ENTREVISTA: Pablo Bellido: "Si el Levante puede transformar el agua en riqueza, que nos permitan hacerlo también a nosotros" (I)

Publicado por: Marta Perruca
04/07/2026 08:00 AM
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Imágenes: A.S./ El Decano de Guadalajara
Imágenes: A.S./ El Decano de Guadalajara

El secretario general del PSOE en Guadalajara, Pablo Bellido, habla sobre la situación del PSOE y la realidad provincial, en una amplia entrevista que presentamos en dos entregas

 

Pablo Bellido Acevedo (La Línea de la Concepción, Cádiz,1976) es presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha y secretario general del PSOE de Guadalajara, cargo al que accedió en 2012 en un momento especialmente delicado para la organización provincial. Tras las derrotas electorales sufridas por el partido en 2011 y en un contexto de fuerte tensión y división interna, asumió el liderazgo con el objetivo de recuperar la cohesión y fortalecer la estructura del PSOE en la provincia, iniciando una etapa marcada la estabilidad.

 

Persona cercana al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y a sus posicionamientos políticos, a menudo alejados de la dirección nacional del partido, Bellido se ha consolidado como una de las voces más relevantes del socialismo castellano-manchego. Su perfil reflexivo y analítico lo convierte en un interlocutor privilegiado para abordar un momento especialmente complejo para el PSOE, marcado por los casos de corrupción que afectan al partido a nivel nacional, la situación de un Gobierno en minoría y el retroceso de la izquierda en los últimos procesos electorales.

 

Además, su trayectoria política, tanto en el Ayuntamiento de Azuqueca -donde primero fue concejal desde 2003 y después alcalde durante dos legislaturas, entre 2007 y 2015-, como en otras instancias -fue diputado en el Congreso y delegado provincial de Turismo y Artesanía- le confieren un conocimiento profundo de la realidad social e institucional de Guadalajara.

 

Bellido atiende a El Decano en la sede provincial del PSOE de la calle Madrid, afectado por un catarro, que si bien sosiega aún más su voz, no resta claridad ni solidez a sus argumentos. Una entrevista profunda, que no deja cabos sueltos y que, por su amplitud y contenido, El Decano ha decidido ofrecer en dos entregas. 

 

P.- ¿Cuáles piensa que han sido los principales proyectos y políticas que han marcado la legislatura en la provincia de Guadalajara?

 

R.- Son muchos. Yo destacaría, en el ámbito rural, el desarrollo de la Ley de Despoblación, que ha traído población a todas las comarcas después de cinco décadas —e incluso siete en algunas de ellas— perdiendo habitantes de manera muy intensa. Hemos detenido el fenómeno de la despoblación e incluso hemos atraído nuevos vecinos. Tanto la Sierra Norte como la comarca de Molina, la Alcarria y la Campiña han crecido en población, y no solamente el Corredor. Somos la provincia de España que más crece en población, pero ya no solo por el efecto tractor que puedan tener el Corredor del Henares y la capital, sino por el conjunto de la provincia.

 

Por tanto, destacaría la Ley de Despoblación, junto con algunas de sus medidas, como el transporte sensible a la demanda, una iniciativa muy buena que vamos a culminar durante este año para que llegue a todos los rincones de la provincia.

 

También los avances en sanidad. Dentro del gran problema nacional que existe en toda España, porque en todo el territorio hay un problema de listas de espera y de una atención primaria muy tensionada —y esto ocurre en Santiago de Compostela, en Antequera, en Mota del Cuervo o en Don Benito—, si se trata de un problema nacional debería afrontarse con más recursos nacionales.

 

Pero tengo que recordar que nunca en la historia hemos tenido tantos profesionales sanitarios como ahora; nunca habíamos gastado tanto en inversión pública, en infraestructuras, en medicamentos ni en tecnología.

 

Y, evidentemente, la joya de la corona de esta legislatura, además del nuevo Hospital Universitario, es el Centro Oncológico de Radioterapia, que evita que los ciudadanos de esta tierra tengan que desplazarse a Toledo, Ciudad Real o Madrid para recibir tratamiento. Es un grandísimo avance, junto con los nuevos centros de salud que se están construyendo en la provincia.

 

También destacaría el Campus Universitario y el esfuerzo que vamos a hacer para implantar ciclos de Formación Profesional en distintos lugares de la provincia, tanto en Azuqueca como en Guadalajara y en otros municipios.

