Por Alejandro Moreno Yagüe
En enero, el Gobierno de España afirmó que iba a abrir un proceso de regularización extraordinaria dirigida a la población extranjera -ya lo comenté en algún artículo anterior. Desde entonces, el proceso ha ido avanzando, se ha ido conociendo más y el 14 de abril, el Consejo de Ministros lo aprobó mediante Real Decreto. Con la medida, también ha llegado el debate y su repercusión en las redes sociales. No es novedad, pero hay personas, grupos y partidos políticos, que han utilizado el tema como distracción, un ruido que les conviene para que no se hable de otras cosas.
Vuelvo a Guadalajara. ¿Qué es lo que queremos en esta ciudad? Vivir en un barrio tranquilo, estar cerca de la gente querida, que los servicios municipales funcionen, que la vivienda sea asumible y que nos tratemos bien los unos a los otros (y las unas a las otras, y viceversa). No parece tan complicado, no es nada revolucionario y es algo bueno para la convivencia.
Mientras, hay quien está tensionando el ambiente. ¿Analizamos lo que hay que detrás de esta crispación? No es casualidad. Hacen mucho ruído, lo tienen todo muy organizado, tienen medios (económicos, y de 'información') que repiten su mensaje, y ocupan más espacio del que realmente son. Es cierto que parece que lo consiguen porque el resto, la gran mayoría, nos quedamos en silencio.
Me niego a esto. Me niego a esto en mi ciudad. Parece que no, pero somos más, muchas y muchos más. Y lo que nos define no es el ruido, sino la convivencia diaria, en los barrios, en los supermercados, en los centros de salud, en los trabajos. También con quienes vienen de fuera y que ya son parte de Guadalajara, pese a que los 'ruidosos' quieren negar su existencia.
Cuando oigo hablar de la regularización extraordinaria, es el reconocimiento a una realidad que existe, es dar derechos a quienes ya están, que ya trabajan, que sostienen nuestra vida … pero con precariedad e invisibilidad. Ante esta condena, no sólo me parece injusto, también me resulta insostenible.
¿Qué tipo de ciudad quieres tú? ¿Una que apueste por la convivencia y la vecindad, o la que sólo habla del miedo y el odio? Si quieres esa ciudad abierta, tranquila, acogedora y justa, deja de mirar hacia otro lado. Protejámonos de sus ruidos. Así de simple.
Alejandro Moreno Yagüe. Educador Social.
Fuera del artículo, quiero hablaros de números. En las elecciones municipales del 2023, casi 16.900 votos fueron al PSOE, casi 13.200 votos fueron al PP, 6.600 a VOX y casi 2.200 votaron a Aike. Y fueron casi 19.900 personas las que no votaron, el 32% de la población de la ciudad. Si fuesen un partido, habrían ganado las elecciones.