La oferta de 11.500 millones de BBVA al Sabadell coge por sorpresa al mercado

Publicado por: Julio Muñoz
05/05/2024 08:00 AM
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Imagen: Comunicación BBVA.
Imagen: Comunicación BBVA.

Los analistas creen que la operación tiene un alto interés estratégico para el sector en España, pero sorprende tras el fracaso de las últimas negociacionesLa entidad resultante sería la segunda mayor de España y la tercera mayor de Europa  

 

Parece increíble, pero es cierto. Cuatro años después del intento fallido para su fusión BBVA ha vuelto a la carga para para hacerse con el Bancos Sabadell tras reconocer "el inicio de conversaciones para explorar una posible fusión". Una decisión que ha cogido por sorpresa a los mercados financieros, pues los mensajes en los últimos tiempos, tanto de unos como de otros, habían sido de satisfacción con su perímetro y su vocación de independencia. En este sentido, los operadores creen que desde el Banco Central Europeo se han ejercicio presiones con el fin de seguir reforzando al sector con entidades más grandes y sólidas. 
 

La nueva entidad, si finalmente se confirma la integración, se consolidaría como el segundo mayor banco de España, muy cerca ya del Santander, y el tercero de Europa. Una operación con un alto sentido estratégico, aseguran los analistas, pues Sabadell cuenta con un potente negocio en pymes, mientras BBVA destaca en banca de consumo y empresas. La distribución de la red de oficinas, además, no generaría grandes solapamientos. Juntas alcanzarían las 3.084 sucursales frente a las 4.161 de CaixaBank, la primera en este ranking. 
 

Sin embargo, la operación genera también importantes aristas que pueden rasgar vestiduras. Desde 2020, la situación de ambas entidades ha cambiado radicalmente. En aquel entonces, BBVA presentaba una posición dominante e hizo una oferta a la baja que fue rechazada por el Sabadell, pese a sus graves problemas de liquidez y las dudas creadas por la reciente compra de la filial británica TSB con ingentes costes de reestructuración. Ahora está dispuesta a pagar 2,26 euros por acción, unos 11.500 millones de euros.  
 

La posición de BBVA y Sabadell ha cambiado 
 

Y es que todo ha cambiado en estos cuatro años. Sabadell presenta en la actualidad un balance muy saneado y con TSB siendo ya una pieza clave a la aportación del beneficio presente y futuro de la entidad. El banco vasco, por su parte, pese a presentar unos beneficios récord sigue sin sacudirse la crisis judicial que le persigue en los últimos años en la Audiencia Nacional por la implicación en la trama de espionaje a políticos, empresarios y periodistas de su anterior presidente Francisco González en el 'caso Villarejo'. 
 

En cuanto a números, la entidad presidida por Carlos Torres vive un momento de dulce. El BBVA ha cerrado el primer trimestre del ejercicio con un beneficio neto de 2.200 millones de euros, un 19% más que un año antes gracias al impulso de los ingresos recurrentes derivados de los altos tipos de interés y por el negocio de México, que ha aportado cerca de la mitad del beneficio. Turquía, por su parte, empieza a ofrecer mayores perspectivas de futuros después de años siendo una losa. 
 

Por tanto, el BBVA vuelve a presentar una posición dominante, aunque las diferencias ya no son las de antes por lo que debe rascarse el bolsillo si quiere alcanzar un acuerdo. La entidad, además, está presionando para cerrar el acuerdo cuanto antes.  
 

Para afrontar la operación de canje, el banco presidido por Ignacio Goirigolzarri cuenta con una elevada cartera de acciones tras los programas de recompra de títulos abordada en los últimos años, así como unos altos niveles de liquidez que la sitúan en una posición de ventaja a la hora de acometer un intercambio de acciones. La firma, además, tiene reservados unos 1.500 millones de euros para el proceso de reestructuración e integración del Sabadell 
 

Algunas aristas por resolver 
 

También hay que tener en cuenta el papel de los sindicatos. La intensa política de cierre de oficinas y ajustes de personal aplicada durante los tiempos más duros de tipos en negativo han dejado unas plantillas desbordadas de trabajo y exhaustas con pocas ganas de abordar un proceso tan duro como es una fusión. Consciente del sobreesfuerzo acometido, Onur Genç, consejero delegado del BBVA, ha remitido recientemente a sus empleados una carta agradeciéndoles el esfuerzo para impulsar los beneficios.  
 

Sin embargo, los trabajadores quieren menos palmaditas en la espalda y que las felicitaciones se traduzcan en una plantilla ajustada a las necesidades reales y en mejores sueldos que permitan recuperar el poder adquisitivo perdido. En este sentido, exigen que la entidad presione a la Asociación Española de Banca (AEB) para alcanzar un acuerdo en el convenio colectivo tras no moverse un ápice de su posición en la última reunión con las organizaciones sindicales.   
 

Otra de las aristas a abordar será quién quedará al frente del nuevo grupo. El banco comprador ofrece una vicepresidencia al Sabadell y fijar una de las sedes de la nueva entidad en Cataluña. Un juego de poder que puede generar complicaciones y más teniendo en cuenta que su consejero delegado César González-Bueno, ha reiterado por activa y por pasiva que la sede no volvería a Cataluña, pero en este caso tampoco cuenta con un núcleo duro de socios con el que hacerse fuerte y frenar o lograr una mejora de la oferta.  
 

El tamaño importa en el sector bancario
 

En el mercado, por su parte, la operación de compra por parte del BBVA no acaba de calar ante el esfuerzo económico que supondría para los accionistas, con una fuerte ampliación de capital. Las acciones del BBVA se han desplomado del orden de un 10% desde el anuncio de las conversaciones, mientras que el Sabadell gana casi un 25% desde que hace una semana presentara sus cuentas trimestrales, rondando ya su valor en libros.  
 

En cualquier caso, el objetivo es claro: ganar tamaño. De confirmarse la fusión, el banco resultante daría un importante paso adelante en dimensión y volumen. La unión de ambas entidades la situaría como el tercer banco de Europa por valor bursátil con una capitalización conjunta cercana a los 73.200 millones de euros por detrás de los 77.600 millones de valor de mercado de la firma francesa BNP Paribas y los algo más de 74.000 millones del Banco Santander. 
 

Todo queda ahora a expensas de la decisión del consejo del Banco Sabadell que ya no tiene las urgencias de antes y de la cantidad de dinero que el BBVA acabe poniendo sobre la mesa para cerrar la operación cuanto antes en su objetivo de ganar dimensión. Pero lo cierto es que la maquinaria ya está en marcha. 


Julio Muñoz. Periodista de información económica y experto en comunicación. 

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