 

Añadiría, además, que somos la provincia que mejor atiende la Dependencia, que mejor cuida a las personas mayores y a las personas con discapacidad. Eso supone un enorme esfuerzo de gasto público, pero significa que cuando una persona necesita el apoyo de la sociedad y de su Gobierno, este Gobierno responde mejor que ninguno.

¿Está todo bien? No. Está mejor que en otros lugares, porque nos esforzamos más. No somos una región más rica; quizá sí somos una región más solidaria y más justa.

 

"Nunca en la historia hemos tenido tantos profesionales sanitarios como ahora; nunca habíamos gastado tanto en inversión pública, en infraestructuras, en medicamentos ni en tecnología.".


 

P.- ¿Qué es lo que está pasando con la sanidad? Porque hay una percepción generalizada de que, a la vuelta de la pandemia, funciona peor.

 

R.- Yo creo que se echa en falta una mayor implicación del Congreso de los Diputados y de la política nacional para dar respuesta a este problema. Si juntas a una persona de Galicia, Cataluña, Andalucía, Castilla y León, Madrid y Castilla-La Mancha en una misma sala y le pides que defina cuáles son los grandes problemas de su comunidad autónoma, todos terminan señalando dos: la sanidad y la vivienda.

 

Si en cualquier lugar de España los principales problemas son la sanidad y la vivienda, es evidente que no puede ser por culpa de cada comunidad autónoma. Hay comunidades, como Madrid, que han privatizado parte de su sanidad; Valencia y Andalucía lo están haciendo cada vez más. Otras, como Castilla-La Mancha, no tienen sanidad privada. Hay comunidades que invierten muy poco por habitante, como Madrid o Cataluña, y otras, como Castilla-La Mancha, en las que invertimos mucho más. Pero, en general, todo el mundo tiene la misma sensación. Aunque gastes más por habitante y aunque todo sea público, el problema es más o menos común, aunque cambie la intensidad.

 

Por lo tanto, las respuestas no pueden venir solo de las comunidades autónomas. Van a tener que venir del Gobierno de España. La política nacional está instalada todos los días en la tontería, en cuestiones supérfluas e inservibles que no mejoran la vida de la gente. Dediquemos esos esfuerzos aquí.

 

Si el Estado tiene más recaudación, que la tiene —hoy recauda bastante más que hace cinco y diez años—, pongamos ese dinero donde a la gente le importa: en la sanidad, en la vivienda y, en general, en los servicios públicos.

 

Creo que hace falta un gran esfuerzo por parte del Gobierno de España y del Congreso de los Diputados para movilizar recursos destinados a la sanidad, la vivienda y los servicios públicos. Ese dinero existe y puede trasladarse a las comunidades autónomas, que son las que tienen las competencias para prestar esos servicios, pero no disponen de la capacidad recaudatoria suficiente, ya que dependen fundamentalmente de los recursos que el Estado les transfiere a través del IRPF, el IVA y los tributos cedidos.

 

Por tanto, un aumento de la financiación autonómica ayudaría a resolver este gran problema, que es común a toda España, aunque luego cada territorio lo afronte de una manera distinta. En Madrid, privatizando; en Castilla-La Mancha, con un servicio público. En Madrid, destinando cada vez menos dinero por habitante a la sanidad; en Castilla-La Mancha, cada vez más.

 

"Creo que hace falta un gran esfuerzo por parte del Gobierno de España y del Congreso de los Diputados para movilizar recursos destinados a la sanidad, la vivienda y los servicios públicos".


 

P.- ¿Y qué solución hay para el problema de la vivienda, que ya afecta incluso al medio rural, donde muchos alcaldes se quejan de que no pueden crecer, precisamente por la falta de este recurso?

 

R.- Cierto. España es un país unitario —lo digo porque los nacionalistas dicen que es un país compuesto, pero no lo es—, aunque sí tiene distintos niveles de administración: los ayuntamientos, las comunidades autónomas y el Estado. La vivienda es una competencia muy repartida y todos tienen alguna responsabilidad. Los grandes ayuntamientos tienen que poner suelo al servicio de la construcción de más viviendas, porque si se construyen más viviendas se abaratarán los precios.

 

Las comunidades autónomas deben movilizar los recursos de que disponen y legislar para que una parte importante de esas viviendas sean protegidas. Se pueden construir muchas viviendas, pero si la clase trabajadora no puede pagarlas vendrán venezolanos ricos, mexicanos ricos, centroeuropeos ricos o fondos de inversión a comprarlas y especular con ellas.

