En cuestiones básicas como falta de mantenimiento, escasez de materiales y un incumplimiento en las condiciones laborales de las trabajadoras, que perjudican la atención a los menores y sus familias
La concejala del Grupo Municipal de Aike en el Ayuntamiento de Guadalajara, Susana Martínez, ha detallado la situación en la que se encuentra el servicio municipal que atiende a menores de cero a tres años. Más de un año después de que se iniciará el expediente el contrato sigue sin formalizarse, la gestión del Partido Popular y Vox ha llevado a una nueva prórroga forzosa, aprobada en Junta de Gobierno Extraordinaria el pasado viernes y que supone la prolongación de un contrato que concluyó en 2023, hace tres años.
Según afirma la edil, esta cuarta prórroga es una "situación excepcional", como la califican los informes técnicos, que "perjudica gravemente un servicio que está funcionando con mínimos". Martínez ha detallado que las dos escuelas infantiles municipales -Los Manantiales y Alfanhuí- no cuentan con los materiales mínimos para desarrollar la labor docente, "solo hay que ver el estado de los juegos y cuentos de las aulas, antiguos y rotos, o que se está pidiendo a las familias que aporten materiales porque no hay ni cartulinas".
Otra cuestión importante es la falta de mantenimiento e inversión en instalaciones que tienen que cumplir con una normativa educativa y sanitaria para que la atención a los menores se dé en las adecuadas condiciones de seguridad y salubridad. Como ya han denunciarán desde Aike a lo largo de este mandato la situación de la escuela de Los Manantiales es "lamentable", con problemas de humedades o falta de baños y agua en las aulas, en contra de la normativa.
Los continuos retrasos del equipo de Gobierno de Ana Guarinos en la tramitación del contrato, que como recuerdan desde el Grupo Municipal, "tiene unas consecuencias nefastas para la atención que reciben los menores, el servicio que se ofrece a las familias y las condiciones laborales de las trabajadoras".
Martínez afirma que el equipo de las escuelas denuncia falta de apoyos, bajas que no se están cubriendo y unas condiciones salariales que no se ajustan al convenio del sector, ya que llevan meses esperando que se haga real la subida aprobada. "Incumplimientos de los que nadie responde y, a pesar de sus solicitudes, la alcaldesa ni siquiera ha querido reunirse con ellas. Un sector feminizado, que atiende a nuestras hijas e hijos en unas condiciones precarias y que en estos momentos está movilizado a nivel nacional pidiendo ratios más bajos, mejoras en las aulas y reconocimiento, equiparamiento con las otras etapas educativas".
Desde Aike reclaman "unas condiciones dignas para los menores y las trabajadoras" y que se ponga fin a los problemas derivados del retraso en la formalización del nuevo contrato, la desatención del equipo de Gobierno ante esta situación y el trabajo pendiente "para que se preste un servicio de calidad".