El conjunto alcarreño visita este viernes al Bada Huesca en una final límite, obligado a ganar para mantener con vida sus mínimas opciones de salvación
El SANICENTRO Balonmano Guadalajara afronta este viernes 1 de mayo una de esas citas que marcan una temporada. El conjunto alcarreño visita al Bada Huesca en el Palacio Municipal (20:30 horas), en un encuentro correspondiente a la jornada 27 de la Liga ASOBAL que se presenta como una auténtica final por la permanencia.
Tras el duro golpe encajado el pasado fin de semana ante Nava, el equipo dirigido por Juan Carlos Requena llega con la soga al cuello y con un margen de error inexistente. Las cuentas son claras: solo vale ganar y esperar que los resultados acompañen. Mientras las matemáticas mantengan una mínima posibilidad, el vestuario morado no renuncia a seguir peleando.
Así lo dejó claro el técnico alcarreño en la previa, reconociendo la dificultad del reto, pero apelando al compromiso del grupo. “Las probabilidades son muy bajas, pero no es imposible. Vamos a seguir luchando cada partido mientras dependa de nosotros”, señalaba Requena, consciente de que el equipo necesita recuperar su mejor versión tras el colapso del último encuentro.
El rival tampoco dará tregua. Bada Huesca llega igualmente necesitado, jugándose buena parte de sus opciones de permanencia, lo que convierte el duelo en un choque de máxima tensión. El técnico morado advierte de la peligrosidad de un equipo con jugadores de gran nivel y capacidad para castigar los errores, especialmente en situaciones de contraataque.
En la misma línea se expresó Diego Vera, uno de los referentes del vestuario, que incidió en la necesidad de pasar página y competir con la máxima intensidad. “Tenemos que olvidar lo antes posible lo ocurrido y pelear todos los partidos al doscientos por cien. Nos quedan pocas opciones, pero mientras existan, vamos a intentarlo”, afirmó el pivote.
Con varias bajas importantes que seguirán condicionando la rotación, el conjunto alcarreño viajará a Huesca con el orgullo intacto y la obligación de competir hasta el final.