La Guardia Civil ha detenido en Azuqueca de Henares a un hombre y una mujer, de 20 y 24 años, respectivamente, como presuntos autores de un delito de hurto y otro de estafa tras actuar mediante el conocido “método de la siembra”, una técnica basada en distraer a la víctima para sustraer objetos del interior de su vehículo.
La actuación se enmarca en los dispositivos especiales desplegados por agentes del Puesto Principal de Azuqueca de Henares ante el incremento de robos detectados en las inmediaciones de centros comerciales de la localidad. Según ha informado la Comandancia de la Guardia Civil de Guadalajara, los agentes lograron sorprender a los sospechosos cuando, presuntamente, se disponían a cometer un nuevo robo.
Al verse descubiertos, ambos emprendieron la huida, aunque finalmente fueron interceptados y trasladados a dependencias de la Guardia Civil para su identificación y el esclarecimiento de los hechos, ya que en el momento de la detención carecían de documentación.
Las investigaciones permitieron relacionarlos con un hurto cometido el pasado 21 de abril en el aparcamiento de un centro comercial de Azuqueca. En aquella ocasión, sustrajeron un bolso del interior de un vehículo y posteriormente utilizaron la tarjeta bancaria de la víctima para realizar reintegros en cajeros automáticos de Madrid y Alcalá de Henares por un importe total de 4.200 euros.
Según la denuncia presentada, la víctima fue abordada por dos personas que le solicitaron ayuda para localizar un centro de salud o un hospital. Mientras mantenían la conversación, una tercera persona aprovechó el descuido para abrir el vehículo y llevarse el bolso. Una escena aparentemente casual que terminó con un importante perjuicio económico para la afectada.
La Guardia Civil atribuye a los detenidos un amplio historial delictivo relacionado con hechos similares cometidos en distintas provincias del territorio nacional, lo que apunta a un modus operandi itinerante y perfectamente coordinado.
Desde la Benemérita recuerdan la importancia de extremar la precaución en aparcamientos y gasolineras, especialmente ante distracciones provocadas por desconocidos. Porque, a veces, una simple pregunta por el hospital puede acabar llevando directamente al cajero automático.