La IA de convierte en una pieza clave de las aseguradoras para reducir el fraude y ganar clientes

Publicado por: Julio Muñoz
12/05/2024 08:00 AM
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Imagen; Tonipe.
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España tiene un serio problema de aseguramiento que las compañías quieren resolver en parte con la Inteligencia Artificial. Sin embargo, apenas el 43% de los asegurados confía en estas herramientas de análisis predictivo y las acepta con normalidad, mientras el resto sigue recelando por su complejidad y la integridad en la utilización de los datos

 

La relación de los españoles con el seguro es paradójica. La gran mayoría lo percibe como algo necesario para tener tranquilidad, pero al mismo tiempo se relega en la lista de prioridades financieras a niveles muy inferiores a la media europea. Algunos expertos achacan esta contradicción al desconocimiento sobre el sector y a las dificultades para entender las coberturas. Un buen ejemplo lo ofrece el seguro de Vida, donde España se encuentra en el pelotón de cola de contratación en Europa. Apenas cuatro de cada diez españoles afirman tener contratado este tipo de pólizas.  
 

De este 40%, del orden de un 17% está vinculado a hipotecas, “forzado” en gran medida por el sector financiero, y poco más del 25% pertenecen al denominado “open market” y, por tanto, no cuelgan de una hipoteca u otro producto financiero. Cifras que ponen en evidencia la reticencia a la hora de valorar estos productos como una forma de protección familiar.  
 

Algo similar ocurre con el seguro de Hogar. En España, no es obligatorio por ley para todos los propietarios. Sin embargo, es común que las entidades financieras requieran su contratación para conceder una hipoteca. Fuera de esta exigencia, la decisión de asegurar una vivienda es voluntaria, reflejando una preferencia por la autonomía personal y la responsabilidad individual en la gestión de riesgos. 
 

Todo ello se traduce en unos muy bajos niveles de aseguramiento en España. A ello contribuye “las restricciones sobre las posibilidades de suscripción generadas por las limitaciones organizativas del sector”, según denuncia un reciente informe sobre Seguros de No-Vida 2024 del Instituto de Investigación Capgemini. 
 

Aumentan los retos para las compañías de seguros 
 

A medida que la presión inflacionista afecta a los bolsillos de los clientes, aumenta la demanda de precios asequibles, así como mayores exigencias de sencillez y transparencia por parte de las aseguradoras. Uno de los grandes hándicaps para los asegurados, un 42%, es la complejidad en el proceso de suscripción. El informe señala, además, que casi un tercio de los clientes cambiaron de compañía en los dos últimos años para buscar primas más bajas y mejores coberturas.  
 

La investigación de Capgemini muestra que los ejecutivos del sector citan importantes barreras organizativas que afectan a su capacidad para atraer y conservar al cliente como el acceso insuficiente a los datos, sistemas heredados o la falta de talento cualificado. Eso pone evidencia que el asegurador actual está operando en uno de los entornos más precarios que se recuerdan.  
 

Ante este panorama, el sector debe reaccionar replanteándose las normas de suscripción. Como, afirma Adam Denninger, director global del sector de seguros de Capgemini, para incentivar la cultura aseguradora, "las firmas del sector deben alejarse de los modelos heredados mediante la modernización de sus sistemas y el despliegue de tecnologías avanzadas con el fin de mejorar los resultados y su transparencia".  
 

Para ello la mejor opción es adoptar conocimientos y automatización impulsados por IA resulta crucial para que la industria tome el camino hacia la rentabilidad de la suscripción que se adapte a la evolución de la dinámica del riesgo y los comportamientos de los asegurados. 
 

En este sentido, por ejemplo, Fernando Mata, director financiero de Mapfre, ha reconocido en la reciente presentación de los resultados de la entidad que "la Inteligencia Artificial es un factor clave para el crecimiento de la compañía. Para ello, la aseguradora tiene infinidad de proyectos en marcha que confía sean un motor de crecimiento y de mejora en los próximos años". 
 

En este sentido, son dos los grandes objetivos de la industria. Por un lado, protegerse y proteger a sus clientes ante estos riesgos; por otro, adaptarse para satisfacer las nuevas necesidades de protección que surgen y facilitar las relaciones con el cliente. 
 

La confianza de los asegurados es fundamental
 

El estudio de Capgeminie  pone de manifiesto que la gran mayoría de los ejecutivos del sector asegurador reconoce la calidad en la suscripción y la reducción del fraude gracias a las herramientas de IA, aunque todavía se encuentran importantes reticencias debido a las dudas sobre la integridad de los datos y la complejidad de los procesos.  
 

En todo el mundo, algo más de la mitad de los asegurados ha mostrado en el último año su preocupación por la cantidad de información personal que recopilan las aseguradoras. Sin embargo, casi dos tercios dicen que estarían dispuestos a compartir más datos a cambio de transparencia, descuentos y garantías de que su información está segura.  
 

Este sentimiento representa una oportunidad para ampliar las propuestas de mitigación de riesgos y mejorar la asegurabilidad, al tiempo que se fomenta el compromiso y la confianza, lo que conduce a una mayor retención de clientes y una mayor cultura aseguradora. Un factor clave para que los clientes mejoren su cobertura de riesgo y reducir ese déficit frente al resto de Europa. Algo fundamental en una sociedad moderna.  



Julio Muñoz. Periodista de información económica y experto en comunicación

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