Las ruinas del Castillo de Uceda ocultan un verdadero tesoro arqueológico

Publicado por: Marta Perruca
15/04/2023 08:00 AM
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Imágenes e infografías: Universidad de Alcalá (UAH)
Imágenes e infografías: Universidad de Alcalá (UAH)

El Ayuntamiento de Uceda y la Universidad de Alcalá (UAH) suscribirán un compromiso de actuación en los próximos días para sellar su compromiso en la investigación y recuperación de la medina fortificada

 

La provincia de Guadalajara atesora un importante patrimonio histórico y cultural, íntimamente ligado a las características de su territorio. Muchas veces, ese patrimonio es visible y evidente: Se alza en forma de imponentes monumentos como la catedral de Sigüenza, el Palacio del Infantado o el Castillo de Molina, por poner sólo algunos ejemplos, pero en ocasiones hay que excavar un poco, nunca mejor dicho, para desvelar otro tipo de patrimonio, que se esconde en el subsuelo y que según se va investigando, desentierra  una parte de nuestra historia e identidad. Apenas algunos restos de muralla siguen  dando testimonio de la existencia de una fortaleza en lo alto de un cerro de Uceda (Guadalajara), como consecuencia del abandono y el expolio y, sin embargo, las primeras excavaciones arqueológicas y un estudio con georradar empiezan a arrojar algunas conclusiones relevantes sobre la importancia de esta medina fortificada y la evolución de la propia población y su entorno desde época Altomedieval.

 

La Universidad de Alcalá (UAH) retomará este verano las excavaciones en este enclave, bajo la dirección de los investigadores, Manuel Castro-Priego y Lauro Olmo-Enciso, que abordan su segunda campaña en la fortaleza. Para ello, tienen ya financiación de la Diputación Provincial y aspiran a conseguir las ayudas del Plan Autonómico para la realización de Proyectos Arqueológicos y Paleontológicos 2023 del Gobierno regional, con las que ya contaron el año pasado.

 

Por supuesto, también tienen el respaldo económico del Ayuntamiento de Uceda. De hecho, próximamente, a finales de este mes o a principios de mayo, se suscribirá un compromiso de actuación conjunta entre la Universidad de Alcalá y el Consistorio ucedense para sellar este compromiso, que esperan que tenga una proyección larga en el tiempo, de al menos una década, para abordar un amplio proyecto de investigación y recuperación de los restos arqueológicos: “Hasta ahora siempre hemos ido de la mano, pero creemos que mediante la firma de este acuerdo será más fácil obtener recursos financieros y ampliar las líneas de investigación, que es la razón fundamental por la que se suscribe”, añade Manuel Castro-Priego, coordinador de las excavaciones.

 

Sin más tardar, este mismo sábado, 15 de abril, y de manera previa al inicio de la póxima campaña, se están llevando a cabo unas jornadas de puertas abiertas al yacimiento con el fin de presentar a la población local los primeros resultados, junto con los próximos objetivos: "Queremos seguir con esa línea de trabajar con la población local y reforzar un núcleo donde existe un importante turismo de fin de semana, cerca de Patones, Torrelaguna, etc., del que Uceda parece que está al margen, cuando creemos que tiene bastantes elementos para incorporarse a esa zona turística en base a su patrimonio cultural”, valora el arqueólogo.

 

Trabajos realizados en la primera campaña, junto al camino que rodea el castillo.
Trabajos realizados en la primera campaña, junto al camino que rodea el castillo.

Las investigaciones en este enclave arrancaban el verano pasado con una primera campaña que se alargó durante un mes y medio, desde finales de agosto a principios de octubre, y en la que estuvieron excavando ocho personas. “Trabajamos en las fases de abandono y hemos encontrado ya, debajo del último camino que rodea el castillo, los restos de una torre o una construcción previa, que este año se definirá. Probablemente tengamos debajo los restos de un castillo anterior. El conjunto de los materiales que hemos encontrado son principalmente bajomedievales, de los siglos XV y XVI: Producciones de alfarería de loza dorada, de verde manganeso, producciones cristianas... Tenemos las primeras producciones de Talavera… Y todas esas piezas combinadas nos han permitido identificar muy bien el momento de abandono y el de la última reforma del castillo, que se produce en el siglo XV, probablemente dentro de los enfrentamientos entre el obispo Alonso Carrillo con los Reyes Católicos y de un momento de reforzamiento general de la fortaleza, para asegurar el empleo de artillería”, detalla el arqueólogo.