 

Hay un producto específico que no puede competir con la vivienda libre: la vivienda protegida. Hay que impulsar viviendas en cooperativa, de precio tasado y de protección oficial para las familias que no pueden acceder al mercado libre. Eso exige que los ayuntamientos aporten suelo y que la comunidad autónoma y el Estado aporten financiación y regulación.

 

Lo mismo que decía sobre la sanidad no puedo decirlo de la educación o de las políticas sociales, donde sí existen diferencias claras entre comunidades autónomas. Pero cuando un problema afecta por igual a toda España, la respuesta tiene que ser liderada por el Gobierno de España.

 

Existe un grave problema de acceso a la vivienda porque muchas personas han quedado excluidas del mercado y hay que ofrecerles una solución que, desde mi punto de vista, pasa por construir más vivienda protegida.

 

Tenemos además otro problema: cuando el Gobierno progresista de España ha llevado determinadas iniciativas al Congreso de los Diputados, la mayoría conservadora las ha rechazado. Hay que recordar que Junts y, en ocasiones, el PNV votan junto al PP y Vox en asuntos de carácter ideológico.

 

Hay una solución progresista, que consiste en construir más viviendas protegidas. En eso está trabajando el Gobierno de Castilla-La Mancha dentro de sus limitadas competencias. Pero si la mayoría parlamentaria no quiere que se construyan más viviendas protegidas, vota en contra y bloquea esas iniciativas.

 

Vivimos una situación de cierta confusión. Tenemos un Gobierno progresista encerrado en un Parlamento conservador. Durante toda la legislatura no ha existido capacidad para sacar adelante algunas propuestas progresistas que respondieran a las demandas de la sociedad.

 

Por eso, a veces es mejor afrontar que, en una situación así, se va a elecciones y se da a elegir al ciudadano que es lo que quiere: que gobierne la derecha para que haga política de derechas o que gobierne la izquierda para que haga política de izquierdas. Pero tenemos una situación un tanto anómala, con un Gobierno intentando hacer políticas de izquierdas, y haciéndolo en lo que puede, en un Parlamento que no quiere que se hagan políticas de izquierdas y en lo que puede lo bloquea.

 

"Existe un grave problema de acceso a la vivienda porque muchas personas han quedado excluidas del mercado y hay que ofrecerles una solución que, desde mi punto de vista, pasa por construir más vivienda protegida".


 

P.- ¿Cuáles son los retos para los próximos años? ¿Qué queda por hacer en la provincia de Guadalajara?

 

R.- Quedan muchas cosas por hacer en la provincia de Guadalajara. Tenemos cuestiones estructurales que vienen de muy atrás.

 

La primera, seguramente la que a todo el mundo se le ocurre, es resolver el problema del agua. Necesitamos tener soberanía en materia de agua y no la tenemos. No podemos ampliar los regadíos, atraer más industria ni potenciar nuestro producto turístico. Necesitamos acabar con el trasvase Tajo-Segura en todo aquello que no sea abastecimiento humano, que, por supuesto, siempre se va a respetar.

 

Si el Levante puede transformar el agua en riqueza, que nos permitan a nosotros transformar aquí el agua que tenemos —que no es mucha— en riqueza también, mientras ellos desalan agua para sostener su industria turística y sus regadíos.

 

Necesitamos agua no solo para abastecimiento humano, sino también para regadíos y desarrollo industrial y turístico.

 

Es fundamental completar la conexión Beleña-Alcorlo para garantizar el abastecimiento en el Corredor del Henares y favorecer su crecimiento industrial y residencial. Traer más empresas y más población significa también disponer de más colegios, más centros de salud y mejores servicios públicos.

 

Tenemos que potenciar mucho más el turismo. La candidatura de Sigüenza y Atienza a Patrimonio Mundial de la Unesco está siendo un auténtico revulsivo para la Sierra Norte, pero debemos redoblar el esfuerzo. También existen iniciativas muy positivas en Brihuega y Cifuentes. Creo que Pastrana y Atienza se han quedado algo rezagadas y deberíamos impulsarlas con la colaboración de sus ayuntamientos.

