Esta semana hemos conocido, atónitos, que la fundación ultraconservadora Abogados Cristianos ha presentado un recurso contencioso-administrativo contra la Consejería de Cultura de Castilla-La Mancha, solicitando la retirada cautelarísima de la exposición 'Alonso Cano. Like a Virgin', inaugurada el pasado 7 de mayo en el Museo de Guadalajara -dependiente de la Administración regional- y una denuncia penal contra el autor de la muestra por un presunto delito de "escarnio contra los sentimientos religiosos".
Esta exposición es el resultado del trabajo de 70 alumnos y alumnas de distintos ciclos y del Bachillerato de Artes, coordinados por cinco profesores de la Escuela de Arte Elena de la Cruz de Guadalajara. Reúne una muestra de fotografia, estilismo, modelismo y gráfica impresa. Se enmarca dentro de un proyecto educativo y creativo que, tal y como se informa desde la web de la Escuela, invita al espectador a reflexionar sobre la representación del cuerpo femenino a través del tiempo. Para ello se toma como punto de partida la icónica obra 'Virgen de la Leche', del maestro barroco Alonso Cano, que custodia el Museo. A través de un impecable hilo conductor se une la tradición artística con la vanguardia y se traza un recorrido histórico y visual sobre cómo la imagen del pecho femenino ha oscilado entre lo sagrado, la censura y la reivindicación contemporánea.
Pues bien, para los 'respetables' señores y señoras de Abogados Cristianos se trata de representaciones "blasfemas" de la figura de la Virgen María "mediante corsés, cuero, lencería erótico-fetichista y travestismo". Una exposición que, según ellos, "desnaturaliza deliberadamente el significado espiritual y sagrado de la iconografía mariana, convirtiendo símbolos centrales del cristianismo en elementos de provocación ideológica y sexual". Además, consideran que "provoca un daño irreparable a la libertad religiosa y a los sentimientos religiosos de millones de católicos".
Ante tal retahíla de sandeces, habría que recordar a los cristianísimos abogados que en este país la libertad de expresión no sólo está regulada en la Constitución, sino que además, para millones de españoles es 'sagrada', tan sagrada como los símbolos que ellos pretenden defender.
El arte, incluido el religioso, puede gustar más o menos, generar polémica o abrir debates. Y ahí radica precisamente uno de los valores de la creación artística: dejar de ser un mero ‘adorno’ para convertirse en una forma de comunicación visual que estimula el pensamiento crítico.
Afortunadamente, en Castilla-La Mancha, la Consejería de Educación y Cultura apuesta por la formación en libertad de los estudiantes de la región, con el objetivo de darles las herramientas necesarias para que se conviertan en ciudadanos que sean capaces de quitarse la venda de los ojos ante el pensamiento único que algunos pretenden imponer, especialmente en los últimos tiempos, de manos de asociaciones y partidos ultras.
Llama la atención la doble lectura de Abogados Cristianos, que ponen el grito en el cielo ante lo que es únicamente un intento de promocionar la creatividad de casi un centenar de estudiantes en una exposición, cuyo hilo conductor es de carácter artístico y no religioso y que no busca ofender a nadie. La Fundación quiere ver lo que no hay y crear polémica en un claro intento de coartar la libertad de expresión y de ejercer la censura en nombre de un Dios que consideran de su propiedad exclusiva.
También es llamativa su doble moral. En su web, en una de las múltiples recogidas de firmas en contra de los que no piensan como ellos afirman: "No podemos permitir que aquellos que exigen respeto para los suyos sean los primeros que se dediquen a atacar con total impunidad a aquellos que tienen unas creencias que difieren de las suyas". ¡Ah! ¿Pero no es precisamente eso lo que ellos están haciendo con la exposición de la Escuela de Arte?
Y esa doble moral va más allá. No fueron tan 'beligerantes' cuando Donald Trump se representó a sí mismo como el Papa o Jesucristo. Ni lo que es peor, nunca han pedido explicaciones, ni denunciado uno de los mayores escándalos de la Iglesia a la que pertenecen: la pederastia. Incluso el Tribunal Supremo inadmitió a trámite una querella de la Fundación contra el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, al que acusaban de delitos de odio, prevaricación y malversación por su informe sobre abusos sexuales en el ámbito de la Iglesia católica.
Con la polémica sobre la exposición 'Like a Virgin’, que se puede visitar en el Museo hasta el próximo 21 de junio, Abogados Cristianos se 'pone en el papel' del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición española en su persecución contra todos aquellos que se atrevan a desafiar sus dogmas.
En pleno siglo XXI estamos llegando a un peligroso punto en el que demasiadas personas pretenden que regresemos al medievo o a los años oscuros de la represión fascista contra todo aquel o aquella que no siguiese la 'moral' del catolicismo impuesta por el Régimen.
Desde aquí, nuestro ánimo y enhorabuena a los profesores y alumnos de la Escuela de Arte Elena de la Cruz por el trabajo realizado para esta exposición. Y, sobre todo, por su libertad a la hora de crear y expresarse. Y por su valentía.
Todo un ejemplo de tolerancia y respeto y de invitación al diálogo y a la reflexión. Algo de lo que deberían aprender los abogados 'censores'.