 

En la próxima campaña, indica, se comenzará a excavar la puerta de acceso a la Alcazaba y un posible aljibe. De esta manera, los trabajos que se iniciaban en la parte exterior de la muralla, con el fin “de obtener una imagen precisa de las distintas fases constructivas”, continuarán hacia abajo, a momentos anteriores: “Gracias a las prospecciones con georradar podemos ver ya muy bien una posible puerta en rampa de acceso a la Alcazaba, que es el objetivo inmediato de esta campaña, porque nos va a permitir profundizar en uno de los elementos centrales que tiene que ser la musealización y la divulgación del espacio. Nosotros queremos, en tres o cuatro años, crear un espacio de difusión y de accesibilidad para la ciudadanía”, adelanta el arqueólogo.

 

Una de las primeras fortificaciones islámicas y tres castillos diferentes

El yacimiento, tal y como explica Castro-Priego, cuenta con una serie de características que hacen interesante su estudio y que podrían arrojar interesantes conclusiones sobre la historia de nuestro territorio y la estructura de las ciudades medievales, pero también de cara a la recuperación e interpretación de este conjunto arqueológico: “Desde el punto de vista de su crecimiento como núcleo urbano tiene una serie de particularidades muy llamativas. A partir del siglo XVI se abandona el espacio de la antigua ciudad y se ocupa todo el terreno que queda extramuros, quedando abandonado el núcleo urbano que se había ido conformando desde época alto-medieval”. Uceda fue, según el experto, una de las primeras fortalezas islámicas de gran importancia, mencionada en las fuentes castellanas ya en el siglo X, “como un punto fortificado muy complicado de conquistar, que además tiene una estrecha relación con Talamanca, pero sabemos también que, posiblemente, donde está el castillo, hubo un núcleo celtibérico y quizá una ocupación romana, algo que todavía tenemos que evaluar”.

 



Más que una única fortaleza, indica el investigador, “podemos hablar de tres castillos: el islámico, un castillo del siglo XIII y lo que hoy se ve, que son los restos de una fortaleza que se construye en el siglo XV”. Hasta el momento, los trabajos de investigación se han centrado en esta última ocupación y en identificar el momento en el que se abandonó esa primera ciudad: “Teníamos varias hipótesis, pero definitivamente podemos decir que a finales del siglo XVI, principios del XVII, el castillo está abandonado de manera evidente”, aclara.

 

Los motivos de su abandono tendrían que ver con una cuestión práctica, ya que a mediados del siglo XVI el espacio de esa medina fortificada se queda pequeño y el crecimiento urbano se planifica extramuros: “Ya no existen esas necesidades militares y tampoco es una fortaleza estratégica para el Arzobispado de Toledo. De hecho, la propiedad, a partir de ese momento, no es del Arzobispado. Eso supone el abandono y el expolio. Probablemente, gran parte de la villa de Uceda y la propia presa del Pontón del Olivo utilicen piedras del castillo de Uceda para su construcción”.

Una medina 'fosilizada'

No es casualidad que el equipo de investigación que se encuentra detrás del Castillo de Uceda sea el mismo que está trabajando en el yacimiento arqueológico de Recópolis, en Zorita de los Canes: “Nos interesaba mucho Uceda porque nosotros trabajamos en época visigoda y primitiva islámica y se trata de una medina muy grande”, aclara el coordinador de las excavaciones. Castro-Priego explica que se trata de uno de los primeros núcleos de ocupación de época islámica de esta zona, “lo que nos permite observar cómo se configura todo el territorio de la sierra, esa zona de paso en una fortaleza islámica de primer momento, que probablemente esté muy vinculada también a un posible desplazamiento de población desde el Pontón de la Oliva hacia Uceda. Además, es un sitio de control de paso de ganado muy importante desde la II Edad del Hierro”. Finalmente, apunta, “nos interesan mucho las posibilidades que tiene. La medina está abandonada, fosilizada y hoy en día, enterrada, lo que nos ofrece unas posibilidades enormes de estudiar una ciudad medieval y recopilar mucha información”.

 

Por últitmo, el investigador destaca la importancia de este tipo de investigaciones desde un punto de vista antropológico, e incluso etnológico, a la hora de reconstruir la historia de las propias gentes de Uceda, localidad de la que, además, existe muy poca documentación histórica: “Tenemos las noticias de las relaciones topográficas de Felipe II interpretadas por Juan Catalina García, pero el archivo de Uceda desapareció después de la Guerra Civil, por lo que la documentación que tenemos para reconstruir la vida de Uceda es relativamente limitada. Gran parte consiste en documentación eclesiástica, fundamentalmente de tipo fiscal”, aclara. “Evidentemente, este tipo de proyectos tienen un componente muy fuerte antropológico y etnológico (…) A fin de cuentas, al excavar estamos reconstruyendo la historia del pueblo y también de los propios ciudadanos, porque vienen aquí y cuando nos ven excavando recuerdan y revalorizan aspectos de su vida que, en ocasiones, pasan desapercibidos”, concluye el coordinador de las excavaciones.

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