 

Tenemos muchas infraestructuras pendientes. La variante de Guadalajara permitirá no solo eliminar el tráfico de Cuatro Caminos, sino mejorar la conexión de la N-320 con Cabanillas y la Alcarria, favoreciendo además nuevos desarrollos residenciales en Valdeluz, Horche, Chiloeches, Pozo de Guadalajara y otros municipios del sur de la provincia.

 

También debemos conseguir que todos los municipios dispongan de buenas telecomunicaciones. España tiene mejores redes que Alemania, Francia o Inglaterra, aunque mucha gente lo desconozca, pero aún quedan pequeños núcleos sin fibra óptica y ese despliegue debe completarse.

 

Otro reto fundamental es la energía. Guadalajara debe incorporarse al Plan de Despliegue Energético del Gobierno de España. Somos el extremo nordeste del corredor económico más importante de Europa, el Corredor del Henares. La parte madrileña está prácticamente colmatada, pero Guadalajara todavía puede seguir creciendo hacia Trijueque, Alcolea, Humanes o Cogolludo. Para ello necesitamos capacidad energética.

 

También debemos recuperar parte del tren convencional y mejorar la conectividad de Guadalajara-Valdeluz tanto con Madrid, como con Barcelona.

 

Hay muchos proyectos pendientes y, si la ciudadanía nos da su confianza, se harán. Si, por el contrario, gobiernan PP y Vox, habrá que comprobar cómo llegan los recortes, cómo cierran centros de salud, urgencias y escuelas, porque eso es lo que hicieron.

 

En la provincia de Guadalajara ya conocemos cómo actuó el Partido Popular cuando gobernó Castilla-La Mancha: se ensañó con los pueblos pequeños. Todos perdimos servicios públicos, pero las comarcas más despobladas sufrieron un castigo especialmente duro. Se llegó a decir que mantener abiertas escuelas con menos de doce alumnos o conservar las urgencias rurales era un capricho. Hoy estamos demostrando que no era un capricho y que, con solidaridad, sí es posible mantener esos servicios.

 

"Somos el extremo nordeste del corredor económico más importante de Europa, el Corredor del Henares. La parte madrileña está prácticamente colmatada, pero Guadalajara todavía puede seguir creciendo hacia Trijueque, Alcolea, Humanes o Cogolludo. Para ello necesitamos capacidad energética.".


 

P.- El agua es una de las principales reivindicaciones del Gobierno de Page. El Tribunal Supremo ha tenido que dictar seis sentencias para que el Gobierno central se ponga a trabajar en cambiar las reglas del trasvase, con el tercer ciclo a punto de caducar. ¿Llegarán a ser una realidad? 

 

R.- Sí, espero que así sea. Desde luego, tiene que serlo con este Gobierno de España, porque es un Gobierno algo más sensible que los anteriores. Todo el mundo sabe que yo he sido crítico con el Gobierno de Pedro Sánchez en algunas cuestiones, pero en materia de agua ha ido más allá que todos los demás. Más allá, por supuesto, que el PP, que tiene un programa de Gobierno hipertrasvasista, pero también más allá que los gobiernos de Zapatero y Felipe González.

 

Este es el Gobierno que más ha entendido que un río es un río y no una cañería. Que el río tiene que nacer donde nace y desembocar donde desemboca. Eso me recuerda que Paco Núñez se queja de que los portugueses utilicen el agua del Tajo que pasa por delante de su puerta. Quejarse de que el agua fluya por su cauce natural camino de Portugal me parece una aberración.

 

Este es el Gobierno más sensible que ha habido en la historia de España y, sin embargo, le está faltando valentía y coraje para cumplir, de una maldita vez, lo que prometió, lo que dice la Unión Europea y lo que dicen los tribunales.

 

Al Gobierno de Castilla-La Mancha y a los Municipios Ribereños nos ha costado mucho trabajo conseguir que todo se ponga de nuestro lado. Tuvimos que ir a Bruselas a explicar que lo que estaba ocurriendo en España era una aberración. Lo vieron y dijeron: «Esto es intolerable». ¿Cómo se puede empobrecer a una región mientras se enriquece a otra que no tiene ese agua, cuando además dispone de agua desalada gracias a unas infraestructuras que ha financiado la propia Unión Europea para Murcia, Alicante y Almería?.

