuelta de la España Vaciada, nuevas amenazas vinculadas a la implantación de plantas de biogás, macrogranjas, grandes instalaciones de energías renovables, centros de datos y proyectos mineros.
El movimiento cuestiona que estas iniciativas se implanten sin consultar a la población rural y alerta de sus posibles efectos sobre recursos naturales esenciales, especialmente el agua, el aire y el suelo. Su objetivo es que las comunidades locales tengan mayor protagonismo en las decisiones que afectan a sus territorios.
Con esta nueva etapa, la Revuelta de la España Vaciada reivindica la igualdad de derechos entre quienes viven en el medio rural y quienes residen en las ciudades, así como la necesidad de garantizar servicios públicos dignos y oportunidades que permitan a los pueblos mantener su población y afrontar el futuro.
La asamblea concluye así con la voluntad de convertir "Resistencia Rural" en un instrumento de coordinación para que las reivindicaciones de los distintos territorios ganen fuerza y visibilidad compartiendo un espacio común.