 

También tuvimos que acudir a los tribunales. Nos han dado la razón, porque la tenemos, pero hemos tenido que gastar dinero, invertir tiempo y hacerlo prácticamente solos, porque el Partido Popular de esta tierra siempre ha elegido antes al PP nacional que a Castilla-La Mancha. Es una prueba muy evidente.El otro día Feijóo dijo que uno de sus compromisos electorales sería blindar el trasvase Tajo-Segura.

 

Ahora tenemos una oportunidad: que este Gobierno haga lo que tiene que hacer para que el cambio sea irreversible. Establecer un caudal ecológico en Toledo, Talavera y Aranjuez significa mantener una lámina estable en Entrepeñas y Buendía y eso permitirá aprovechar mejor ese agua para el abastecimiento de sus vecinos, para el turismo y también para disponer de recursos destinados a la industria y al regadío.

 

Yo tengo esperanza, pero también una cierta decepción por lo que le está costando al Gobierno de España ser valiente y tomar una decisión que, a mi juicio, no le queda más remedio que adoptar. Primero, porque forma parte del ADN ideológico del PSOE el respeto medioambiental por los ríos; segundo, porque así lo establecen las directivas europeas y el Parlamento Europeo; y tercero, porque existen seis sentencias que obligan a ello.

 

"Este es el Gobierno que más ha entendido que un río es un río y no una cañería".


 

 P.- Hace unos días, el alcalde de Pareja, Francisco Javier del Río, criticaba el bloqueo de la conducción de Morillejo mientras se avanza en la tubería manchega…

 

R.- El problema de Morillejo es un problema regulatorio que se está resolviendo. Este verano ya se va a elevar agua y está prácticamente solucionado.

 

Se ha tardado mucho. Durante los siete años de Gobierno de Rajoy la obra estuvo parada y no se hizo absolutamente nada. En estos años, con Pedro Sánchez, se ha hecho todo, aunque muy despacio. Pero se ha hecho y Morillejo va a funcionar, salvo que llegue el PP y lo paralice. La obra está completamente terminada. Queda por resolver una cuestión con Naturgy que está tramitando la Confederación, pero el sistema ya está construido.

 

Al PP le molesta que se haga la tubería manchega para dar agua de boca a ciudadanos de Castilla-La Mancha, pero nunca le ha molestado que esa misma agua se trasvase para regar campos de golf o arrozales en otros territorios. Sin embargo, cuando se trata de que beban ciudadanos de nuestra tierra parece que sí les molesta. A mí eso me parece tremendo.

 

Yo nunca me he opuesto a llevar agua para consumo humano a ningún lugar. Cualquier rincón de España tiene derecho a disponer de agua para beber y, cuando no existía otra alternativa, el trasvase estaba justificado. Evidentemente, sí me he opuesto a que ese agua se transforme en economía cuando a nosotros se nos niega ese derecho.

 

El agua está aquí. Ahora, por fin, otros paisanos de Castilla-La Mancha van a poder ver satisfecha una demanda histórica y  tener agua de calidad para beber, que es un derecho y al PP de Guadalajara le molesta. Bueno, pues esto es la humanidad, la solidaridad y el sentimiento de pertenencia a Castilla-La Mancha que tiene el PP de Guadalajara.

 

"Nunca me he opuesto a llevar agua para beber a ningún lugar de España.Me he opuesto a que esa agua genere riqueza fuera mientras aquí se nos niega ese mismo derecho". 


 

P.- También el diputado nacional del PP por Guadalajara, Antonio Román, hablaba del bloqueo de la variante de la N-320…

 

R.- Yo no le voy a quitar la razón a Román en este asunto porque defendemos lo mismo. Yo ya lo defendía cuando gobernaba Rajoy. Román, entonces, no decía nada. Ahora gobierna Pedro Sánchez y yo sigo defendiendo exactamente lo mismo, exigiendo y peleando para que la variante se haga. Y ahora el PP también nos ayuda. Bienvenidos.

 

La variante se va a hacer. Yo soy muy crítico con el Ministerio porque no entiendo por qué todavía no se ha publicado el estudio informativo ni se ha elegido una alternativa. Sinceramente, creo que ha habido tiempo de sobra.

 

Pero si alguien ha estado detrás de este proyecto, llamando todos los meses al Ministerio y exigiendo avances, hemos sido Alberto Rojo y yo.Nosotros no hemos parado. Román se incorpora ahora, cuando parece que el estudio de alternativas está próximo a publicarse. Bienvenido.

 

Lo único que pido a los representantes del PP es que exijan para Guadalajara lo mismo cuando gobierna el PP que cuando gobierna el PSOE.

 

Yo no cambio de posición. Cuando gobierna el PSOE digo una cosa y cuando gobierna el PP digo exactamente la misma, con la misma contundencia. Si algo no se hace, lo critico igual, porque antes defiendo a la provincia de Guadalajara que a mi partido.

 

En cambio, el Partido Popular de esta tierra solo reclama cuando no gobiernan los suyos. Cuando gobiernan ellos, callan o incluso aplauden los olvidos y los recortes.

 

"Lo único que pido a los representantes del PP es que exijan para Guadalajara lo mismo cuando gobierna el PP que cuando gobierna el PSOE". 




P.- Otro de los caballos de batalla de García-Page ha sido la financiación autonómica ¿Cree que Castilla-La Mancha saldría perjudicada si Cataluña obtiene un modelo singular de financiación?

 

R.- De momento, la propuesta la ha explicado Oriol Junqueras, líder de Esquerra, pero no está sobre la mesa del Gobierno llevar a cabo el modelo de financiación autonómica que plantea. Si llegara a hacerlo, nosotros lo rechazaríamos de plano. Sería un desastre y no sería el primero.

 

Yo intento explicar a los compañeros cómo un Gobierno progresista puede aprobar medidas progresistas que, al llegar a un Parlamento donde existe una mayoría de derechas, terminan convirtiéndose en normas conservadoras o liberales.

 

Hay un caso que es el impuesto a la banca: En medio de la crisis se toma una decisión para que la banca pague más para ayudar a la sociedad a sortear la crisis. Pedro Sánchez es un hombre de izquierdas; el Gobierno de España es de izquierdas y toma una decisión de izquierdas: quien más tenga, que más pague para ayudar más a quien más lo necesita. Esto va al Parlamento y los partidos catalanes dicen: Solamente lo aprobamos si de lo que se obtenga por este impuesto reciben más las comunidades más ricas. Pues esto mismo podría pasar con la financiación autonómica.

 

La financiación debe atender al coste real de prestar los servicios públicos. Nosotros tenemos en el Señorío de Molina una de las comarcas más despobladas de España y atender allí la sanidad, la educación o los servicios sociales cuesta mucho más que hacerlo en Madrid, Barcelona o Sevilla. ¿Y qué? ¿Es que sus ciudadanos tienen menos derechos?

 

Los dos centros de salud más caros por habitante de toda España están en la provincia de Guadalajara precisamente porque atienden a una población muy dispersa.

 

Imagínese que nosotros utilizásemos el dinero en Castilla-La Mancha o en la Diputación de Guadalajara para atender sólo a las poblaciones más ricas. No habría Ley de Despoblación; no habría centros de salud en las comarcas más despobladas; no habría escuelas rurales con tres y cuatro niños abiertas; no habría Ley de la Dependencia en el mundo rural; no habría transporte sensible a la demanda… Solamente atenderíamos a Guadalajara, Talavera, Albacete, Toledo… O si fuese por renta, a Cabanillas, El Casar, Azuqueca, pero hay que atender a todo el mundo por igual.

 


Pues eso es lo que queremos. Nosotros pedimos humildemente que se atienda al coste efectivo de los servicios y que la financiación se ajuste a eso, mientras la propuesta de los catalanes suspende en igualdad y, desde nuestro punto de vista, suspende en socialismo. No es una propuesta de izquierdas, sino de derechas, porque si la beca que se le tiene que dar a una familia depende de lo que paguen sus padres, solo tendrán becas los ricos y las becas están justo para lo contrario, para quien no podría estudiar sin una ayuda pública.

 

"Los dos centros de salud más caros por habitante de toda España están en la provincia de Guadalajara precisamente porque atienden a una población muy dispersa".


 

P.- También fue un compromisos político del presidente regional tras las elecciones de 2023 impulsar la reforma del Estatuto de Autonomía para modificar la Ley Electoral y aumentar la representación en el Parlamento autonómico. Un Estatuto que fue aprobado en las Cortes con el apoyo del PP y remitido al Congreso, pero que se encontró con una enmienda del PP para reducir esa representación. Hace poco decía usted que la reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha está en una situación de muerte clínica. ¿Sigue pensando lo mismo?

 

R.- La reforma del Estatuto es mucho más que la modificación de la Ley Electoral. Permite muchos avances sociales y no solamente estaba acordada con el PP, sino que además estaba enriquecida con las propuestas que nos habían hecho los agentes sociales, los representantes del campo, las entidades sociales, las ONG, el sector de la discapacidad, el sector que representa a las personas mayores y la FEMP de Castilla-La Mancha.

 

En definitiva, era el proyecto de toda la sociedad de Castilla-La Mancha, acordado, evidentemente, en el plano político por el PSOE y el PP.

 

Aquí el PP lo apoyó y, cuando entró en el Congreso para su toma en consideración, lo defendió el propio Núñez. Pero cuando ha llegado el momento de aprobarlo definitivamente en el Congreso, se ha rajado y nos ha traicionado.

 

Es una decisión que no ha tomado Núñez; la ha tomado Feijóo por miedo a Vox, sencillamente.

 

¿Qué ocurre? Pues que una persona que se vista por los pies les diría a los suyos: «Yo he comprometido mi palabra. Hemos aprobado esto en Castilla-La Mancha y, si ahora no sale adelante en Madrid, me voy».

 

El problema es que ellos no defienden a Castilla-La Mancha. Defienden sus puestecitos. Eso me hace pensar que nunca van a defender a Castilla-La Mancha, que van a ser la voz de su amo.

 

Por eso es muy peligroso que gobiernen, porque no van a ayudar a que Castilla-La Mancha prospere. Van a hacer lo que les pidan desde Madrid.

 

Ya lo vivimos con Cospedal. ¿Cuándo defendió Cospedal a Castilla-La Mancha? En materia de agua se puso del lado de Murcia y del Levante. En materia de servicios públicos hizo el mayor experimento de recortes que se ha hecho en Europa para comprobar cuánto dolor era capaz de soportar la sociedad.

 

El Partido Popular nunca se pone del lado de Castilla-La Mancha.

 

Yo creo que el Estatuto, salvo que el PP quiera, por una vez, dejar de traicionarnos, está tocado y sería un drama que no saliera adelante.

 

Si el Estatuto que había construido Castilla-La Mancha, con la enorme participación de las fuerzas sociales, no se aprueba ahora, cuando pasen las elecciones, si los ciudadanos y ciudadanas nos vuelven a dar su confianza, lo volveremos a llevar. Porque entonces ya no estará Núñez y, por tanto, ya no estaremos en manos de quien hoy nos puede traicionar.

 

Ojalá los ciudadanos, cuando voten, le digan a Núñez que esa traición tiene consecuencias y el PP aprenda la lección y ponga al frente a alguien que sea capaz de defender la palabra dada.

 

"El problema es que ellos no defienden a Castilla-La Mancha. Defienden sus puestecitos. Eso me hace pensar que nunca van a defender a Castilla-La Mancha, que van a ser la voz de su amo".


 

P.- ¿La enmienda del PP a esta cuestión es suficiente para truncar la tramitación de toda la reforma?

 

R.- El asunto tiene su importancia porque Castilla-La Mancha es la comunidad autónoma más infrarrepresentada de toda España. Aquí, para conseguir un diputado en algunas provincias, hace falta alrededor de un 17 % de los votos, mientras que en otras comunidades basta con un 3 %.

 

Nosotros, para ponerle las cosas más fáciles al PP, porque la ley actual es la ley trampa que inventó Cospedal para intentar ganar las elecciones —aunque luego las perdió—, les ofrecimos una propuesta que consistía en que la reforma no entrara en vigor en 2027, sino en 2031. Es decir, que la siguiente ley electoral la pactáramos con ellos y que no afectara a las próximas elecciones.

 

Pero nosotros no podemos seguir siendo el parlamento regional menos representativo de toda Europa. No es justo. No podemos ser peores que Madrid, Andalucía o Castilla y León.

 

Hay un dato muy claro: regiones como Extremadura, Aragón, Castilla y León o Andalucía tienen entre 61 y 65 diputados. Nosotros tenemos 33. Badajoz elige más diputados para el Parlamento extremeño que toda Castilla-La Mancha para sus Cortes. Con casi el doble de población que Aragón tenemos la mitad de diputados. Y con prácticamente la misma población que Castilla y León también tenemos la mitad. ¿Eso es justo? Yo creo que no.

 

No es lo más importante, pero sí tiene importancia. Cuando vayamos a votar en 2027, la realidad, por más que nos duela es que votar a partidos políticos que no sean el PP, el PSOE o Vox equivale a tirar el voto, porque no tienen ninguna posibilidad de salir. Se eligen cinco, seis, siete diputados por provincia y para tener representación necesitan un 17% y son partidos que oscilan en torno al 5% de representación.

 

Por lo tanto, yo creo que nuestra situación actual adolece de un déficit democrático y por eso es justo que se reforme

 

Hemos dado todas las facilidades al PP hasta el punto de que hemos alcanzado un acuerdo para demorar la entrada en vigor de una futura reforma de la Ley Electoral, que no haríamos unilateralmente, sino con ellos,  hasta después de las elecciones, en 2031 y no quieren.

 

Evidentemente, quieren sabotear el Estatuto de Autonomía que trae avances y  blindajes para Castilla-La Mancha. Una de las cosas  que recoge es la obligación de mantener los servicios públicos en el ámbito rural, donde son más costosos. Adivinen a qué partido le puede sonar mal esto. Evidentemente, al mismo que los eliminó cuando gobernó.

 

Por tanto, yo creo que en realidad no quieren este Estatuto, porque si gobernasen no querrían aplicarlo, ya que  protege a la sociedad, sobre todo, al mundo rural, de los posibles desmanes que algunos gobernantes quisieran hacer, como ya hicieron en el periodo de Cospedal.

 

"Yo creo que en realidad no quieren este Estatuto porque, si gobernasen, no querrían aplicarlo, ya que  protege a la sociedad, sobre todo al mundo rural, de los posibles desmanes que algunos gobernantes quisieran hacer, como ya hicieron en el periodo de Cospedal".


 

P.- Por último, ¿cómo ve Guadalajara y Castilla-La Mancha dentro de 25 años?

 

R.- Va a depender mucho de lo que quieran los ciudadanos y ciudadanas. Y también de lo que ocurra en los próximos años.

 

Creo que estamos viviendo un momento muy dulce de crecimiento económico, de crecimiento de población y de fortalecimiento de los servicios públicos. Nos estamos convirtiendo en uno de los motores de la economía española. El desbordamiento de Madrid está consolidando a Castilla-La Mancha y, muy especialmente, a Guadalajara como una tierra de oportunidades.

 

Ahora bien, tenemos que hacer un esfuerzo por diversificar nuestra economía: La logística está muy bien. Además, hoy es una actividad mucho más tecnológica, científica y limpia de lo que era hace años. Pero también tenemos que atraer industria de talento.

 

El mundo está cambiando y la inteligencia artificial va a acelerar todavía más ese cambio. Yo creo que eso es una oportunidad para trabajar mejor. No necesariamente más horas, quizá incluso menos, pero con mayor productividad y generando más prosperidad para toda la sociedad.

 

Tenemos buenas perspectivas porque estamos en un muy buen momento. Crecemos muy por encima de la media nacional y contamos con una sociedad cada vez más preparada para afrontar los retos del futuro.

 

"Nuestro voto decidirá si vamos  hacia el progreso, los avances y la mejora o nos estancamos y retrocedemos".

 

Creo que Castilla-La Mancha tiene un muy buen Gobierno regional, que la ha situado a la cabeza de España en muchos indicadores sociales y económicos y que hoy nos convierte en una región envidiada en materia de empleo.

 

Yo soy muy optimista, pero las cosas tienen que ver con quién decide. Los ciudadanos deciden quién gobierna y los gobiernos deciden lo que se hace. Si seguimos esta estela probablemente nos encontremos dentro de tres décadas en el mejor momento experimentado por la región, pero si cambiamos de rumbo y nos dedicamos a conducir en sentido contrario,  volveremos para atrás, tendremos una menor calidad de vida y menos bienestar y felicidad.

 

Dependerá de nosotros, de lo que queramos ser y del camino que queramos tomar. Normalmente las cosas se consiguen implicándose y también votando. Nuestro voto decidirá si vamos  hacia el progreso, los avances y la mejora o nos estancamos y retrocedemos.

 

El problema de los partidos de la ultraderecha es que, ya no solamente son conservadores y, por lo tanto quieren conservar, frente a los progresistas que quieren progresar. Estos quieren retroceder y volver atrás porque añoran una España mejor donde ¿quién vive mejor? Cuatro gatos. Quizá sus padres y sus abuelos, pero la inmensa mayoría de los españoles vivía sensiblemente peor.

 

 

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